A 100 años del Grito de Alcorta, “los federados tienen mucho por reclamar”, advirtió Bel
A 100 años del Grito de Alcorta, que dio origen el 25 de junio de 1912 a la Federación Agraria Argentina (FAA), “los productores viven hoy en una situación harto complicada, similar en muchos aspectos a la de los colonos de esa época, muchos de ellos inmigrantes, que arrendaban la tierra para trabajarla y que se levantaron contra las condiciones usureras que establecían los dueños del campo a través de los contratos. Hoy son los pooles de siembra avalados por el gobierno los que sostienen el esquema de concentración”, explicó a AIMCampo el delegado de la FAA en Entre Ríos, Alfredo Bel. Los actos centrales en Entre Ríos serán los días 18 y 19 de agosto, en Urdinarrain.
En diálogo con este suplemento, el ingeniero federado explicó que “el problema de la tierra, presente en el manifiesto inicial de la FAA aún tiene vigencia. Vemos la concentración de la tierra, y un núcleo importante de productores que trabajan no sobre la suya propia, sino sobre propiedades de otras personas, y tienen condiciones de arrendamientos que volvieron a ser variables, por cosechas. Normalmente las cosechas siempre cambian, por lo que el productor no puede planificar, no puede tener una actividad estable y si llega a perder la producción, lo que tiene normalmente son quebrantos”.
“Estamos en una etapa muy compleja, en la que si bien vemos buenos valores de producción, por lo menos en la soja, que es el motor de los últimos 10 años, el productor no tiene un esquema sólido para producir. Sobre todo el más chico o mediano, el que está arraigado a la tierra, el que vive en los pueblos y tiene toda su suerte echada a la actividad”, destacó Bel a AIMCampo.
El dirigente agropecuario hizo referencia al “ingreso de varios jugadores a la actividad, que lo hacen en función del beneficio, de una renta determinada, y si les va mal se van y listo. Ellos son los pooles de siembra, los grandes grupos económicos, los fideicomisos, sociedades anónimas y personas jurídicas”, enumeró. Mientras que, en cambio, “si al productor le va mal, pierde su trabajo, su capital y muchas veces termina expulsado en algún lugar que no es su hábitat común”, aseguró.
En ese sentido, la introducción del capital financiero a la actividad agropecuaria “desclasó al auténtico productor, generando más concentración de la tierra y competencia, sobre una base a la que el productor le cuesta llegar”, indicó Bel.
Además, añadió: “en esa carrera, el valor de los arrendamientos se establece en condiciones desiguales, porque el pequeño productor normalmente paga más caros los insumos, o la tasa de interés, que los pooles de siembra que compran a un mayor volumen, a escala, y por lo tanto reúnen mejores condiciones para negociar”.
Por eso, “el gran desafío es achicar la concentración de las tierras”, estableció Bel a AIMCampo, y agregó: “queremos revertir ese proceso. Además, hay que hacer rápidamente una reforma impositiva, para que los productores más chicos puedan trabajar, crecer y generar valor agregado en origen que es el gran desafío, y a partir de ahí mejorar las condiciones de vida no solamente de los productores, sino también de los pueblos del interior”.
Un poco de historia
“La Federación Agraria tuvo su primer logro de referencia con la ley de arrendamientos del país que se concretó en el gobierno de Yrigoyen en 1921, y que representó realmente un cambio de las relaciones entre los dueños de las tierras y los colonos arrendatarios”, sostuvo el dirigente y explicó: “establecía condiciones para pautar plazos y montos, todo lo que hace a un contrato entre partes, y no un contrato en el que tenía el poder decidía todo y el otro sólo podía acatar”.
“Después de la crisis de 1930, sostener a los productores representó un gran desafío para la FAA. Ahí se crearon herramientas del Estado nacional, como la junta nacional de granos y de carnes que permitieron a muchos productores sostenerse a pesar de la crisis que se inició en 1929”.
Más tarde, “se alcanzó una segunda ley de arrendamientos que estableció la opción a compra. Gracias a esa ley, casi 50 mil productores pudieron comprar su chacra a partir de créditos del Banco Nación. Se fundaron cooperativas, se organizaron los productores, creo que fueron etapas importantes en la vida de la FAA que tuvo una incidencia muy fuerte como también en todos los procesos de colonización”, dijo a AIMCampo el productor.
“A partir de la conformación del Consejo Agrario Nacional, las colonias encontraron en la FAA un actor importante para promoverlas y dialogar con el gobierno, negociar, y encontrar el modo que se lleven a la práctica”, afirmó.
“En la actualidad, la FAA tiene presencia en 17 provincias del país con una apertura hacia las economías regionales. Si bien la organización se fundó en la Pampa húmeda, con el correr de los años se amplió el aspecto de representación y la integran productores de actividades regionales como la citricultura, el algodón, los tabacaleros, yerbateros, productores frutícolas, vitivinícolas, etcétera. Una organización nacional de peso importante que busca siempre mejorar las condiciones de la familia rural”.
Párrafo aparte dedicó el ingeniero a las principales deudas con los productores y con la familia agraria: “en lo coyuntural tenemos el problema de comercialización de trigo y maíz que ya tiene años y no se corrigió; en lo estructural, lo principal es revertir el proceso de concentración que para nada se modificó de la década menemista. Cada vez hay más concentración, y eso significa que hay productores que salen del sistema”, ilustró a AIMCampo, y añadió: “también debería empezarse, con mucha fuerza y energía, a discutir una reforma impositiva integral”.
“El tema de las retenciones en 2008 generó un proceso de debate sobre el federalismo, y cómo se distribuyen las cargas impositivas en Argentina; a quién se cobra impuesta; cómo se distribuye; quién los cobra. Nos parece que hay que barajar y dar de nuevo. Las provincias tendrán que recuperar roles, atribuciones que le son propias y a partir de ahí, generar condiciones para que haya más equidad en el sistema tributario”, destacó el federado.
Actos de conmemoración
El productor federado precisó que en Entre Ríos, los actos centrales para recordar los 100 años del Grito de Alcorta y la fundación de la FAA, serán en Urdinarrain, los días 18 y 19 de agosto. “En el ámbito nacional, se realizarán este lunes en Alcorta, provincia de Santa Fe, donde estaremos presentes”.
Bel destacó que se eligió a Urdinarrain como sede de las celebraciones en la provincia por la larga trayectoria que dicha comunidad tiene en la lucha federada, el protagonismo que han tenido en distintos momentos y la trayectoria local en el cooperativismo vinculado a la FAA.
Las actividades darán comienzo el sábado 18, con un programa que se vincula a la historia de la entidad federada de Urdinarrain y la zona. Ese día se realizará un homenaje a los socios fallecidos en el cementerio local, se descubrirá un busto del padre Jeannot Sueyro y se inaugurará una muestra fotográfica e histórica en el predio del ferrocarril.
Los festejos se concentrarán el domingo 19: por la mañana habrá un desfile artístico evocativo, a través del cual se mostrarán las diferentes etapas en la historia de la FAA de Entre Ríos.
Para esto, se convocó a ballets de Urdinarrain y la zona, actores y músicos, y desfilarán además las delegaciones de FAA de toda la provincia. El programa se completa con un acto central, la proyección de un documental sobre la historia de la FAA de Entre Ríos, presentaciones artísticas por parte de diferentes delegaciones y un espectáculo de cierre.
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