Ávalos: “Los gobiernos deben elevar los haberes previsionales mínimos”

Los jubilados y pensionados “viven en un estado de melancolía, ya que los sueldos no alcanzan, deben endeudarse para sobrevivir y, aun así,  no saben cómo llegar a fin de mes”,  afirmó  a AIM la presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Juana Ávalos, quien indicó que “se deben elevar los haberes previsionales mínimos al monto que arroja el equivalente del 82 por ciento del Salario Mínimo, Vital y Móvil (Smvm) de un trabajador en actividad sin cargas de familia, que se estima en  26.500 pesos”.  

Foto: AIM.

El haber del jubilado “está por debajo de la inflación, sobre todo el nacional, y en la provincia es  imposible vivir con un sueldo de 10.574 pesos”, apuntó Ávalos a esta Agencia.

En ese marco, precisó que “el aumento del costo de vida y las medidas de recorte que implementó el gobierno nacional destruyeron el poder adquisitivo de los trabajadores y, más aún, de los jubilados, quienes precisan hoy  38.000 pesos para sobrevivir, ya que deben pagar medicamentos, alimentos, alquiler, servicios e impuestos y no hablamos de actividades recreativas o salidas que ya se ven como un privilegio de unos pocos”.

“Durante los cuatro años del actual gobierno se viene sufriendo un ataque sistemático hacia los sectores más vulnerables, en nuestro caso los trabajadores  jubilados y pensionados en la pérdida del poder adquisitivo de sus prestaciones a través de la destrucción de sus derechos previsionales históricos”, lamentó.

A junio -último dato publicado- la canasta básica total relevada por el Indec ascendía a 31.148,40  pesos mensuales por lo que “proponemos elevar los haberes previsionales mínimos al monto que arroja el equivalente del 82  por ciento  del Smvm de un trabajador en actividad sin cargas de familia, lo que se estima en 26.500 pesos”.

Además, indicó que “se deben incrementar en un 20 por ciento los haberes que se encuentren por arriba de los haberes mínimos, a fin de amortiguar la brutal caída de la capacidad de compra de los últimos años”.