Confirmado: El cambio climático provocó la ola de calor europea de julio

Gracias a las mejoras en los estudios del clima, los científicos han sido capaces de atribuir este fenómeno extremo a las emisiones de gases de efecto invernadero en cuestión de días. Ofrecer esta información tan rápido puede ayudar a convencer a la gente de que la emergencia climática es real

MIT

Una semana después de la ola de calor que batió récords en toda Europa a finales del mes pasado, los científicos estaban a punto de afirmar que el fenómeno se debía, casi seguro, al cambio climático.

El 2 de agosto, mientras la misma ola de calor convertía las capas de hielo de Groenlandia en granizo, la World Weather Attribution informó de que las décadas de emisiones de gases de efecto invernadero habían aumentado las probabilidades de un tiempo tan extremo por un factor de hasta 100 en algunas regiones.

“Sin la influencia humana en el clima, las probabilidades de que en Francia y Países Bajos se alcanzaran tales temperaturas hubieran sido muy bajas”, concluyó el grupo. Esta organización es una especie de equipo internacional de respuesta rápida creado para evaluar el posible papel del cambio climático en los eventos climáticos extremos que han ocurrido recientemente.

Hace solo unos años, la respuesta habitual de los científicos del clima a las preguntas sobre la causa de tormentas, inundaciones y sequías se limitaba a un encogimiento de hombros. Así lo demostraron las Academias Nacionales de Ciencias de EE.UU. en un artículo de 2016: “No podemos atribuir ningún evento concreto al cambio climático”.

Pero gracias a mejores modelos climáticos, bibliotecas de análisis de casos anteriores y una mejor comprensión de estos sistemas, los investigadores ya pueden decir con certeza virtual si el cambio climático ha sido el responsable de un evento en particular.

Estos estudios ofrecen a los investigadores, a los legisladores y a la sociedad una idea más clara de lo mucho que nos hemos alejado de las sequías de cada 100 años y de las inundaciones de cada 1.000 años. Y, a su vez, informan sobre qué tipo de pasos pueden ser necesarios para combatir las crecientes amenazas.

La directora del Instituto de Cambio Ambiental de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y coinvestigadora de World Weather Attribution, Friederike Otto, afirma: “Gracias a este tipo de ciencia estamos empezando a comprender lo que realmente significa el cambio climático”.

La experta asegura que este trabajo también ayuda a los investigadores a probar y perfeccionar los modelos climáticos. Esto se debe a que, en parte, la investigación señala en qué momentos el cambio climático se acelera más rápido de lo que indican las proyecciones. Justo lo que sucedió en el caso de la ola de calor europea,

La importancia del tardar poco

Cada vez más países y regiones están considerando o activando mecanismos para evaluar de forma rápida el papel del cambio climático en los eventos que ocurren. Lo mismo hace el Programa Copérnico de la Unión Europea y las agencias meteorológicas de Australia, Francia y Alemania.

La World Weather Attribution es un grupo internacional flexible organizado por los investigadores del Instituto de Cambio Ambiental de la Universidad de Oxford, del Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y del Real Instituto Meteorológico de Países Bajos. Cuando tiene lugar un evento climático severo, el grupo intenta determinar sus características y las condiciones en las que se formó. Los investigadores estudian distintas medidas como los patrones de la presión atmosférica y los niveles de vapor de agua mediante el análisis de datos satelitales, estaciones meteorológicas y otras fuentes.

Pero para determinar la causa y el efecto, es necesario realizar experimentos controlados que aíslen las posibles variables, sostiene el científico del clima de la Universidad de Stanford (EE. UU.) Noah Diffenbaugh. Como los investigadores no pueden hacer eso en la propia situación climática en sí, suelen confíar en los poderosos modelos informáticos.

Los investigadores ejecutan los modelos con y sin los efectos del aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera para determinar con qué frecuencia se habrían producido eventos similares en el pasado y, a su vez, calcular las probabilidades de que el evento en cuestión hubiera ocurrido sin la influencia humana en el clima.

Como la mejora de la potencia informática permite ejecutar muchísimas simulaciones de alta resolución, ahora los científicos pueden consultar los resultados más rápido que nunca y hacer estimaciones imposibles en el pasado. Los equipos de todo el mundo han creado bases de datos a escala de petabytes para exploran los efectos dominó del clima a partir de los ajustes progresivos de varias variables en una amplia gama de escenarios. Este trabajo ha ayudado a los investigadores a comprender mejor el grado de incertidumbre en los modelos, así como el nivel de variabilidad en el sistema climático real.

Y ahora cualquier investigador también puede aprovechar esas enormes bibliotecas para llevar a cabo nuevos análisis. Si el conjunto de condiciones que provocó una sequía, tormenta u ola de calor en particular se entiende bien y está bien representado en los modelos anteriores, los investigadores, como miembros de la World Weather Attribution, pueden recurrir a esos archivos para realizar “evaluaciones rápidas” del posible papel del cambio climático.

¿Ayudará a que los negacionistas cambien de opinión?

Hay quien espera que señalar la influencia del cambio climático en un desastre en curso mientras el mundo lo observa, ayude a que la sociedad y los políticos empiecen a reconocer los peligros del cambio climático y a tomar medidas para evitar que empeoren.

Bueno, quizás.

Algunas investigaciones, incluido un estudio publicado a principios de este año en la revista Climate Change, señalan que experimentar eventos climáticos extremos puede cambiar las opiniones sobre el cambio climático. Y afirman que esas creencias son más fuertes en las comunidades que ya han sufrido daños a gran escala. Pero los efectos generalmente no duran mucho o se olvidan cuando el desastre se acaba. No obstante, al menos en EE. UU., la vía de mayor impacto para generar opiniones sobre el tema es la identidad partidista, aseguran otros estudios.

La investigación de atribución rápida puede lograr que las posturas de aquellos que ya apoyan las políticas climáticas se asienten todavía más. Así lo cree la profesora asistente en la Universidad de Duke (EE. UU.) Elizabeth Albright, que estudia cómo los eventos extremos alteran las políticas y las decisiones.

Pero, ¿qué efectos tienen estas investigaciones en quienes siguen negando  el cambio climático? La investigadora concluye: “No estoy tan segura de que ese tipo de informes influyan en las creencias del sector que niega la existencia del cambio climático causado por el hombre”.

Por James Temple, traducido por Ana Milutinovic para MIT Reviews.-