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El dilema de Shakespeare y la partícula de Higgs

Tanto se ha dicho que el LHC se ha hecho para descubrir la partícula de Higgs que, si se encuentra, su representación por ordenador estará en todas las portadas de los medios de comunicación, desbordará Internet y dará a los políticos de los países que financian el acelerador la ocasión de hacer grandiosas declaraciones. Si no aparece, muchos proclamarán el fracaso del colosal experimento.

El boson de Higgs, llamada tambien particula de Dios, es clave para entender la composicion ultima de la materia.

 

Pero no de esta manera funciona la ciencia. En lo que a la partícula de Higgs se refiere, el objetivo del LHC es comprobar si existe o no esa partícula predicha por la teoría actual. Si no existe, los científicos tendrán que corregirla, o rechazarla y proponer otra, pero, en cualquier caso, los resultados del LHC, con Higgs o sin él, hablarán de la naturaleza, de cómo está hecho el universo.

“El campo de Higgs sería un descubrimiento emocionante: habríamos hallado el último pilar del modelo estándar, es decir, cómo obtienen su masa las partículas elementales”, dice Rolf Heuer, director del Cern.

Pero también “excluirlo sería un descubrimiento interesante”, añade, “porque significaría que el modelo estándar, que ha resistido tan bien durante décadas a tantos experimentos de precisión, ¡sería incorrecto! Sería el primer agujero real en esta teoría y tendríamos el reto en el LHC de encontrar otro mecanismo que hiciera el trabajo del Higgs”.

En términos llanos lo explica el físico teórico Álvaro de Rújula: “supongamos que uno busca en casa un determinado paraguas y no lo encuentra; no tiene nada de raro porque puede haberlo perdido quién sabe dónde. Pero si lo que uno no encuentra es la ropa interior que se puso ayer, las posibles interpretaciones son muchísimo más interesantes”.

De Rújula aclara que “la casa es el LHC, el paraguas es la supersimetría y la pieza de ropa interior, la partícula de Higgs. Habría que ser muy optimista para tomarse en serio las concretas teorías supersimétricas actuales… que implicarían que el paraguas estuviese en casa y fuese fácil encontrarlo. El campo de Higgs, para que cumpla su papel, tiene que estar en la casa y el LHC tiene que encontrarlo. Si no se consigue, la alternativa es fascinante: ¿qué fue de esa ropa interior o que es lo que la sustituye?”.

También Fabiola Gianotti, líder del experimento Atlas, habla del no descubrimiento del Higgs: “Sería tan importante y emocionante -tal vez más- como encontrarlo. Si no existe, tiene que haber alguna otra partícula o mecanismo que juegue su papel y eso supondría una revolución de nuestro pensamiento actual”.

Los físicos saben dónde buscar, están estrechando el cerco con el LHC y el director del Cern resume: “confío en que hacia finales de 2012 tendremos respuesta al dilema de Shakespeare para la partícula del Higgs: ser o no ser”.

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