Niños en moldes, una problemática que no cesa
Ante los estereotipos sociales instalados en la sociedad, “estamos viviendo un incremento de consultas por niños de tres a 11 años con patologías alimentarias”, advirtió a AIM la coordinadora general de las delegaciones de la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba) en el país, Alicia Bello, quien señaló que ya desde pequeños “no quieren ser gordos”, ya que “ser flaco es sinónimo de éxito”. Además, “las mamas quieren que sus hijos sean modelos y los moldean desde chicos”.
En diálogo con esta Agencia, Bello expresó que Aluba está teniendo “un aumento de madres que vienen a consultar sobre chicos con trastornos alimentarios en la infancia”.
En ese sentido, explicó a AIM que se trabaja con la familia, ya que “a padres con patologías de este tipo, niños patológicos”.
Las consultas “van en incremento y la edad de trastornos van desde los tres hasta los 11”. Chicos que “ya se encuentran en jardines maternales o escuelas no quieren ser gordos”. Sin embargo, “esas frases las escuchan en sus casas y escuelas, ya que ser flaco es sinónimo de éxito”.
“Las mamas quieren que sus hijos sean modelos y los moldean desde chicos”, pero “no se les debe hacer dieta, porque están creciendo. Lo mejor es alimentarse bien y hacer deporte; no someterlos a dietas; hay casas en donde no se usa azúcar”, subrayó a AIM.
Los niños también son afectados por las exigencias de la sociedad actual: el número de consultas pediátricas debido a problemas en la alimentación está registrando un aumento asombroso.
Los desórdenes alimentarios, como la temida anorexia o bulimia, comienzan a gestarse a una edad cada vez más temprana: factores tan dispares como el entorno social, episodios repetidos de ansiedad o estrés en el ‘cole’ o en casa, la constante sobreexposición a los medios, la baja autoestima, muchas veces presente entre pre-adolescentes y adolescentes, o la predisposición genética o biológica, pueden desencadenar un trastorno de este tipo, donde la comida, en lugar de verse como una forma divertida y saludable de proveernos energía, pasa a transformarse en un enemigo a evitar a toda costa.
Entre las manifestaciones frecuentes en niños de tan corta edad, además de la anorexia y la bulimia francas, se halla con frecuencia el denominado “síndrome de especialización en la comida”: aquí se describe a un niño altamente selectivo en los alimentos que ingiere; sólo consume dos o tres marcas o tipos de comida.
Los alimentos que escoge no necesariamente son aquellos que “no engordan”; puede darse el caso de que el niño sólo consuma papas fritas y gaseosas de determinada marca y se rehúse a aceptar otro tipo de comida.
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