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Se desacelera la inflación, pero el Gobierno no está conforme

Todos los indicadores de la economía argentina tienen un denominador común: el ritmo en cámara lenta. En esa sintonía, la inflación se desacelera, pero no a la velocidad que el Banco Central (Bcra), el Gobierno y los agentes económicos hubieran querido.

Imagen: ilustración.

Imagen: ilustración.

 

 El Indec publicó ayer la variación del índice de precios al consumidor (IPC) nacional en agosto. Como consecuencia del aumento en alimentos y bebidas (especialmente frutas, verduras, carne y bebidas no alcohólicas), prepagas, cuotas de los colegios privados y algunos servicios, como alquileres y expensas, la suba del mes fue del 1,4 por ciento. En los primeros ocho meses acumuló así un 15,4 por ciento. La estimación de los consultores privados es que el aumento de precios rondará a fin de año un 22. El mismo gobierno -no así el Bcra- da por hecho que la inflación terminará 2017 por arriba del 20 por ciento.

La buena noticia para el oficialismo es que la suba de precios, si bien estuvo a tono con las proyecciones privadas, sigue mostrando una desaceleración. Además, los consultores destacaron que el movimiento del dólar previo a las Paso no tuvo un impacto significativo en agosto.

Sin embargo, la inflación núcleo sigue estando por encima del sendero dibujado por el Bcra a comienzos de año. Es por eso que la entidad que conduce Federico Stuzenegger mantuvo ayer en 26,25 por ciento anual la tasa de interés de referencia para el mercado y sugirió que mantendrá una política restrictiva en pos de lograr la meta de inflación de 2018, de alrededor del 10 por ciento. Para que el Bcra lograra cumplir la meta de inflación de este año, en los próximos cuatro meses la suba de precios debería ser de 0,36 por ciento mensual promedio.

“Es un resultado en línea con una inflación interanual del 22 por ciento, tal como se proyecta en el Relevamiento de Expectativas del Mercado del Bcra”, afirmó Gabriel Zelpo, economista jefe de la consultora Elypsis. “Esto marca que la desinflación continúa, pero a un ritmo más lento de lo que desea el Central”, señaló Zelpo, que estimó que la entidad monetaria esperaba un uno por ciento de inflación núcleo para este período y finalmente fue del 1,4 por ciento.

“La inflación de agosto dio mínimamente por debajo de lo que esperábamos y de los registros del IPC de la Ciudad y del IPC Congreso”, indicó Melisa Sala, economista de Labour, Capital & Growth (LCG). “La inflación núcleo desaceleró a 1,4 mensual, 0,4 puntos porcentuales respecto de la dinámica previa”, agregó la economista.

“El traslado a precios del marcado deslizamiento del tipo de cambio entre fines de julio y principios de agosto no resulta tan evidente. Aun así, los procesos de ajuste suelen ser más largos y no hay que descartar aumentos más rezagados”, indicó.

“El dato estuvo en torno del 1,5 por ciento, como se esperaba”, señaló Lorenzo Sigaut Gravina, director de la consultora Ecolatina. “Alimentos y bebidas no alcohólicas trepó fuerte en agosto: subió 2,1 por ciento, con alzas significativas en verduras y, en menor medida, en frutas. Los precios estacionales volvieron a ubicarse por debajo del nivel general”, estimó el economista. “Con una inflación nacional acumulada a agosto del 15,4, queda claro que el 17 por ciento del Bcra [para este año] es misión imposible”, afirmó.

“El 1,4 a nivel nacional y el 1,5 en la Caba están dentro de lo esperado. Fueron menores que los valores de julio, lo que mostró que lo ocurrido en ese mes era, en parte, extraordinario”, afirmó Camilo Tiscornia, director de CyT Asesores Económicos. “La inflación núcleo también bajó respecto de julio, pero no respecto de meses previos. El Banco Central seguramente le va a prestar atención a esto y es probable que tenga que demorar la baja de la tasa de interés”, agregó el economista. Tiscornia completó: “El comportamiento de los rubros estuvo dentro de lo esperado. Fue fuerte el aumento en alimentos y bebidas no alcohólicas a nivel nacional y en algunas regiones. Este rubro, como otros (recreación, equipamiento del hogar), puede haber recogido algo del aumento del dólar, pero no parece muy significativo”.

Ayer, por su parte, la Dirección de Estadística porteña informó una suba del 1,6 por ciento en su índice de precios de agosto. En lo que va del año se acumuló un 16,9 por ciento (sólo una décima debajo de la meta superior para todo el año del Bcra). En doce meses ya acumula 25,9. En LCG, en tanto, estimaron que este mes suele ser un período de baja inflación. Pronosticaron una suba del 1,2. “En octubre y noviembre volverían a impactar las segundas rondas de aumentos de tarifas de gas y electricidad, por lo que esperamos cierta aceleración de la inflación”, cerraron.

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