¿Cuáles son los tipos de estrés que existen?

El estrés es un padecimiento que sufren millones de personas todos los días. Sin embargo no a todos les afecta de las misma manera y mucho de ello depende del tipo de estrés que carguen. En este artículo aprenderás a identificarlos, así como sus causas, síntomas y cuáles son las mejores opciones para su tratamiento. Así que sigue leyendo para que aprendas que puedes hacer si tú o alguien cercano a ti está sufriendo alguno de ellos.

¿Cuáles son los Tipos de Estrés que existen?

Estos son los 3 tipos de estrés que existen

De acuerdo a la Asociación Americana de Piscología (American Psychological Association – APA). Existen tres tipos de estrés clínicamente hablando:

Estrés Agudo

El estrés agudo es nuestra respuesta inmediata hacia cualquier evento que nos represente un desafío. Es nuestro mecanismo de lucha y huída que se puede activar ante cualquier situación que se nos atraviese en nuestro día a día:

– Cuando se te hace tarde para ir a trabajar

– Cuando debes entregar un reporte en una fecha determinada o presentar un examen

– Cuando tienes una discusión con alguien

– O incluso cuando vives una experiencia nueva pero emocionante, como saltar de un paracaídas o el nacimiento de tu hijo.

La forma en cómo se manifiesta este tipo de estrés en el cuerpo es a corto plazo. Destacando el dolor de cabeza, malestar estomacal o dolores musculares. Además de algunas reacciones emocionales como el enojo, tristeza o nerviosismo.

Sin embargo, estos malestares suelen desaparecer una vez que se haya superado el factor estresante. Al menos que se repitan de forma constante, en tal caso se clasificaría como estrés agudo episódico, del que hablaremos en el siguiente punto.

Por otro lado, existen situaciones de estrés agudo que pueden arraigarse profundamente. Derivando en trastorno por estrés agudo o trastorno por estrés post-traumático.

Esta clase de situaciones son aquellas en las que tu vida peligra (si sufres algún accidente o eres víctima de algún asalto) o eres testigo de este tipo de actos en una tercera persona. Más adelante hablaremos de ellos.

Estrés Agudo Episódico

Cuando el estrés agudo aparece de forma constante entonces ya estaríamos hablando de otro tipo de estrés: Estrés Agudo Episódico.

Es el que generalmente padecen aquellos con un trabajo demandante en el que deben alcanzar metas a corto plazo (muy común en el área de ventas y en altos ejecutivos). También si eres una persona desorganizada en tus actividades puedes padecerlo.

Quienes sufren de Estrés Agudo Episódico tienden a ser irritables, ansiosos y siempre tienen mal genio. También síntomas de estrés como dolores de cabeza, musculares y los padecimientos estomacales (gastritis o colon irritable) son frecuentes.

Muchas veces este tipo de estrés pasa desapercibido e incluso algunas personas lo encuentran estimulante ya que se consideran más efectivas “trabajando bajo presión”. Sin embargo a largo plazo puede incrementar el riesgo de enfermedades como diabetes, hipertensión o problemas cardiacos.

Además de traer múltiples conflictos dentro de tú ambiente personal, familiar y laboral. Con lo que la calidad de vida se podría ver seriamente afectada.

Por eso es recomendable buscar formas de quitar la carga de estrés antes de verte ahogado por sus efectos. Reorganizar tus actividades, realizar pasatiempos relajantes y pasar tiempo de con tus seres queridos son buenas alternativas para lograrlo.

Estrés Crónico

Llegamos ya al tipo de estrés más dañino de todos: el Estrés Crónico.

Este es provocado por situaciones de las cuales parece imposible encontrar una salida, las cuales llevas padeciendo por muchos años. Entre ellas las más comunes son:

– La pobreza. No tener dinero para solventar gastos de alimentación, vestido y vivienda.

– Conflictos dentro del matrimonio. Cuando vives constantes infidelidades y violencia intrafamiliar.

– Familia disfuncional. Si creciste con alguno de tus padres (o ambos) alcohólico, drogadicto o violento.

– Un trabajo indeseable. Soportar un trabajo que no cumple con tus expectativas, ganas poco o que te mantiene siempre presionado puede ser causante de estrés crónico cuando permaneces por años ahí.

En muchas ocasiones las personas que padecen estrés crónico están tan acostumbradas a él que prácticamente se convierte en parte de su personalidad. Haciéndolos más propensos a sufrir las consecuencias que trae el estrés consigo.

Entre ellas el padecimiento de ciertas enfermedades como son: Diabetes, hipertensión, ataques cardiacos y derrrames cerebrales.

O incluso a incurrir en conductos violentas y autodestructivas que en el peor de los escenarios podrían llevarlos al suicidio.

El tratamiento de este tipo de estrés también puede ser el más complejo debido a lo arraigado que se encuentra dentro del paciente. Por lo general necesitan de ayuda psicológica profesional para superarlo.

Otros tipos de Estrés de acuerdo a sus Causas

Otra clasificación que suele darse al estrés es tomando en cuenta las causas que lo generan, de ahí se derivan ejemplos como los siguientes:

Trastorno por Estrés Agudo

Es un tipo de estrés agudo que surge a partir de un evento que genera miedo, impotencia, o terror. Por lo general están relacionados con aquellos que puedan poner en peligro tu vida (accidentes, asaltos, lesiones) o si presencias o te enteras a que alguno suceso de estas características le ocurrió a otra persona. Los síntomas del TEA son:

– Recuerdos y sueños recurrentes sobre el evento de origen que generan angustia

– Incapacidad para dormir

– Intensos niveles de angustia y ansiedad

– Incremente del estado de alerta y sobresaltos exagerados

– Dificultad para concentrarse.

Por lo general estos síntomas se presentan dentro de las 4 semanas posteriores al episodio traumático y tienen una duración de 3 días a un mes. Mientras que su tratamiento consiste en acudir a grupos o terapias de apoyo para sobrepasar el evento traumático.

Trastorno de Estrés Post Traumático

Tiene las mismas causas y síntomas que el Trastorno de Estrés Agudo e incluso puede ser una continuación del mismo. La diferencia principal radica en que los Síntomas duran más de 1 mes extendiéndose hasta años. Se presenten dentro de los 6 meses posteriores al evento traumático.

La psicoterapia de apoyo, al igual que con el TEA, resulta efectiva para ayudar al paciente a superar el evento traumático. También una terapia de exposición suele ser efectiva. En ella se le expone a situaciones que evita regularmente porque desencadenan recuerdos angustiantes.

Estrés Laboral

Se le denomina así al estrés que una persona desarrolla por situaciones dentro de su ambiente laboral. Por lo general se trata de un tipo de estrés agudo o agudo episódico. Aunque en algunos casos puede transformarse en crónico si se extiende por años.

Para prevenir que el estrés laboral afecte tu salud lo recomendable es tomar medidas que te ayuden a reducirlo como las técnicas que te enseñamos en este artículo.

Estrés Ambiental

Con la velocidad y acceso a la información que existe hoy en día este es un estrés cada vez más común. Esto debido a que se desencadena por lo sucesos dentro de tu medio ambiente.

En otras palabras, las personas llegan a sentir un gran estrés cuando leen noticias sobre la situación económica de su país, la violencia, la contaminación o cuando se enteran de actos delictivos dentro de su vecindario.

Este tipo de estrés por lo general provoca una obsesión por enterarse de las noticias y quien lo sufre pasa la mayor parte de su tiempo angustiado por todo lo que ocurre. Con el paso del tiempo puede convertirse en algo crónico.

¿Solución? Tratar de desapegarse un poco de los medios informativos o de grupos que comparten solo noticias alarmantes. Hay que tener cuidado con esto último porque dentro de las redes sociales existen muchos grupos así infestados de fake news.

Si bien es importante mantenerse informado sobre lo que acontece a tu alrededor no podemos dejar que eso nos mantenga preocupados y estresados todo el tiempo. En especial porque muchas veces son situaciones que no podemos cambiar y es mejor enfocar nuestra atención en se mejores como personas.

Y así podríamos seguir listando porque existen innumerables causas del estrés. Sin embargo, como ya pudiste leer, todos ellos caben dentro de los 3 tipos de estrés que vimos al principio: Agudo, Agudo Episódico y Crónico.

Fuente: A Vivir Sin Estrés