Recibi las noticias en tu correo

La diversidad biológica en debate

Más de dos mil delegados de casi todos los países del mundo llegaron a la  sureña ciudad india de Hyderabad en un nuevo esfuerzo por enfrenta los riesgos de extinción a que están expuestas miles de especies animales y vegetales.

Hyderabad, en un nuevo esfuerzo por enfrentar los riesgos de extinción a que están expuestas miles de especies animales y vegetales.

La undécima conferencia de las partes del convenio sobre la diversidad biológica (CDB) sesionará hasta el día 16 a nivel de expertos, y del 17 a 19 contará con la participación de los titulares de los ministerios afines con el propósito de relanzar el Protocolo de Nagoya y sus ambiciosos objetivos.

Hace dos años, en la cumbre celebrada en esa ciudad japonesa, se acordó un plan estratégico hasta el 2020 para reducir la pérdida de los hábitats naturales, y un pacto para la explotación racional de los recursos genéticos, mas la lista de especies bajo riesgo sigue aumentando y pocos países han ratificado el protocolo.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn), el 41 por ciento de los anfibios, el 33   de los corales formadores de arrecifes, el 25 de los mamíferos, el 13 de aves y el 30 de coníferas corren peligro de desaparición.

Los científicos consideran que la incesante sobreexplotación de los recursos naturales, la deforestación, la contaminación ambiental y otras variables determinantes del cambio climático han conducido a que el ritmo de extinción de las especies sea hasta mil veces superior al calculado.

Uno de los objetivos de la novena conferencia será poner en claro con qué instrumentos dotarse para frenar tan desolador panorama y, sobre todo, de dónde sacar recursos para llevar a buen término esa misión, en un mundo marcado por la recesión y la crisis económica.

Expertos advierten que ello comporta que los gobiernos a todos los niveles aprecien al medio ambiente como parte inseparable de sus planes de desarrollo e inviertan en necesidades humanas a largo plazo, incluida la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria, el acceso al agua y las fuentes de energía.

La adopción del Protocolo de Nagoya y la consecuente adopción de sus ambiciosos objetivos adelantaría notablemente esos propósitos, pero la comunidad internacional llega a Hyderabad con pocos avances en ese sentido: solo seis países lo han ratificado y se necesitan 50 para que entre en vigor.

Compartir este artículo