La capacidad inactiva de la industria es del 40 por ciento

Los niveles de utilización de las instalaciones fabriles del país están en 60,5 por ciento según el Indec. La industria automotriz mantiene activas sólo 43,5 por ciento de sus posibilidades productivas. 

La utilización de la capacidad instalada en la industria bajó en agosto a 60,5 por ciento, desde el 63 por ciento de igual mes del año pasado, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Esta merma estuvo relacionada con la caída de 6,4 por ciento que registró la actividad fabril entre agosto de este año e igual mes del año pasado, según el propio Indec.

Los bloques sectoriales que en agosto presentaron niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al promedio fueron las industrias metálicas básicas 81,8 por ciento; refinación del petróleo, 79,8 por ciento; papel y cartón, 73,4 por ciento; productos minerales no metálicos, 71,9 por ciento; productos del tabaco, 64,6 por ciento; y productos alimenticios y bebidas, 63,3 por ciento.

De estos rubros, solo dos utilizaron una mayor capacidad que el año pasado, y fueron la refinación del petróleo, con 79,8 por ciento, contra 78,1 por ciento del año pasado; y productos alimenticios y bebidas 63,3 por ciento, frente a 61,7 por ciento.

Los bloques que se ubicaron por debajo del nivel general fueron textiles con 58,8 por ciento; edición e impresión, 57,9 por ciento; sustancias y productos químicos, 51,6 por ciento; productos de caucho y plástico, 50,2 por ciento; la industria metalmecánica excepto automotores, 47,5 por ciento; y la industria automotriz 43,5 por ciento.

A mediados de septiembre, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, dijo que las “condiciones económicas” cambiaron “muy fuerte” después de las Paso del 11 agosto. En los meses previos “veníamos con mejora de empleo; el desempleo había dejado caer y había actividades con indicios de recuperación. Ahora debemos estabilizar la economía y trabajar para la conservación del empleo”, dijo Sica en declaraciones a la prensa.

Y, ayer, Sica adelantó a empresarios y legisladores las medidas que impulsará el Gobierno en el Congreso para el desarrollo productivo y la generación de empleo. Los puntos principales apuntan a bajar de 35 por ciento a 22 por ciento el Impuesto a las Ganancias para las pequeñas empresas, las micropymes; reducir a la mitad los impuestos y suavizar la transición de las empresas que pasan del monotributo al régimen general.

Además, impulsa crear la Cuenta Única Tributaria que permitirá a las empresas pagarle a la AFIP con las deudas que la Afip tiene con ellas; y eliminar las contribuciones patronales a los nuevos empleos creados durante 2020 y reducir la carga a la mitad en 2021, sólo para las empresas que aumenten su plantilla de empleados.

La actividad industrial argentina bajó en agosto 6,4 por ciento en relación con igual mes de 2018, cayó 2,8 por ciento respecto de julio y acumuló un descenso de 8,1 por ciento en lo que va del año, según el Indec. Como muestra de esta menor actividad, y reducción de la utilización de la capacidad instalada, unos 2.500 empleados que se desempeñan en plantas de Arcor en Córdoba, San Luis, Tucumán y la provincia de Buenos Aires fueron notificados para que se tomen vacaciones a partir de mediados de octubre. Según la empresa, la decisión fue tomada por “la caída del consumo y la acumulación de stocks”.

Pronóstico del BM

El Banco Mundial pronosticó que la economía argentina sufrirá este año una contracción del 3,1 por ciento y que bajará 1,2 por ciento en el 2020, según un informe sobre la situación económica de América latina publicado por esa entidad. El estudio estimó que la actividad productiva del país recién volverá a la senda del crecimiento con una leve reactivación del 1,4 por ciento en el 2021.

Según el informe, América Latina y el Caribe, sin contar a Venezuela, crecerá un 0,8% en 2019 y un 1,8 por ciento en 2020. “La recesión argentina se profundizará antes de que comience la recuperación”, señaló la entidad, al hacer referencia a los dos años de caída contínua, tras el impacto de la devaluación.

El trabajo destacó que los países del Pacífico, América Central y el Caribe seguirán experimentando un crecimiento “más veloz, en promedio, que los países del Atlántico”.  Las economías más grandes de la región tuvieron que enfrentar recesiones, turbulencias macroeconómicas o una desaceleración en el crecimiento, apunta el informe, que señala que Brasil crecerá un 0,9 por ciento; México, 0,6 por ciento, y Colombia un 3,3 por ciento este año.

Advirtió que “un freno en la economía mundial podría hacer que estas perspectivas se deterioren aún más‘, aunque indicó que ‘una mayor integración al comercio internacional y a las cadenas de valor globales podría reavivar el crecimiento económico”.

Fuente: Télam | NA