Gran Bretaña/ Se realizó el paro más grande en 85 años
Cientos de miles de empleados del sector público británico, que incluye a docentes, funcionarios aduaneros y de la justicia participaron hoy una huelga para rechazar el polémico proyecto de reforma del sistema de pensiones del Ejecutivo, que consideran “abusivo e injusto”. Alrededor del 40 por ciento de los colegios estatales de Inglaterra y Gales cerraron sus puertas a modo total o parcial en apoyo del paro.
La huelga, convocada por el sindicato Nacional de Profesores (NUT), la Asociación de Profesores y Académicos (ATL), el sindicato de Universidad y Facultades y el Sindicato de Servicios Públicos (PCS), fue la mayor organizada por los funcionarios desde que hace un año se formó el Gobierno de conservadores y liberaldemócratas.
El primer ministro, David Cameron, pretende elevar la edad de jubilación de los funcionarios más allá de los 60 años, alegando que el sistema actual de pensiones es insostenible con el aumento de la expectativa de vida de la población y ante la difícil coyuntura económica.
El Gobierno planea también aumentar las cotizaciones individuales y reducir la cantidad que se cobrará en el retiro, que pasará a calcularse con una media del salario percibido en toda la vida laboral, en lugar de la última remuneración como hasta ahora.
En Londres, unas 20.000 personas se manifestaron por las calles del centro con una marcha que pasó cerca de Downing Street y por la sede del Parlamento. Con pancartas que portaban eslóganes contundentes -”Coalición de resistencia”, “No a los recortes” o “Salven nuestras pensiones”-, profesores, empleados de juzgados, puertos, aeropuertos y oficinas de Hacienda exigieron “compromiso” al Gobierno.
Simon Foster, profesor de un colegio del condado de Essex (en las afueras de Londres), y miembro del NUT, lamentó la gestión de Cameron “por planear quitarnos dinero de nuestros fondos para subvencionar los problemas creados por otros”. Este docente aseguró a Efe que “existen varias alternativas” a la propuesta y criticó “el terrible enfoque” adoptado. Frente a la incomprensión del Ejecutivo a la convocatoria del paro, este ciudadano recordó que “uno de los objetivos de las huelgas es ocasionar inconvenientes”.
El ministro de Educación, Michael Gove, confió en poder “seguir manteniendo un diálogo abierto y cordial con los sindicatos tras esta huelga” y dijo que, aunque no hay otra opción que incrementar las contribuciones, queda aún “margen de maniobra” en la manera en que se implementarán los aumentos.
Menos comprensivo se mostró el ministro de Asuntos Exteriores, William Hague, quien condenó a los huelguistas y dijo que “todo el mundo debería estar trabajando”. Reino Unido “tiene un déficit muy alto” y el sistema de pensiones, diseñado cuando la expectativa de vida era menor, debe ser reformado “para que sea sostenible en el futuro”, dijo.
En cuanto al impacto numérico de la huelga, según cifras del Ministerio de Educación, “más de 11.000 colegios en Inglaterra resultaron afectados”.
Los sindicatos afirmaron que hasta 750.000 funcionarios y empleados públicos respaldaron la huelga, mientras que el gobierno estima que la participación fue mucho menor, sin que en horas de la noche hubiera todavía cifras concretas de adhesión. La jefa del sindicato de profesores NUT, Christine Blowe, señaló que la huelga podría extenderse durante meses si el gobierno no da su brazo a torcer.
Según una encuesta de la radiotelevisión británica BBC, una tercera parte de las 21.500 escuelas estatales se mantuvieron cerradas, mientras que en otro tercio se suspendieron algunas clases. Sin embargo, en los puertos y aeropuertos apenas se apreció la huelga, indicó la cadena.
En total, 5679 colegios públicos cerraron y otros 4999 operaron de forma parcial, mientras que 201 institutos y centros de formación profesional también cerraban sus puertas y otras 235 funcionaban parcialmente. En el caso de Gales, fueron más de mil de un total de 1800 colegios los que tampoco abrieron u operaron solo parcialmente, según las autoridades locales.
En este clima de protesta, al lado de la sede del Parlamento, Sue Williams, otra docente afiliada al sindicato Asociación de Profesores y Académicos, lamentó que el Gobierno “no sea capaz de buscar una solución de compromiso” que satisfaga a todos.
El impacto también se notó ayer por la tarde en puertos y aeropuertos, al secundar el paro de empleados de la UK Border Agency, encargado de asuntos de inmigración. Según un portavoz del operador de aeropuertos BAA, no se detectaron esta mañana “retrasos significativos” en inmigración en el aeropuerto de Heathrow, el de mayor tráfico de Europa.
Gran Bretaña/ Se realizó el paro más grande en 85 años
Cientos de miles de empleados del sector público británico, que incluye a docentes, funcionarios aduaneros y de la justicia participaron hoy una huelga para rechazar el polémico proyecto de reforma del sistema de pensiones del Ejecutivo, que consideran “abusivo e injusto”. Alrededor del 40 por ciento de los colegios estatales de Inglaterra y Gales cerraron sus puertas a modo total o parcial en apoyo del paro.
La huelga, convocada por el sindicato Nacional de Profesores (NUT), la Asociación de Profesores y Académicos (ATL), el sindicato de Universidad y Facultades y el Sindicato de Servicios Públicos (PCS), fue la mayor organizada por los funcionarios desde que hace un año se formó el Gobierno de conservadores y liberaldemócratas.
El primer ministro, David Cameron, pretende elevar la edad de jubilación de los funcionarios más allá de los 60 años, alegando que el sistema actual de pensiones es insostenible con el aumento de la expectativa de vida de la población y ante la difícil coyuntura económica.
El Gobierno planea también aumentar las cotizaciones individuales y reducir la cantidad que se cobrará en el retiro, que pasará a calcularse con una media del salario percibido en toda la vida laboral, en lugar de la última remuneración como hasta ahora.
En Londres, unas 20.000 personas se manifestaron por las calles del centro con una marcha que pasó cerca de Downing Street y por la sede del Parlamento. Con pancartas que portaban eslóganes contundentes -”Coalición de resistencia”, “No a los recortes” o “Salven nuestras pensiones”-, profesores, empleados de juzgados, puertos, aeropuertos y oficinas de Hacienda exigieron “compromiso” al Gobierno.
Simon Foster, profesor de un colegio del condado de Essex (en las afueras de Londres), y miembro del NUT, lamentó la gestión de Cameron “por planear quitarnos dinero de nuestros fondos para subvencionar los problemas creados por otros”. Este docente aseguró a Efe que “existen varias alternativas” a la propuesta y criticó “el terrible enfoque” adoptado. Frente a la incomprensión del Ejecutivo a la convocatoria del paro, este ciudadano recordó que “uno de los objetivos de las huelgas es ocasionar inconvenientes”.
El ministro de Educación, Michael Gove, confió en poder “seguir manteniendo un diálogo abierto y cordial con los sindicatos tras esta huelga” y dijo que, aunque no hay otra opción que incrementar las contribuciones, queda aún “margen de maniobra” en la manera en que se implementarán los aumentos.
Menos comprensivo se mostró el ministro de Asuntos Exteriores, William Hague, quien condenó a los huelguistas y dijo que “todo el mundo debería estar trabajando”. Reino Unido “tiene un déficit muy alto” y el sistema de pensiones, diseñado cuando la expectativa de vida era menor, debe ser reformado “para que sea sostenible en el futuro”, dijo.
En cuanto al impacto numérico de la huelga, según cifras del Ministerio de Educación, “más de 11.000 colegios en Inglaterra resultaron afectados”.
Los sindicatos afirmaron que hasta 750.000 funcionarios y empleados públicos respaldaron la huelga, mientras que el gobierno estima que la participación fue mucho menor, sin que en horas de la noche hubiera todavía cifras concretas de adhesión. La jefa del sindicato de profesores NUT, Christine Blowe, señaló que la huelga podría extenderse durante meses si el gobierno no da su brazo a torcer.
Según una encuesta de la radiotelevisión británica BBC, una tercera parte de las 21.500 escuelas estatales se mantuvieron cerradas, mientras que en otro tercio se suspendieron algunas clases. Sin embargo, en los puertos y aeropuertos apenas se apreció la huelga, indicó la cadena.
En total, 5679 colegios públicos cerraron y otros 4999 operaron de forma parcial, mientras que 201 institutos y centros de formación profesional también cerraban sus puertas y otras 235 funcionaban parcialmente. En el caso de Gales, fueron más de mil de un total de 1800 colegios los que tampoco abrieron u operaron solo parcialmente, según las autoridades locales.
En este clima de protesta, al lado de la sede del Parlamento, Sue Williams, otra docente afiliada al sindicato Asociación de Profesores y Académicos, lamentó que el Gobierno “no sea capaz de buscar una solución de compromiso” que satisfaga a todos.
El impacto también se notó ayer por la tarde en puertos y aeropuertos, al secundar el paro de empleados de la UK Border Agency, encargado de asuntos de inmigración. Según un portavoz del operador de aeropuertos BAA, no se detectaron esta mañana “retrasos significativos” en inmigración en el aeropuerto de Heathrow, el de mayor tráfico de Europa.
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