Cooperativistas definen estrategias para conseguir nuevos mercados

En el Primer Congreso Internacional de Cooperativismo Agroindustrial, el presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto, afirmó que  “el campo esta fértil para que crezca con fuerza el movimiento cooperativo”, consideró que la entidad que preside “es el fiel reflejo de la Argentina profunda, silenciosa y solidaria que crea trabajo y genera crecimiento”, y llamó a ser protagonistas “de un modelo productivista, de agregado de valor,  que fortalezca el mercado interno y que sea competitivo a la hora de ofrecer nuestros alimentos al mundo”, registró AIM. De la actividad participa, entre otros entrerrianos,  el representante de la entidad en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Gonzalo Álvarez Maldonado.

Carlos Iannizzotto, en la apertura del Congreso que organiza Coninagro.

En el Salón San Martín de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde se lleva a cabo el evento, a “apostar de alguna manera a que el cooperativismo siga siendo reacción de la economía argentina y también contagia a otros sectores para que tengan liderazgo”.

En la oportunidad, Iannizzotto señaló que el Congreso reúne  a quiénes desde la producción agropecuaria, creen en el movimiento cooperativo, “como símbolo de un asociativismo que suma solidaridad y una mirada humana sobre temáticas que, muchas veces, hablan solo de la renta. Bienvenidos a esta reunión de carácter internacional donde vamos a compartir experiencias colaborativas exitosas y los desafíos de un mundo que necesita más cooperativismo”.

Coninagro, que la semana próxima cumplirá 62 años de existencia, representa a 800 cooperativas vinculadas con el campo, a través de 15 federaciones, junto a las cuales representamos a 120 mil productores asociados, generando 360 mil puestos de trabajo.

“La entidad es el fiel reflejo de la Argentina profunda, silenciosa y solidaria que crea trabajo y genera crecimiento. Definitivamente hay una Argentina que camina y produce, una Argentina que trabaja y espera, una Argentina que busca desplegar y liberar su enorme potencialidad, pero que hoy debe enfrentar el desafío ineludible de reorientar aspectos económicos que basados solo en miradas monetaristas ahogan el esfuerzo de nuestra gente”.

Modelo productivista

Iannizzotto afirmó que el cooperativismo pretende ser protagonista “de un modelo productivista, de agregado de valor,  que fortalezca el mercado interno y que sea competitivo a la hora de ofrecer nuestros alimentos al mundo. Estamos dispuestos a colaborar en producir para el mundo, ante la posibilidad de alimentar a 400 millones de personas que se ilusionan con nuestro potencial, entonces seamos solidarios y trabajemos. En definitiva, en nuestras manos está, como verdaderos orfebres de la realidad, delinear un futuro que nos integre, nos potencie y nos realice como personas”.

“Y si hablamos de futuro, no solo lo alcanzaremos pensando en una Argentina agroexportadora. La Pampa Húmeda nos lleva al mundo y realiza sus aportes cuando se necesita. Nuestras cooperativas han hecho fuertes inversiones en industrias, puertos, y generación de energía, etc. con marcada convicción de crecer y aportar en su país”.

Economías regionales

El dirigente mendocino señaló que “se impone también pensar y planificar una Argentina agroindustrial basada en las Economías Regionales, animada por la Economía Social y forjada en el temple de los hombres y mujeres de esta amada tierra,  para constituir el camino al desarrollo sustentable. Coninagro viene trabajando con intensidad en varios temas que involucran a nuestra región pampeana: creemos que urge una definición para tener una Ley de Semillas, y una ley vinculada al Suelo y el ambiente, es decir asimilar las Buenas Prácticas en las actividades agropecuarias”.

“Hoy desde aquí queremos presentarles ideas y parte de la agenda de Coninagro que quizás puedan constituir un proyecto de ley con medidas concretas para la Argentina. Un proyecto de ley que tiene como fin promover el desarrollo de la agroindustria de las diferentes regiones productivas de la Argentina, para que le den previsibilidad, financiamiento y podamos comenzar a solucionar el déficit habitacional de la ruralidad, la infraestructura hídrica, vial y energética. Cuando nosotros insistimos con las producciones regionales, queremos decir que el campo argentino, necesita integrarse y complementar la zona núcleo con el resto de la ruralidad argentina. Apuntalar aquellas producciones que no son commodities. En el año 2017 las diversas producciones regionales mostraron un aporte casi del 10 por ciento al PBI, generaron exportaciones por un valor de 36.600 millones de dólares, pagaron al fisco 243.000 millones de pesos y se prevé para el 2019 que ese monto será más del doble y generen, más empleo directo e indirecto. La cadena agroalimentaria fue la única con balanza comercial positiva en el país, aportando el 63 por ciento de las exportaciones totales de la Argentina”.

Mal momento

Sin embargo admitió que “si bien estos números son alentadores, hay un problema, ya que las economías regionales no las están pasando bien, y hoy son 12 de 18 las que están en una situación de crisis. Por ejemplo, el sector tambero, de peras y manzanas, el sector forestal, de porcinos y de tabaco correntino, entre otros. En definitiva, necesitamos más divisas, pero también más mercado interno”.

También agregó que “la Ley quiere darle personería jurídica a los proyectos asociativos, como los consorcios camineros, para que sean sujeto de crédito y tengan los mismos beneficios de las pymes” y señaló que “la economía está al servicio del hombre, que equivale decir sujeta al desarrollo. Por lo cual, es imperativo la inversión productiva para sostener el consumo interno y acceder a mercados internacionales. Y la inversión productiva es financiamiento. El crédito en Argentina es solo el 14 por ciento del PBI, y de ese porcentaje, el campo es sólo el 1,4 por ciento. Es por ello, que la creación de las Cooperativas de Crédito, juntos a otros modelos asociativos productivos rurales, complementadas con Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR), nos parece una muy buena medida. Convertir productores en sujeto de crédito es nuestra meta. Las Cooperativas de Crédito podrían captar capitales de las propias Economías Regionales y destinarlas a crédito productivo en un monto cercano a los 1.000 millones de dólares, casi el 10 por cientode la facturación del complejo agroindustrial que representa Coninagro”.

Pedido al Gobierno

El vicepresidente de Fedeco y representante de Coninagro en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina Ipcva, Gonzalo Álvarez Maldonado, dijo a AIM que el encuentro “es todo un éxito, porque potencia la realidad del cooperativismo en todo el país. Si pudiésemos hacer que el Gobierno plantee políticas para potenciar el movimiento, Argentina y Entre Ríos serían otra cosa, porque con la fuerza de los agropecuarios enrolados en las cooperativas, se mueve el país”.

Presentes 

De la actividad participan productores y representantes de entidades cooperativas de todo el país. Estuvieron presentes durante la mañana, el  gobernador  de Salta,  Juan Manuel Urtubey,  los ministros de Agroindustria de Buenos Aires, Leonardo Sarquis, de la Producción de Santa Fe, Alicia Ceciliani y el ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso. Por la tarde, el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), Marcelo Oscar Collomb, y el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere.