El último martes 13 del año

Hoy es martes 13 y muchos arrancaron el día con sus ritos para evitar la “mala suerte”. El número 13 siempre estuvo y está asociado a la desgracia y la mala suerte, por lo que, en la mayoría de los países latinoamericanos, la fecha es sinónimo de que algo malo puede pasar. “No te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes”, dice el proverbio español. En la nota de AIM, todo lo que hay que saber sobre esta fecha.

Febrero, marzo y noviembre contaron en 2018 con esta temida fecha por muchos. La verdadera -y supuesta- causa de la mala suerte es el número 13. Al respecto, hay distintas versiones. Trece eran las personas que participaron de la última cena antes de la muerte de Cristo. Trece eran también los espíritus malignos de las leyendas nórdicas. En el capítulo 13 del Apocalipsis, se habla del diablo y las explicaciones con el número trece por delante siguen.

En Latinoamérica, cuando el 13º día de cada mes cae martes, el miedo a una desgracia dice presente en la mitología popular. De acuerdo con la tradición griega, heredada a través de las costumbres españoles, los martes tienen un significado negativo por estar asociados a Marte, el planeta considerado maléfico, y a Ares, el dios de la guerra, la destrucción y la sangre.

Los países que heredaron la tradición nórdica mantienen el recelo con respecto al número 13, pero la conjunción con el viernes es el centro de los mitos. Para la cultura anglosajona, el viernes 13 de 1307 se produjo la matanza de la Orden de los Templarios y, desde entonces, ese día se vincula con las tragedias.

El maléfico día depende de cada lugar, aunque el viernes 13 también se instaló en América latina y otras partes del mundo por la globalización de la cultura estadounidense.

En EEUU, se tomó la tradición de los ingleses y en distintas películas, series y libros se hace alusión a esta fecha. Pero el martes 13 no perdió su connotación en Latinoamérica. Por ejemplo, el film de terror Friday the 13th en su traducción debió llamarse Martes 13.

Los más supersticiosos tienen la opción de elegir ambas fechas para no casarse, ni embarcarse, ni de su casa apartarse.

El 13: mala suerte para algunos, buena para otros

Sin embargo, para muchas personas el 13 es sinónimo de buena suerte. Hay gente que se casa para esta fecha, hay otros que eligen este día para el nacimiento de sus hijos, etc.

Con respecto a este número, las versiones son muchas. Primero, la mala fama del 13 puede tener que ver con la carta del Tarot que lleva ese valor que es la carta de la muerte y corresponde al primer número después de la finalización de un ciclo (12) y se relaciona con un nuevo inicio (|nacimiento, muerte y regeneración) pasando, previamente, por la disolución, aseguran los astrólogos.

Esa carta se refiere a la primera fase después de un deceso, del cese de las funciones cardíacas y de la separación del alma del cuerpo físico. Esta fase -de acuerdo a los ocultistas- es muy complicada y dolorosa porque al hombre lo envuelve la inconsciencia y un velo de vacío. Eso es lo que simbolizan la carta de la muerte y el número 13 para el Tarot.

En tanto, “la superstición relacionada con el trece se le ha dado el nombre científico de trezidavomartiofobia o ‘triscaidecafobia´, que proviene de la palabra griega ‘triscaideca’, que significa trece, y de ‘phobos, miedo”, explica la numeróloga Pitty Asad.

Para esta disciplina, por su parte, este número tiene un simbolismo kármico ya que significa demasiada estabilidad y poca elevación 13=1+3= 4 los cuatro elementos que simbolizan el mundo material faltando, desde luego, la proyección espiritual del hombre que es simbolizada totalmente por el número siete. Al número 13 se lo relaciona con pérdidas y con una estabilidad material sin aspiraciones, como es el cuatro (relacionado con un cuadrado), que tiene pocas chances de movimiento y cambio.

Sin embargo, “hay mucha gente que lo ha tomado al revés, “positivamente”, por lo cual dentro de sus creencias, lo consideran como un día de buena suerte o buena fortuna. Tanto así, que durante ese día muchos apuestan por ese número en los juegos de azar”, señala Asad.

Razones sobran si queremos pensar que el martes 13 es un día de desgracias y mala suerte. Eso sí, esas connotaciones negativas no tienen fundamentos científicos, por lo cual debemos tener muy claro que sólo se trata de un mito.

Medidas anti “mufa”

Mito o realidad, lo ideal para muchos es tomar algunas medidas sencillas que evitarían que pasemos un mal día.

Lo primero que se recomienda para hacerle frente a la mala suerte es levantarnos con el pie derecho. Es decir, que nuestro primer contacto con el piso sea ese pie, luego, podremos apoyar el izquierdo sin más problemas.

Los amuletos son una buena medida para estos días que se predisponen oscuros. Si bien cada uno tiene el suyo, hay muchos que lo que hacen es ponerse una moneda de oro o plata en el zapato. Otros utilizan algunos colores: los que más suerte son el azul, el rojo y el rosa.

Un poco más rebuscado pero que te puede servir es tirar una cucharada de azúcar en un frasco de vidrio con un poco de romero y una rama de canela. Después calentar el tarro y esparcir los vapores por la casa.

En caso de que vengas con una racha mala, podes prender una vela blanca en una noche de luna menguante. Luego, cada martes de cada mes, volvé a repetir la operación durante dos meses. También, si crees que la mala suerte te persigue, podés dormir una noche con las persianas subidas y dejar que la luz de la luna entre por la ventana. En la mesa de luz poné una taza con agua limpia y a la mañana siguiente, cuando te vas a bañar, tíratela encima.

Una más. Si la mala suerte no te deja en paz, agarrá un banquito de tres patas y dalo vuelta. Derrama un puñado de sal sobre él mientras das tres vueltas a su alrededor -de derecha a izquierda-. Volvé a poner el banco bien, sentate y gira 360 grados en la misma dirección. Después, tenés que volver a ponerlo patas para arriba y dejarlo así durante una semana sin que nadie lo toque.

De yapa, te dejamos un secreto para que se cumplan tus deseos: Dibujá una rana y ponela, junto con tu deseo, en un sobre blanco. El sobre, lo tenés que llevar siempre con vos hasta que se cumple lo que pediste. Una vez que tengas lo que quieras, tenés que renovar el sobre y bautizar a la rana.