Diputados proponen la prohibición de pirotecnia en la provincia

Ingresó a la Cámara de Diputados de Entre Ríos un proyecto de ley, al que accedió AIM, que prohíbe la tenencia, fabricación, comercialización, depósito, venta al público mayorista o minorista y uso particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería. “Innumerables resultan ser los casos de personas heridas y lesionadas” por este tipo de elementos, fundamenta el texto ingresado.

Las explosiones que producen la pirotecnia, “por más inofensivas que parezcan, al estallar pueden ocasionar quemaduras de distintos grados, lesiones en ojos, heridas abiertas, amputaciones de extremidades superiores, incendios y casos de intoxicación asociados a la ingesta o aspiración de la pólvora, e incluso la muerte”, esgrime el proyecto de ley ingresado por los diputados Alberto Rotman, Rosario Acosta y María Alejandra Viola.

Por este motivo, el proyecto prohíbe cualquier tipo de actividad relacionada a la manipulación de pirotecnia, entendida como “el arte, ciencia, industria o técnica de preparación y manejo de fuegos artificiales, explosivos y toda clase de inventos con pólvora, con fines recreativos, navales y militares”.

La norma se inscribe en lo dictado por la Ley 20.429 de Armas y Explosivos, y sostiene que el uso de fuego de artificios con fines festivos deberá ser previamente autorizado por cada Municipio de todo el territorio provincial, quien deberá emitir su aprobación a partir de una serie de controles también especificados en el proyecto.

En tal sentido, se agrega además que “los fuegos de artificios para festejos o espectáculos públicos solo podrán colocarse y quemarse en campos de deportes, estadios, plazas, parques, zonas y predios que ofrezcan una superficie que permita cumplir las exigencias de esta ley para el emplazamiento y zona de seguridad, de acuerdo a las características de los fuegos artificiales a ser quemados”.

El incumplimiento de lo dispuesto por esta norma, “será penado con multa, clausura y decomiso de la pirotecnia o cohetería objeto de la infracción”. La multa podrá ser un equivalente de entre dos a veinticinco salarios mínimo vital y móvil, mientras que la clausura de locales comerciales o establecimientos “podrá fijarse de diez a noventa días”.

Finalmente, se detalla como elementos exceptuados de esta ley tanto a las “bengalas y elementos de pirotecnia naval”, como a “los artificios pirotécnicos de uso profesional y los utilizados por las Fuerzas Armadas y de Seguridad”, siempre y cuando cuenten “con un código de barras” que los identifique.

Lesiones, incendios y daño ambiental

Entre los fundamentos que acompaña a este proyecto de ley, se menciona la preocupación por “los innumerables casos de personas heridas y lesionadas por la manipulación de cohetería y pirotecnia”, y “el estruendo (que) provoca en muchos casos lesiones auditivas ya que el estallido puede alcanzar hasta 190 decibeles”.

“La utilización de cohetes y fuegos artificiales pueden ocasionar gravísimos daños, que en muchos casos son irreversibles”, afirma el texto, y explica que, “según datos del Programa de Salud Ocular y Prevención de la Ceguera, las zonas del cuerpo humano más afectadas en los accidentes por pirotecnia son las manos (40 por ciento), los ojos (20 por ciento) y la cabeza y/o rostro (20 por ciento)”.

Por otra parte, manifiesta el interés de proteger a “las mascotas y animales silvestres que sufren los trastornos de los ruidos de las explosiones”. “De acuerdo a la proximidad y duración de las detonaciones, muchas clases y especies de animales silvestres sufren trastornos que le generan estrés debido a que tienen el oído mucho más desarrollado que los humanos, lo que los hace más sensibles pudiendo incluso hasta llegar a alterar sus ciclos de reproducción”, cuenta.

Asimismo, destaca la importancia que tiene esta ley para evitar incendios forestales. “basta con que una mecha encendida entre en contacto con la vegetación para provocar un desastre ambiental de gran magnitud con consecuencias irreversibles para la biodiversidad”, dice al respecto.

Finalmente, alerta que “el material utilizado (para la fabricación de pirotecnia) posee variedad de químicos tóxicos que afectan a las personas, animales y ambiente”. Además, “contienen sustancias carcinógenas que se alojan en el suelo y el agua, sin mencionar el humo y la basura que dispersan”.