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Tartessos y la Atlántida

Aunque poco conocida para el conjunto de a población, los Tartessos fue considerada por los antiguos griegos como la civilización más antigua de Occidente. Para muchos autores, la zona donde se habría localizado su influencia sería la del suroeste de la Península Ibérica, y más específicamente en las tierras alrededor de la desembocadura del actual Guadalquivir que, en entre los siglos IX y VI a. C., formaba el llamado Lago Ligustino.

Dicen de la Atlántida que tenía la sociedad más avanzada del mundo antiguo.

Aunque no se conocen muchos datos de esta civilización es posible que fueran los herederos de las culturas de la Edad de Bronce Final que se localizaban en aquella área. Los tartesios habrían sufrido una gran transformación al entrar en contacto con pueblos llegados del oriente, especialmente con los fenicios.

Este pueblo se dedicaba especialmente al comercio de metales que obtenían de las minas del interior de su territorio e incluso se habla de la existencia de relaciones comerciales con las Islas Casitérides, en la actual Cornualles (Reino Unido) de dónde supuestamente habrían obtenido el estaño necesario para, mezclado con el cobre, realizar el bronce. Otro metal con el que comerciaban habría sido la plata, que obtendrían junto con el cobre de sus minas. Según se puede deducir de las investigaciones, este pueblo habría intercambiado esos metales por, entre otras cosas, artículos de lujo procedentes de Oriente y de África, como pone de manifiesto los hallazgos en las necrópolis y las tumbas de los jefes locales, dónde han sido encontrado incluso huevos de avestruz manufacturados. Convirtiendo a Tartessos en el mayor productor de estos metales del Mediterráneo, en su época de esplendor.

La influencia que tuvieron los fenicios y otros pueblos orientales como los griegos en la primigenia cultura tartesia queda de manifiesto en diversos aspectos de la cultura de Tartessos del periodo llamado ‘Orientalizante’, en el que destacaría los nuevos cultos a deidades orientales como Astarté o Melkart.

Los tesoros de Carambolo.

La primera referencia histórica de Tartessos es la que recoge Heródoto en su ‘Historia’, que ya en el siglo V a. C., habla de un supuesto rey tartesio llamado Argantonio (Hombre de la plata), alabando su generosidad y su longevidad. Otras como la ‘Ora maritima’ de Avieno describe las costas de la Península Ibérica, así como parte de aquel territorio. Estrabón habla de que su forma de gobierno sería la monarquía y que poseían unas leyes escritas en verso sobre tablas de bronce desde tiempo inmemorial.

También encontramos la posible presencia de este pueblo en otros escritos más de tipo mítico y literario de la Grecia antigua. Así, el poeta Estesícoro menciona, en el siglo VI a. C., a Tartessos en su obra ‘Geroneida’, en la que narra el décimo trabajo que encargó Euristeo a Heracles (Hércules) y que consistía en matar al gigante Gerión que supuestamente gobernaba en un reino cercano a Tartessos. Siendo posiblemente ésta la primera referencia oficial sobre Tartessos. En el lugar donde Gerión fue vencido por Heracles se construyó la Torre de Hércules, en La Coruña

Incluso, se pueden encontrar referencias en la Biblia, donde se hace referencia a un lugar denominado ‘Tarshish’, con diferentes variaciones. Incluso los romanos, quienes no existían como tales en la época de esplendor de Tartessos, también recogen una serie de datos acerca de lo que pudo significar Tartessos.

Atlántida
Dicen de la Atlántida que tenía la sociedad más avanzada del mundo antiguo.

No fue hasta principios del siglo XX cuando el asunto de Tartessos volvió a la palestra de la mano de ciertos arqueólogos, entre los que destacó Adolf Schulten que planteaba la hipótesis de que la capital de Tartessos (aun no hallada) fuese en realidad la Atlántida, de la que habló en varios escritos Platón. Esta hipótesis ha estado presente en la arqueología durante décadas y ha sido alimentada por posteriores hallazgos en la zona que nos hablan de la riqueza de aquella civilización. Así, en 1958, cerca de la actual Sevilla se halló el llamado Tesoro del Carambolo que alimento aun más las especulaciones acerca de esta civilización.

Actualmente, después de numerosos hallazgos como los relatados, la comunidad arqueológica se encuentra dividida entre los que plantean que Tartessos sólo significó la aculturación de un conjunto de pueblos presentes en esa área y los que platean que se creó una civilización con aspectos diferenciados con respecto a sus pueblos colonizadores, como fueron los fenicios.

En 2011, National Geographic realizó el documental “Finding Atlantis” donde planteaba la hipótesis de que Tartessos fuese en realidad la perdida Atlántida, haciendo referencia a numerosas circunstancias que lo harían probable como, por ejemplo, que la, hasta entonces mítica, ciudad de Troya fuese hallada en 1871 por el arqueólogo Heinrich Schliemann. Así como que se hubiese situado a lo largo de la historia a la Atlántida más allá de las Columnas de Hércules (Estrecho de Gibraltar).

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