Crudas realidades detrás de un desesperado reclamo contra el tarifazo

Vecinos autoconvocados y militantes sociales de Santa Elena participaron este viernes de la marcha multisectorial realizada en Paraná para expresar su preocupación por los tarifazos y exigir acciones a los legisladores provinciales y nacionales. Dos comerciantes de la ciudad del departamento La Paz dieron su testimonio a AIM sobre la crítica situación que viven que pone en peligro su futuro inmediato y sus proyectos de vida.

Más allá de los números, estadísticas y las respuestas del Gobierno nacional y provincial intentando poner paños fríos y/o eximirse de culpas por la delicada situación que provocaron los aumentos de tarifas, lo cierto es que detrás de los análisis generales y las justificaciones, en cada pueblo, en cada barrio, hay historias de vida, personas de carne y hueso que hoy atraviesan una situación sumamente crítica.

Javier Ramírez vive en Santa Elena, donde tiene una panadería hace dos años. Hoy, como parte del grupo de vecinos autoconvocados llegó hasta Paraná para participar de la marcha multisectorial realizada este viernes y expresar su descontento, su preocupación y pedir soluciones.

A Ramírez le llegó una tarifa de energía eléctrica por 22.000 pesos, otra de gas por 10.000 y definió la situación con una palabra que reiteró varias veces a lo largo de la charla con este cronista: “insostenible”. “Tengo que juntar 32.000 pesos para pagar luz y gas” y, tras advertir que hay comercios que están cerrando y otros al borde del cierre, admitió que no es ajeno a esa posibilidad.

Si bien reconoció que lograron del municipio una reducción progresiva de la tasa de alumbrado público que se aplica a la tarifa eléctrica y de la tasa de agua, reconoció que está dentro de las limitadas posibilidades que tiene un municipio de incidir para una reducción de la tarifa y es insuficiente para revertir el oscuro panorama.

Por eso, extendieron sus planteos a los legisladores provinciales y nacionales: “Queremos que escuchen nuestro reclamo porque, lamentablemente, en Santa Elena están cerrando comercios que tenían una o dos fuentes laborales y en mi caso si sigo así tendré que bajar las persianas”, lamentó.

“Ya son insostenibles en el caso de Santa Elena las tarifas de luz. Es abismal lo que está viniendo, hay mucha gente jubilada, gente que tiene planes que hoy por hoy no pueden pagar la luz y se les está cortando. En un lugar como Santa Elena donde no hay trabajo y la mayoría de la gente vive de planes por no haber fuentes laborales, un plan de 3.600 pesos a una familia no le alcanza para sostenerse hoy por hoy”, describió el comerciante santaelenense.

También llegados de Santa Elena junto con los autoconvocados, participaron de la marcha militantes sociales de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), con quienes vienen siendo parte de los cortes de ruta, volanteadas y manifestaciones que en los últimos días interrumpieron la calma habitual de una ciudad que nunca volvió a ser la misma después del cierre del histórico frigorífico.

Blanca Valle es docente jubilada y tiene un pequeño comercio familiar. Una rotisería que también atraviesa un momento difícil porque recibió una factura de 12.000 pesos. “Tuvimos que apagar las heladeras para concentrar todo en un freezer para que no venga muy alta la próxima factura porque sino estamos trabajando nada más que para cubrir gastos”, contó.

Como su caso hay muchos, se encargó de resaltar y coincidió con Ramírez sobre la falta de fuentes de trabajo. “Tenemos compañeros que tienen problemas de salud, que tienen diálisis y viven con una pensión de 5.000 pesos y les llegó una factura de 3.000; es muy muy alarmante y preocupante”.

Los planes de pago en cuotas no solucionan el problema, advirtió, ya que “se junta la segunda cuota con la primera de la siguiente factura y algunos jubilados han solicitado créditos. Se están endeudando más y al no poder cumplir con esa cuota que le fijaron cayeron en el corte de luz”, relató.

Por eso, uno de los pedidos es que se declare la emergencia eléctrica en la ciudad y se suspendan los cortes de energía por el término de 180 días. Además, “la idea es pedirle a los legisladores provinciales y nacionales que apoyen las leyes que salgan solicitando la baja de la tarifa de la luz”.