Bordet habla de un acuerdo que el campo entrerriano no ratificó

Foto: archivo AIM // Juan Rizzo.

El gobernador de la provincia, Gustavo Bordet, dijo que el aumento del Impuesto Inmobiliario Rural (IIR) que ofreció el gobierno -que ronda entre un 36 y un 40 por ciento- “está más que bien consensuado”. Desde la Mesa de Enlace exigen que el mandatario los reciba para que se modifique la postura del Ejecutivo, ya que los rindes y la infraestructura de la provincia no justifican la suba.

Según el gobernador el ministro de Economía, Hacienda y Finanzas, Hugo Ballay,  y su equipo técnico llegaron a un acuerdo con el campo, pero la verdad es que no existe tal consenso, ya que la Mesa de Enlace reclama una audiencia para discutir los índices para las subas del tributo.

Precisamente, según explicó a esta Agencia Bordet “nosotros estamos ofreciendo un aumento de 11,5  puntos por debajo de la inflación, está más que bien consensuado”.

En ese marco, desde la Mesa de Enlace dijeron a esta Agencia que “dialogar no es imponer, dialogar también es escuchar y comprender. La Mesa de Enlace siempre estuvo del lago del dialogo y los consensos. Prueba de ello son los innumerables pedidos de audiencia solicitados al gobernador estos tres años de gestión con el propósito de analizar la realidad productiva de la principal actividad económica de Entre Ríos. Sin resultados hasta el momento, no perdemos aun nuestras esperanzas”.

En el encuentro con Ballay “se tomó conocimiento de un incremento del Impuesto Inmobiliario Rural cercano al 40 por ciento, el cual no convalidamos ni convalidaremos. Desde nuestro espacio sostenemos que no hay fundamentos técnicos tributarios ni productivos reales que fundamenten tal aumento de la presión tributaria sobre un sector que en los últimos años solo ha sufrido quebrantos y descapitalizaciones”.

“Son de público conocimiento las históricaspérdidas afrontadas por la mayoría de las producciones entrerrianos durante las campañas 2015 / 16 (copiosas lluvias e inundaciones) y 2017 / 18 (grandessequias), y que fueron asumidas en su integridad por los productores. Al día de hoy persisten las deudas y los compromisos de pagos que se deben cumplir con producciones presentes y futuras. En paralelo, durante esos años, el sector agropecuario tuvo que hacer frente a nuevos incrementos impositivos, que a la fecha acumulados superan holgadamente el 60 por ciento y que de concretarse la pretensión del gobierno provincial superaría el 100 por ciento desde el 2016 al presente. No hay margen productivo que pueda justificar tamaño porcentaje. Ni la adversidad de la naturaleza pudo torcer la voluntad fiscalista”, aseguraron.

En ese sentido dijeron que quieren “ser escuchados, queremos ser entendidos y comprendidos por las autoridades provinciales. No lo fuimos durantemucho tiempo, esperamos que las malas experiencias del pasado sean tenidas en cuenta y que no se proyecten sobre la actualidad”.