Histórico: Aborto legal, a un paso de ser ley en Argentina

AIM en sesión.- En una jornada histórica, con 129 a favor y 125 en contra, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de ley de aborto legal. Tras casi 24 horas de debate, la iniciativa fue aprobada y girada al Senado, que podría tratarla en el recinto en septiembre de este año.

Media sanción para el aborto legal.

Tras casi 24 horas de sesión, los diputados nacionales dieron media sanción al proyecto de ley de aborto legal, pasando para su tratamiento al Senado.

Para comenzar con el debate en el recinto, el presidente de la Comisión de Legislación General, Daniel Lipovetzky (Buenos Aires), destacó la “lucha de miles de mujeres” para llevar al recinto el proyecto de aborto legal y resaltó que la ley responde fundamentalmente a “razones de salud pública”.

El miembro informante del dictamen de mayoría aseguró que la discusión “no se trata de salvar las dos vidas, se trata de salvar miles de vidas”. Seguidamente, elogió “la decisión del presidente Macri de apoyar explícitamente el debate parlamentario” y hacerlo en la Asamblea Legislativa del 1 de marzo.

El diputado resaltó que se llegó a un “dictamen de consenso” que “de alguna manera recoge todo lo que hemos aprendido y los aportes de los expositores”. Defensor de la legalización, sostuvo que la ley responde fundamentalmente a “razones de salud pública” y que en eso “coincidieron” y lo dijeron “tres ministros de Salud de dos gobiernos distintos”.

“La legalización del aborto mejora la calidad de vida de las mujeres argentinas y creo que a partir de ahí no debe haber ninguna duda hacia dónde tiene que estar nuestro voto”, señaló. Asimismo, afirmó que “no hay ningún artículo de nuestra Constitución que prohíba la legalización del aborto” y que desde el Comité de Derechos Humanos de la ONU “nunca se le dijo a ningún Estado miembro de la ONU que la interrupción voluntaria del embarazo violaba una convención internacional”, y añadió que para la Corte Interamericana de Derechos Humanos “el embrión no puede ser considerado persona”.

Para Lipovetzky esta norma “propone un cambio” mientras que el rechazo “propone mantener el status quo”.

“Todos defendemos la vida, la vida de miles de mujeres que ponen en riesgo su vida” en abortos clandestinos, expresó. El diputado consideró que este proyecto “no implica cercenar una vida” y que “hay muchos países que han despenalizado el aborto”. “Nadie legisla por la muerte, todos legislamos por la vida”, reiteró.

Por su parte, la diputada Victoria Donda Pérez (Libres del Sur) reivindicó el proyecto y celebró que pudiera haber llegado al recinto “por la fuerza de las mujeres que están afuera, y la decisión política valiente de traerlo al recinto y ponerlo en discusión”, reconoció.

La diputada destacó las instancias de salud, educación y despenalización que contiene el proyecto original de la campaña a favor del aborto, al que le agregaron el inciso correspondiente al plazo de 14 semanas para la interrupción del embarazo, señaló.

Se preguntó por qué es tan difícil discutir el tema del aborto, habiendo tantas cosas en las que los argentinos han logrado ponerse de acuerdo. Citó el caso del trasplante de órganos, un tema en el que “nos pusimos de acuerdo en que ante la ausencia de actividad cerebral existe la muerte”. Luego refirió la ley de Fecundidad Asistida, y se preguntó si los diputados que rechazan el aborto impulsaron acaso una denuncia contra los médicos que desechan los embriones congelados.

“En un estado de derecho, los derechos humanos son progresivos”, destacó, preguntándose por qué “es tan difícil que podamos sancionar una ley que le reconozca este derecho a la mujer”.

A su turno, el jefe del bloque Evolución Radical, Martín Lousteau (Buenos Aires), apoyó el proyecto de despenalización del aborto y sostuvo que cada mujer “es la que está en mejores condiciones de decidir sobre su cuerpo”.

Lousteau señaló que “la criminalización da lugar a la clandestinidad”, la cual “tiene por los menos tres impactos notorios”.

“Una decisión ya difícil, ya traumática, compleja, con consecuencias, encima es transformada en un calvario”, apuntó y agregó que en segundo lugar “reduce los ámbitos de reflexión” y que, además, “hace peligroso el procedimiento médico”.

“Como hombre nunca voy a menstruar, nunca me voy a embarazar, nunca voy a vivir cambios abruptos en mi cuerpo, nunca voy a vivir esos cambios hormonales (…), nunca voy a dar a luz y nunca voy a estar en la horrible disyuntiva de si abortar o no”, manifestó el legislador.

Por eso, consideró que “este no es un tema de solamente rechazar la criminalización, sino de algo más profundo que es confiar en que cada una de las mujeres es la que está en mejores condiciones de decidir sobre su cuerpo (…) el Estado debe estar si así se lo requiere, para poner a disposición un procedimiento seguro, legal y gratuito”.

El legislador por el FPV, Daniel Filmus (Buenos Aires), se mostró a favor de la medida y aseguró que “este es el momento para despenalizar el aborto”. Además, cuestionó a quienes votaron en contra de la Ley de Educación Sexual y exigió que la norma se implemente en las provincias que aún no la aplican.

En ese sentido, el diputado explicó que “hoy no estamos discutiendo si en la Argentina va a haber interrupción involuntaria del embarazo, estamos discutiendo cuando va a ocurrir, porque va a ocurrir” y consideró que “lo que estamos discutiendo acá, tarde o temprano va a ser legal en la Argentina, tenemos que escuchar la voz de la gente y hacerlo cuanto antes, porque si no va a seguir habiendo más muertes”.

Quien causó polémica fue el presidente del bloque PRO de Diputados, Nicolás Massot (Buenos Aires). El legislador defendió su postura contraria a la interrupción voluntaria del embarazo e hizo referencia a los derechos humanos. En ese sentido, se dirigió a diputados kichneristas como Juan Cabandié, hijo de desaparecidos que nació en la Esma. Sin embargo, su defensa terminó en una polémica confesión: “Tampoco en ese momento nos animamos a tanto”, dijo en referencia a la dictadura.

“¿Vos dónde estás hoy Juan, dónde estás parado? (…) Nunca en democracia nos animamos a tanto Juan, ni en democracia ni de otra manera”, insistió el diputado.

La kirchnerista Mayra Mendoza (Buenos Aires), una de las impulsoras de la despenalización y legalización del aborto, enfatizó: “tenemos la responsabilidad de legislar para un Estado laico, garantizando derechos (…) Estamos tratando un tema de salud pública que no puede ser abordado con anteojeras ni morales, ni éticas, ni ideológicas y mucho menos religiosas”.

Reivindicó que “fue el movimiento de mujeres el que puso este reclamo en agenda” y al repasar las consignas de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, resaltó que la Ley de Educación Sexual Integral “aún hoy continúa con dificultades para su aplicación por los mismos sectores retrógrados y conservadores que se niegan a garantizar el derecho que hoy estamos debatiendo; se niegan también a garantizar la educación sexual para nuestros niños, niñas y adolescentes”.

Además, la legisladora se refirió a la distribución de métodos anticonceptivos gratuitos y afirmó que “desde enero de 2016, y habló con mucho conocimiento de lo digo” que “el Estado se ausentó, se está retirando” de garantizar preservativos en hospitales, “y esto por supuesto que agrava la situación de los abortos clandestinos”.

“El aborto clandestino es una herramienta de control social”, sostuvo la diputada Romina Del Plá (Frente de Izquierda-Buenos Aires). En ese sentido, elogió que el tratamiento del tema es producto de la “enorme movilización popular que se está expresando en todo el país” y que “lleva décadas”.

La legisladora, una de las que encabezó la iniciativa de interrupción voluntaria del embarazo, consideró que las sanciones establecidas en el Código Penal son “un instrumento del Estado contra las mayorías populares, que intenta disciplinar” con “tutelaje, discriminación judicial y la imposición de roles a las mujeres”.

“Tenemos muy claro que no alcanza con esta ley para romper con toda la imposición de la Iglesia Católica”, expresó Del Plá.

Un defensor acérrimo del no fue el diputado José Luís Gioja (PJ-San Juan): “Tengo la dicha de ser casado, tener cuatro hijos, tres varones, una mujer. De esos tres hijos uno tiene síndrome de Down. No quiero pensar qué hubiese pasado por mi cabeza si hace 41 años alguien me hubiera venido a decir ‘si querés ese chico no nace, la ley te autoriza’, porque ese chico es mi luz”, expresó el ex gobernador y remarcó que “el que está concebido para nacer, tiene que nacer”.

Por su parte, el diputado del FPV, Andrés “Cuervo” Larroque (Buenos Aires), leyó en el recinto la postura a favor del aborto legal de Julio De Vido, el diputado suspendido y desaforado que se encuentra en prisión en el penal de Marcos Paz.

En la carta, el ex ministro de Planificación calificó al 13 de junio como “quizás el día más triste de mi cautiverio, mucho más que cuando esta Cámara actuó por primera vez en su historia como mi carcelero (…) No puedo expresar mi voto favorable a dicho proyecto por estar preso del presidente Macri y del neoliberalismo, que habla de defender la vida y reprime al manso”.

El diputado nacional Máximo Kirchner (FPV-Santa Cruz) aclaró que con la aprobación de ese proyecto las mujeres no acudirían en masa a practicarse aborto. Para argumentar su postura, contó el caso de cuando le tocó a la madre de sus hijos perder un embarazo en 2011, lo que le llevó a pensar lo que pasaba por la cabeza de la madre de sus hijos en ese momento: “Primero cuando se la llevaban al raspaje, y después cuando volvió, y preguntaba si podría volver o no a quedar embarazada”.

“Este derecho es poner voz a muchas que callaron por miedo: miedo a morir en hospitales, miedo a morir de tristeza, a morir en la clandestinidad, o morir en el silencio. Si se aprueba la ley, es dejar de entrar luz para salir de la oscuridad que tanto nos pesa. Es sentir que pertenezco, que soy”, afirmó Kirchner.

La diputada nacional por Santa Fe, Lucila De Ponti (FPV), brindó una exposición de absoluta defensa al proyecto.  Pidió “terminar con la hipocresía” y legislar por la libertad de las mujeres.

La santafesina Lucila De Ponti pidió terminar con la hipocresía: “El que se opone a la legalización del aborto está a favor de la clandestinidad (…) Basta de hipocresía, porque los mismos legisladores que pagan abortos clandestinos, que obligan a sus parejas a abortar, son los que hoy se oponen a este proyecto”, denunció.

El diputado de Cambiemos, Fernando Iglesias (Buenos Aires), fue el que más sorprendió. Se caracteriza por ser un opositor acérrimo del kirchnerismo y por sus declaraciones polémicas. Tras su discurso, se produjo un momento “único”, como definió el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó. Incluso algunos diputados de la banca kirchnerista aplaudieron sus palabras.

Iglesias comenzó su discurso a favor de la despenalización: “Empecemos por donde estamos de acuerdo: el aborto es una tragedia”, y se remitió a un estudio que explica que “en los países avanzados en donde, en casi todos, el aborto es legal, la tasa de aborto cayó”. En ese sentido, agregó: “La segunda tasa más alta en el mundo es la de América del Sur donde el aborto está, en casi todos lados, prohibido”.

“¿Qué pasa cuando nuestra perrita se nos queda embarazada?”

“En mi escaso razonamiento”, arrancó su discurso la diputada radical Estela Regidor (Corrientes) al referirse a la interrupción del embarazo, utilizando una comparación curiosa: “¿Vieron a alguien que interrumpió su embarazo y regresa al año, a los dos años, cuando está en condiciones, cuando puede? No. Entonces, si creemos necesario el sinceramiento, vamos a hablar con palabras exactas. Acá no hay ninguna interrupción, esto se llama aborto. Si naciera, le llamaríamos muerte”.

“Todos sabemos que el aborto es muerte, vamos a hacernos cargo: muerte de un niño por nacer (…) ¿Lleva la mujer en su vientre un pomelo, un árbol, un perro? No. Es algo de su misma especie, y se llama hijo”, agregó.

Polémica, Regidor dijo: “Yo soy protectora de animales, y seguramente muchos de ustedes tendrán en sus casas mascotas… ¿Qué pasa cuando nuestra perrita se nos queda embarazada? No la llevamos al veterinario para que aborte… Inmediatamente salimos a buscar a quién regalarle los perritos”.

Sostuvo que “aun las peores fieras quieren a sus crías (…) ¿qué nos pasa a los seres humanos que tenemos esa maldita razón que nos tapa el corazón, los sentimientos? Si fuéramos un poquito más animales, no mataríamos a nuestras crías, las criaríamos como sea”.

Qué dijo Entre Ríos

La diputada por el PRO, Yanina Gayol, defendió el proyecto sobre el aborto legal expresando que le hubiera gustado “conocer la propuesta superadora de aquellos que votan en contra”, y se preguntó: “¿Cómo van a hacer para enfrentarse a esas familias que perdieron madres? No podemos salir de acá sin haberlo resuelto”.

En otro pasaje, la diputada se preguntó también “¿cómo van a hacer los diputados de mi provincia, sobre todo las mujeres, para llegar y mirar a sus pares a los ojos y decirles que les ganaron los miedos y las ideologías, que no tuvieron el coraje para pelear por sus derechos?”.

“A esta bandera la levantaron los más jóvenes, esos que no se dejan influenciar por sus dilemas morales, que entienden que los derechos no se atropellan y que distinguen con claridad y sin hipocresía que no se trata de un debate de moral sino un problema de salud pública”, agregó.

La más criticada por el colectivo de mujeres fue Mayda Cresto (Justicialista): “Con el aborto está en juego la vida del inocente, no existe aborto seguro por más de que sea legal y gratuito. Del aborto no se vuelve: hay una vida que no se recupera más y una madre que va a sufrir el resto de la vida”.

El legislador Atilio Benedetti (UCR) expresó que “la penalización del aborto ha fracasado en Argentina, y hay que abordarlo como lo está haciendo esta ley”. De todos modos, aclaró que este proyecto “no obliga a ninguna mujer a abortar, no propicia ni promociona a los abortos”.

Asimismo, sostuvo que “esta iniciativa tiene que ver con reconocer y abordar el problema para resolverlo; de reconocer que muchas mujeres por diferentes razones toman la decisión de terminar con un embarazo no deseado y que el Estado no puede marginarlas, condenarlas -además de la traumática decisión- y destinarlas a la clandestinidad poniendo en riesgo su vida”.

A su turno, Juan Manuel Huss (FPV) se mostró a favor de la iniciativa, y dijo: “reconozco el carácter histórico de esta sesión, no sólo por la temática sino que este debate es fruto de la lucha de miles de mujeres que, a lo largo de la patria y la historia, se organizaron y zanjaron sus diferencias (…) nos han interpelado a la sociedad en general. No es un debate sencillo, y nos pone a todos en la posibilidad de hablarle a la historia y al futuro. Es por esto que vengo a votar despojado de mis creencias personales (…)  es un debate que hace razón a la salud pública”.

Los cierres

Minutos antes de las nueve de la mañana, comenzaron los cierres de bloque. Para comenzar, lo hizo Graciela Camaño (FR-UNA-Buenos Aires), quien ratificó su voto negativo, pero felicitó al Frente de Izquierda por ser el único bloque que incluyó el aborto legal en su plataforma.

Por Argentina Federal, el diputado Juan Brügge (Córdoba) fue el encargado del cierre por su bancada: “No necesariamente la legalización del aborto va a bajar los índice”, y sugirió que “hubiese sido sano que haya una consulta popular”, haciendo referencia a la división que existe en la sociedad en cuanto al tema.

El presidente del bloque del FPV, Agustín Rossi (Santa Fe), expresó “ese colectivo –de mujeres- quizás marca la lucha más genuina que se está dando en nuestra argentina”, y pidió que “esa interrupción respete el derecho de las mujeres a ser madres, a concebir cuando ellas quieran, por su cuerpo, por disponer de cada una de esa situación (…) Quiero que saquemos la interrupción legal del embarazo del closet, que no circule por los lugares silenciosos de la familia”, y pidió terminar con el negocio clandestino de “algunos inescrupulosos” que realizan abortos.

Para cerrar su exposición, pidió a todos los legisladores: “Voten para que mis hijas si algún día quieren hacerse un aborto, lo puedan hacer en un lugar sano, seguro y legal. Que sea ley!”.

Para finalizar, con un discurso enardecido y emocionada, la diputada por el PRO, Silvia Lospennato (Buenos Aires), expresó: “Pudimos nombrar el dolor que significa el aborto en nuestro país”, y pidió una propuesta concreta de salud pública para las mujeres de Argentina. Argumentó su postura como “la autonomía de las mujeres y el derecho a elegir por nuestros proyectos de vida”, y ratificó: “Que el aborto sea legal, seguro y gratuito. Que sea ley!”.