FMI: El caso Ecuador

El gobierno del   Ecuador dolarizó su economía por consejo en su momento de Domingo Cavallo, que hizo algo similar con la “convertibilidad” en la Argentina. Cuando la convertibilidad no pudo sostenerse más, al final del gobierno de Fernando de la Rúa en diciembre de 2001, el presidente y el propio  Cavallo, que era ministro de  Economía, volaron por los aires en medio de una represión que dejó decenas de muertos  y terminó en una debacle social y económica.

En Ecuador, manifestaciones contra la política de austeridad de Lenin Moreno.

Crisis por aquí, crisis por allá

Ahora la perspectiva se trasladó al Ecuador, con ingredientes  parecidos no solo a la crisis en que terminó la Alianza sino con los que tiene la que está dejando en su ingloriosa agonía el gobierno del Pro y del radicalismo, antes “Cambiemos” y ahora “Unidos por el Cambio”.

Para su desgracia, después de una serie de medidas incompetentes, impolíticas e imprudendes,  guiadas solo por la intención -o la necesidad- de favorecer a los amigos sin importar la suerte de los que nunca les importaron, el gobierno no pudo evitar que la crisis estalle justo algunas semanas antes de las elecciones en que el presidente Mauricio Macri, incapaz de aceptar la derrota en ningún terreno, se obstina en ser ganar y ser reelecto.

Moral para Venezuela, silencio para Ecuador

La situación de Venezuela ocupó largamente al gobierno argentino desde el primer momento de Cambiemos, cuando Macri en la OEA debió soportar  en silencio una réplica dura de la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, ante una opinión sobre el régimen bolivariano.

Pero sobre crisis de Ecuador, la prensa que habitualmente respalda al macrismo no dice nada. Las enconadas protestas populares, la marcha de los indígenas, la represión que ya provocó muertos y heridos,  la negativa a aceptar las condiciones económicas del “paquetazo” del presidente Lenin Moreno, no tienen en la prensa oficialista argentina, que es casi toda la “seria” ni siquiera una mención, no la mencionan ni con un suspiro.

Lenín ahorrista

Lenín Moreno pretende ahorrar con sus medidas unos 1300 millones de dólares y para eso entre otras cosas quitó el subsidio a los combustibles, lo que hizo subir al doble al gas oil y el 80 por ciento a la nafta. Además, el  Fondo Monetario Internacional le acordó un préstamo de 4200 millones de dólares.

Esta cifra es significativa porque es casi la  misma que el propio Lenin Moreno “perdonó” a la banca internacional, que es el poder financiero detrás de todas las medidas y responsable de todas las perturbaciones, que hasta ahora provocaron un muerto,  80 detenidos y 500 heridos,

Mientras el gobierno carga sobre las tarifas, como sabemos por experiencia argentina, Moreno le condonó a la banca internacional deudas de evasores por  4395 millones de dólares, más o menos el préstamos del FMI, cuyo destino está cantado.

Evadir a palos

Los evasores en Ecuador no son los vendedores ambulantes, ni los campesinos indígenas que reciben los palos, sino  las empresas petroleras, las telefónicas, las importadoras.

El ajuste ecuatoriano, una receta  universal fracasada en todas partes y en todas partes recomendada con rigor por el FMI, recortó en 2014 fondos por 5000 millones de dólares. El gobierno anterior al de Moreno  suprimió los  aportes a los fondos de pensiones y jubilaciones y usó los fondos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social,

El presidente Moreno, previendo el efecto que tendrían las medidas recomendadas por el poder financiero internacional sobre los ecuatorianos, junto con la intención de reducir el déficit dispuso un estado de excepción para reprimir protestas

La quita de subsidios a los combustibles hizo pasar el precio del galón de gas oil de 1 a 2,20 dólares y el de la nafta premium de 1,85 a 2,30 dólares. La finalidad  es disponer para los banqueros de 1546 millones de dólares.

Caminantes en camino

Ante estos anuncios, las protestas dejaron al Ecuador sin transporte por colectivos y sin taxis. La  Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) inició medidas de hecho, con una movilización masiva hacia Quito, donde ya llegaron, y de donde Lenin sacó la sede del gobierno para instalarlo en Guayaquil.

El FMI prestó 4200 millones de dólares, pero el gobierno de Ecuador debe en cambio debe impulsar reformas en la legislación del trabajo, como la rebaja de las indemnizaciones por despido y los contratos “basura”, como  ya intentó Macri en la Argentina.

Entre las medidas de “flexibilización” están la reducción de las vacaciones de los empleados de las empresas púbicas debido a que su remuneración es superior a los del resto. Por esta vía el gobierno espera reducir sus gastos en 160 millones

Según el ministro de Trabajo,   Andrés Madero, la reforma laboral recomendada por el FMI busca fomentar los emprendimientos. Está claro que los políticos, en todas partes, saben cómo presentar de modo atractivo y hasta seductor sus argumentos, dando a las mentira el aspecto de verdad y a la verdad el de mentira. Es una gimnasia en que están muy bien entrenados desde hace siglos y que por ahora les da resultado.

Moreno declaró ante las consecuencias de sus medidas el estado de excepción, debido a la existencia de “focos de violencia creados por grupos consabidos que pretenden hacer daño y desestabilizar al gobierno constituido”. Un poco más de precisión, y Moreno acusó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y al ex presidente de Eduador, su antecesor Rafael Correa, de intentar un golpe de estado.

Después de mantener los subsidios a los combustibles durante 47 años, para Moreno llegó el momento de la verdad: eliminarlos.

El estado de excepción

El estado de excepción decretado del gobierno tiene ocho puntos

  1. Decretar el Estado de Excepción en todo el país.
  2. Disponer movilización nacional de entidades públicas, Policía Nacional y Fuerzas Armadas para controlar el orden público.
  3. Suspender el derecho a la libertad de asociación y reunión, observando principios de proporcionalidad. Consiste en limitar la conformación de aglomeraciones en espacios públicos durante las 24 horas del día.
  4. Limitar el derecho a la libertad de tránsito. Se exceptúan el transporte estatal y de los sectores: salud, riesgos, emergencias, seguridad y transporte policial y militar.
  5. Disponer los retiros o decomisos a los que haya lugar en caso de extrema necesidad y en apego a la Ley.
  6. Establecer todo el país como zona de seguridad.
  7. El Ministerio de Finanzas podrá destinar todos los fondos necesarios para sustentar la Excepción, menos los dirigidos a salud y educación.
  8. El Estado de Excepción regirá durante 60 días.

Convertibilidad ecuatoriana

En marzo pasado, dos enviados argentinos de la Fundación Mediterránea de Domingo Cavallo, Guillermo Mondino y Jorge Vasconcelos, llegaron a Ecuador con la misión de asesorar al gobierno.

En febrero se había producido una devaluación del sucre del  43%. La recomendación de los cavallistas fue congelar los  depósitos bancarios, aumentar el IVA y subir el precio de los combustibles, Las medidas aceleraron la crisis, pero los asesores cavallistas desde Buenos Aires sólo admitieron haber sido consultados  por funcionarios del gobierno sobre distintas medidas alternativas, vinculadas con el sistema financiero.

El resultado fue  el feriado bancario y la congelación de  los  depósitos.

Lenín traidor

El sociólogo argentino Atilio Borón hizo notar que Lenín Moreno llegó a gobierno como continuador de Correa y de la Revolución Ciudadana, En su criterio, Moreno perpetró una estafa electoral, como la de Mauricio Macri en la Argentina, e incurrió en una malversación de la confianza en él depositada por la ciudadanía que lo hizo presidente.

Para Borón “la traición de Moreno mal podría ser explicada sólo por factores psicológicos, como si sólo fuera la maliciosa secuela de una desmedida  ambición”

“La  mutación de la orientación política del actual presidente está al servicio de un proyecto restaurador para el cual fue reclutado -¿quién sabe cuándo, cómo y a cambio de qué?- por los factores tradicionales del poder en el Ecuador y, sin duda alguna, por Washington con el objeto preciso e impostergable de destruir definitivamente cualquier opción progresista o de izquierda en el país y, por extensión, a quien como Rafael Correa encarnó esos ideales durante diez años”.

De la Redacción de AIM.