El hábitat natural puede ayudar a los productores a controlar plagas

Aves silvestres y fincas de café en Centroamérica; mariquitas y campos de soya en el medio oeste de los Estados Unidos; son algunas de las historias de ganar-ganar que se conocen sobre cómo conservar el hábitat natural puede beneficiar a los productores. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores, entre ellos Alejandra Martínez-Salinas, del Catie (Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza) (Ecuador), descubrió que el hábitat natural que rodea campos de cultivos no siempre es una herramienta efectiva para que los productores controlen las plagas, ya que los resultados varían en diferentes partes del mundo.

(Foto: Dicyt)

Este descubrimiento se realizó mediante la investigación titulada Crop pests and predators exhibits inconsistent responses to surrounding landscape composition, la cual fue dirigida por la Universidad de California (UC), Davis, y se publicó en el mes de agosto en el reconocido journal científico Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (Pnas).

El autor principal de la investigación, Daniel Karp, profesor asistente del Departamento de Vida Silvestre, Pesca y Biología de la Conservación de UC Davis, explicó que existe un supuesto generalizado entre los ecólogos de que cuando se tiene más hábitat natural alrededor de los campos agrícolas se obtienen más enemigos naturales de las plagas que afectan los cultivos, y que estos enemigos controlarán las plagas y proveerán de beneficios a los productores.

Para probar este supuesto se compiló entre ecólogos, economistas y practicantes la base de datos más grande, de su tipo, sobre el control de plagas, la cual incluye 132 estudios con datos provenientes de más de 6700 distintos lugares, de 31 diferentes países del mundo.

Los resultados encontrados fueron muy variables, pues mientras que muchos de los estudios mostraron que el hábitat natural en los alrededores de campos agrícolas sí ayudaba a los productores a controlar plagas, un número casi igual de estudios mostró efectos negativos en los rendimientos de los cultivos. Es por esto que la investigación indica que no hay recomendaciones únicas para productores en cuanto al efecto del hábitat natural y el control de plagas.

Uno de los estudios analizados en este proceso forma parte de la tesis de doctorado de Martínez-Salinas, quien además es coautora del estudio junto a investigadores de instituciones socias del Catie como Fabrice DeClerck, de Bioversity International; Jacques Avelino, del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (Cirad); y Kerri Vierling, de la Universidad de Idaho. También han participado en el mismo investigadores de otras instituciones de América Latina, entre ellas la Universidad Central del Ecuador.

“Este artículo no está diciendo de ninguna forma que debemos deshacernos del hábitat natural. Existen muchos otros beneficios que se derivan de la presencia del hábitat natural, tales como, servicios de polinización y de captura de carbono. Pero debemos ser honestos sobre cuándo la conservación de estos hábitats naturales puede ser beneficioso en términos de control de plagas y cuando otros tipos de control son necesarios”, aclaró Karp en un comunicado de prensa.

Karp y su equipo de 153 coautores han puesto a disposición del público su base de datos de control de plagas, abriendo así la puerta para la búsqueda de nuevos conocimientos científicos.

Se espera que la base de datos siga expandiéndose con el tiempo y ayude a informar modelos predictivos sobre cuándo el hábitat que rodea a cultivos agrícolas puede ser beneficioso para el control de plagas y cuándo no.

Esta investigación fue financiada por el Centro Nacional de Síntesis Socioambiental y la Fundación Nacional de Ciencia (NSF), de los Estados Unidos.

Fuente: Catie/Dicyt