Cuáles son las materias pendientes en la agenda ambiental de Entre Ríos

La preponderancia mediática de los problemas ambientales más urgentes como las fumigaciones, los agrotóxicos y el impacto, positivo o negativo, de las obras de infraestructura, sugieren también considerar problemas más estructurales de la agenda ambiental en la provincia. En este marco, AIM dialogó con Horacio Enriquez, director ejecutivo de la fundación Eco Urbano, sobre el manejo de los residuos, la contaminación del agua y la planificación urbana.

Foto El Día.

Según Enriquez, existe un listado de problemas ambientales de carácter global que son comunes a varias comunidades y que tienen un impacto directo en la región entrerriana. “Necesitamos políticas de Estado claras que perduren en el tiempo, como la educación y los programas de prevención y participación ciudadana”, expresó el director de la fundación.

—¿Cómo está configurada la agenda de problemas ambientales en Entre Ríos?

—En primer lugar, un tema complejo es el manejo de los residuos sólidos urbanos que no sólo tienen que ver con la responsabilidad de los municipios sino con desafíos culturales de hábito, actitudes y valores que debemos abordar desde la educación ambiental. En este sentido, es importante la cuestión de los programas de gestión integral de residuos. La gente debe participar separando de origen, y como una opción para incluir al trabajador de reciclado.

—¿Cuál es su postura respecto del desarrollo de las obras de relleno sanitario en las grandes ciudades?

—La provincia lo ha puesto como un tema importante en la agenda y eso nos parece muy importante. Están avanzando los rellenos en Paraná y Concordia, dos ciudades grandes donde esto es muy necesario. Desde la fundación estaremos viendo de qué forma podemos colaborar para que sea lo más justo, equitativo e inclusivo. Consideramos algo clave el hecho de resolver el destino final de los residuos urbanos que, en Paraná por ejemplo, representan más de 250 mil kilos por día.

—Retomando la enumeración de las principales materias pendientes, ¿qué otra cuestión importante hay en la provincia?

—La contaminación del agua. Los arroyos entrerrianos, en la parte urbana, sufren una agresión y violencia por parte de la gente, con una total falta de respeto y cuidado de los cursos. En la provincia, según las organizaciones que siguen el tema, hay estudios que determinan el alto impacto ambiental en este sentido. Nosotros tenemos el acceso al agua, pero también esto nos convierte en vulnerables; donde hay comunidades, industrias y producción, siempre hay residuos y efluentes. Siempre es un capítulo a mejorar. Hay que seguir invirtiendo, y tener programas y políticas de Estado claras donde se entienda que producción y ambiente no necesariamente tienen que ser dos vías antagónicas.

—¿Cuál es el camino, en este sentido?

—Tenemos que incorporar el concepto de la producción limpia y la economía circular, y todas las tendencias mundiales que hacen que aprendamos a reducir la cantidad de materias primas para producir y, a la vez, que los subproductos de residuos puedan ser reintroducidos en los sistemas. Tenemos que ser muy creativos para mejorar.

—¿Qué pasa con los otros aspectos de la contaminación urbana?

—En las ciudades, el tránsito y la seguridad también son problemas ambientales. Paraná tiene la zona oeste donde están los peores indicadores socioambientales con la presencia del volcadero municipal, con muchos problemas en el aire, el agua y el suelo. También están los problemas de exclusión y de pobreza que nosotros entendemos como socioambientales, y que deben ser pensados desde la mayor complejidad.

—¿Y la planificación urbana?

—Es un tema clave. Las ciudades son generadoras de impacto en el sentido del consumo de combustibles, energía, recolección de residuos y otras muchas variables que hacen al desarrollo de las ciudades. Cuando falta planificación, los problemas son muchos. Por ejemplo, la proliferación de lotes, por la presión del desarrollo inmobiliario, muchas veces no tienen en cuenta la topografía o el funcionamiento de las cuencas de los arroyos. A veces en la ruta encontramos loteos con un paisaje de atardecer maravilloso, pero sin servicio de higiene urbana o arbolado. La población sigue creciendo y esa necesidad lleva muchas veces a un desarrollo poco planificado. Después hay otros que no son menores, como la problemática de las localidades del interior que sufren las fumigaciones y el modelo productivo que genera mucha resistencia en cuestiones ambientales y de salud de las personas.

Un problema, una oportunidad

—En relación a esta cuestión de ser creativos, ¿qué casos se pueden tomar como ejemplos en el mejoramiento ambiental?

—Por ejemplo, Cerrito realiza hace más de 10 años el tratamiento de los residuos sólidos urbanos a través de la biodigestión. Y ahora está organizando la segunda Feria Nacional del Biogas. Son cosas que permiten soñar con que se puede llevar adelante procesos virtuosos de sustentabilidad si nos damos la imaginación y creatividad suficiente.

Evolución e involución

—En relación con el cambio de cultura que usted mencionó anteriormente, ¿se nota una evolución desde un tiempo a esta parte?

—De acuerdo a cómo se mire el tema. Por ejemplo, en Paraná, si uno observa el estado de los arroyos o la presencia de micro basurales vemos que no se ha avanzado mucho. Si uno piensa en el crecimiento poblacional basado meramente en una producción de bienes de consumo, los desafíos siguen siendo grandes. Ahora, si consideramos la importancia de la agenda ambiental, también vemos que ésta tiene un lugar un más preponderante en el imaginario de la gente, en el sector empresario y en las áreas de gobierno. Pero de ahí a que haya políticas fuertes creo que falta bastante, en el sentido de ampliar las decisiones, fortalecer las inversiones y generar más conciencia.