El Presupuesto nacional prevé la reducción del 1 por ciento de la planta de estatales

Un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto consigna que el proyecto no prevé ingresos de personal el año que viene, ni cubrir las vacantes que se produzcan por retiros voluntarios y jubilaciones. El gasto en remuneraciones se reducirá en un 0,1 por ciento del PBI. 

El Presupuesto para 2020 enviado por Hacienda al Congreso prevé que la planta de empleados públicos “tendrá una disminución estimada del 1 por ciento “, mientras el gasto en remuneraciones “se reducirá en 0,1 punto porcentual del PIB”. Los datos se desprenden de un informe difundido por la Asociación Argentina de Presupuesto (Asap).

En ese sentido, desde la entidad explicaron que no se prevén ingresos de personal el año que viene, ni cubrir las vacantes que se produzcan en el marco de retiros voluntarios y jubilaciones. Asimismo, las remuneraciones de los empleados estatales nacionales totalizarán 615.333 millones de pesos, lo que significa un incremento del 38,4 por ciento interanual.

Dentro de los gastos corrientes, la Asap indicó -en base al texto ingresado por Diputados- que las prestaciones de la seguridad social se llevarán en 2020 el 43,7 por ciento del total de erogaciones, con un crecimiento esperado del 45,4 por ciento.

En ese sentido, desde Asap indicaron que la evolución por encima de la inflación promedio estimada en el proyecto oficial será consecuencia “de la variación esperada en la movilidad jubilatoria y del impacto de la reparación histórica”.

Esa partida, que solo incluye jubilaciones y pensiones, sin considerar asignaciones familiares, tendrá un peso estimado de 37,8 por ciento en los gastos totales de 2019 y aumentará a 40,1 por ciento en 2020, con lo cual aumentará su “rigidez estructural”, advirtió la Asap. Las Transferencias Corrientes, segundo ítem del gasto en cuanto a su participación en el total, crecerán un 24 por ciento, muy por debajo del promedio del gasto.

Tal caída en términos reales obedece a las reducciones que se proponen en las transferencias a provincias (con una suba de sólo 15,6 por ciento) y a fondos fiduciarios, así como en lo asignado para subsidios económicos a la energía (apenas 5,2 por ciento de alza) y al transporte (10,4 por ciento).

“En el caso de la energía no se explicita el criterio a seguir con los subsidios de tarifas, ante el impacto de la devaluación y de la suba del precio internacional de los combustibles”, sostiene el análisis de la Asap.

Fuente: Ámbito.