El macrismo se fugó un Plan Marshall

Por Ignacio Vila –  Centro de Economía Política (Cepa), especial para AIM. La deuda emitida por nuestro país desde el comienzo de la gestión Cambiemos alcanzó el increíble nivel de los 187.298 millones de dólares, de acuerdo al Observatorio de Deuda Externa de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (Umet). Ese enorme flujo de divisas ingresado al país en menos de cuatro años, sin embargo, no se transformó en desarrollo local, sino más bien todo lo contrario. Nuevamente, Argentina se convirtió en un deudor estrella del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Macri batió un nuevo récord: De la deuda cero, con el organismo, a ocupar el primer lugar en su lista de acreedores.

El macrismo se fugó un Plan Marshall

Los valores de la deuda externa nacional se actualizan a diario y es cada vez más difícil tomar dimensión del volumen de lo que debemos y de las consecuencias de esta política de estado.

En ese marco, el director de la Umet, Nicolás Trotta, tras la publicación del informe aseguró que “Macri no sólo nos sometió a uno de los mayores endeudamientos externos de la historia, sino que además es el más caro y el que más riesgo produce. La economía se ve sometida por el mismo a la mayor fuga de capitales, que en poco tiempo alcanzó a casi 70 mil millones de dólares”. La situación es aún más grave. Dice el informe: “Al analizar el Balance Cambiario del Banco Central con datos a abril de 2019 se obtiene que, desde diciembre de 2015, han salido del país divisas netas por FAE del Spnf (fuga de capitales), Utilidades, Dividendos y Otras Rentas, Turismo e Intereses de la deuda por  USD -133.313 millones”.

¿Qué significa esto? Que más del 70 por ciento de lo que ingresó al país bajo la forma de deuda, ya no está más, pero aún hay que devolverlo.

Nuevamente Argentina se tranformó en un protagonista principal en la lista de países que adeudan dinero al Fondo Monetario Internacional.

En febrero del año 2004, el ya fallecido economista y periodista Julio Nudler escribía una nota para Página 12 titulada  “Los mayores deudores del FMI”, en la cual aseguraba: “Brasil, Turquía y Argentina, en ese orden, encabezan la lista de deudores del Fondo Monetario, acaparando el 70,3 por ciento de sus recursos generales. A la Argentina le corresponde el 16,1 por ciento”.  La condición actual, es absolutamente peor. De acuerdo a una publicación del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, hoy  Argentina concentra el 61 por ciento de los créditos actuales del FMI. Es importante destacar que  el 3 de enero de 2006, el entonces presidente Néstor Kirchner canceló en un solo pago la deuda que la Argentina mantenía con el FMI  por más de 9800 millones de dólares. Mauricio Macri asumió como presidente y el país no debía un centavo al FMI.

El tamaño de la deuda es enorme y para poder dimensionarlo es necesario retrotraernos unos cuantos años. Entre 1948 y 1951, Estados Unidos  llevó adelante el Plan Marshall, con el objetivo central de lograr la reconstrucción de 17 países europeos luego de la Segunda Guerra Mundial. Se trató de una transferencia de más de 13.000 millones de dólares de la época, “un equivalente a 130 mil millones de dólares actuales”, asegura el economista koreano Ha Joon Chang en su libro “Qué fue del buen samaritano”, publicado en 2007.  Haciendo un paralelo con nuestra situación actual, la Argentina de Macri recibió un Plan Marshall completo y lo dilapidó. Durante muchos años  vamos a quedar endeudados con el FMI y otros acreedores del resto del mundo, que pondrán un fuerte límite al desarrollo nacional. Nuevamente, la deuda externa será el principal problema de la economía local. Todo esto porque el macrismo, se fugó un plan Marshall.