La condenación de Lutero

El 17 de junio de 1520  el Papa León X dio a conocer la bula Exsurge Domine, donde condenó oficialmente el cisma protestante, originado en el fraile agustino  alemán Martín Lutero.

La bula Exsurge Domine, donde condenó oficialmente el cisma protestante, originado en el fraile agustino  alemán Martín Lutero.

Después de intentar cambiar la actitud de Lutero por diversas vías, fracasadas todas, el Papa León tomó el camino de condenar al cismático con  una bula, cuyo titulo es “levantáos Señor,   y juzgad vos mismo vuestra propia causa”

El texto papal sigue ” Recordad vuestras censuras a los que están llenos de insensatez todo el día. Escucha nuestras plegarias, pues los zorros avanzan, tratando de destruir la viña en cuyo lagar sólo Vos habéis pisado. Cuando estabais cerca de subir a Vuestro Padre, entregasteis el cuidado, el gobierno y la administración de la viña, que es una imagen de la Iglesia Triunfante, a Pedro, como cabeza y vuestro vicario y a sus sucesores. El jabalí del bosque busca destruirla y toda bestia salvaje viene a devastarla.

Levantaos, Pedro, y realizad el servicio pastoral divinamente confiado a vos, como ya se ha dicho. Prestad atención a la causa de la Santa Iglesia Romana, madre de todas las iglesias y maestra de la fe, que vos por orden de Dios, santificasteis con vuestra sangre. Avisasteis bien de que vendrían falsos maestros en contra de la Iglesia Romana, para introducir sectas ruinosas, atrayendo sobre ellas rápidas condenas. Sus lenguas de fuego, son un mal incansable, lleno de veneno mortal. Ellos tienen un celo amargo, la discordia en sus corazones, y se jactan y mienten en contra de la verdad.

Te suplicamos también a vos, Pablo, para que os levantéis. Fuisteis vos quien esclareció e iluminó a la Iglesia con vuestra doctrina y con vuestro martirio, como el de Pedro. Ahora, se ha presentado un nuevo Porfirio quien, como el otro del pasado, lleno de errores, asedió a los santos apóstoles, y ahora ataca a los santos pontífices, nuestros predecesores.

Él los condena violando vuestra enseñanza, en vez de implorarles y no tiene pudor de atacarlos, de lamentarse de ellos, y cuando se desespera de su causa, de menospreciarlos con insultos. Él es como los herejes “cuya última defensa”, como dice Jerónimo, “se ponen a vomitar veneno de serpiente con su lengua, cuando ven que sus causas están para ser condenadas, y estallan en insultos cuando se ven vencidos”. Aunque hayáis dicho que debería haber herejías para poner a prueba la fe, aun así ellos deben ser destruidos en la propia cuna por vuestra intercesión y ayuda, y así, no crecerán ni se harán fuertes como uestros lobos.

Finalmente, que se levante toda la Iglesia de los Santos de la Iglesia Universal. Algunos, dejando de lado la verdadera interpretación de la Sagrada Escritura, están ensandecidos por el padre de las mentiras. Sabios a sus propios ojos, de conformidad con la práctica antigua de los herejes, interpretan estas mismas Escrituras de una manera diferente a la inspirada por el Espíritu Santo, ya que están sólo inspirados por su propio sentido de la ambición, en consideración al aplauso popular, como dice el Apóstol. Realmente, tuercen y adulteran las Escrituras. Por lo tanto, de acuerdo con Jerónimo, “No persiste más el Evangelio de Cristo, sino el del hombre, o lo que es peor, del demonio.”

Clamamos, para que toda la Santa Iglesia de Dios, se ponga en pie, y con los Santos Apóstoles interceda ante Dios Todopoderoso para extirpar los errores de Su oveja, para desterrar todas las herejías de los campos de la fe, y para que sea de Su agrado mantener la paz y la unidad de Su Santa Iglesia”.

La Reforma

Martín Lutero  inició la Reforma protestante.   Cuando murió, cerca del 90% de Alemania era luterana. En seguida, la Reforma se extendió sobre toda la cristiandad occidental: las islas británicas, Escandinavia, una buena parte de Suiza, 20% de franceses en 1570. “La revolución más profunda que ha sacudido a Europa” escribió Hellmut Diwald.

Los historiadores consideran que  utero  fue más bien un catalizador de energías que un verdadero pionero religioso.

Era un espíritu brillante y cultivado, profesor de la Universidad de Wittenberg en 1508, doctor en teología en 1512 y finalmente vicario de la orden de San Agustín en la provincia de Alemania en 1515, Martín Lutero estaba, sobre todo, profundamente involucrado en el movimiento intelectual de su época.

Las ideas de Lutero llevan la marca del Renacimiento. Amigo de Erasmo hasta 1527, recibió el apoyo de los humanistas: coincidían en despreciar a los clérigos ignorantes, el ritualismo del culto y las supersticiones de la gente. Es gracias a ellos que Lutero se puso en contacto con el talmud y la cábala. Leyó la exégesis literaria e histórica  del judío convertido y franciscano, Nicolás de Lira. Su interés único sobre las Escrituras se explica así: Si Lyra non lyrasset, Lutherus non saltasset – “Si Nicolás de Lira no hubiese tocado la lira, Lutero no habría bailado”

En filosofía, Lutero acogió a Guillermo de Ockham y se alejó de la vieja escolástica: “No se es un buen teólogo si no se rechaza a Aristóteles”. En esa época   el nominalismo había colonizado ya todas las universidades de occidente.

La idea de una absolución gratuita sin ninguna obra humana, no es un invento suyo: El padre Denifle la encontró en 80 teólogos más de aquellos tiempos como Gregorio de Rimini (+1358) que enseñaba que el hombre es incapaz de hacer el bien sin la gracia, o Johann Von Wesel (+1481), quien predicaba la predestinación estricta, la salvación únicamente por la fe rechazando las indulgencias y sacramentos…

La iglesia de Lutero no contaría con sacerdotes, pero ya los legistas del siglo XIV la veían como una “comunidad de fieles”; fundada en la fe y no en Pedro y la jerarquía; tesis sostenidas por Hugguccio, Guido de Baysio, llamado Hostiensis, Juan de París, Guillermo Durando, y los herejes Marsilio de Padua y Guillermo de Ockham.

Lutero predicó una iglesia espiritual, la estricta predestinación. Cismáticos como Juan Wiclef y Juan Huss, muertos en 1384 y 1415, habían ya dividido a la iglesia en dos bandos: la iglesia espiritual de los predestinados, los únicos capaces de entender la Biblia y de recibir válidamente los sacramentos, y la iglesia de los bautizados que están “previstos” para el infierno. Los lolardos, predicadores itinerantes, expandieron esas ideas en todo el occidente: incluso el 10% de los ingleses se unió a su movimiento a principios del siglo XV.

El que Lutero cuestionara el magisterio del Papa, no  sorprende. Sobre el papado de Roma en 1520 hasta una especie de testamento espiritual en 1545, Contra el papado de Roma, fundado por el diablo

Lutero se basaba en gran medida en la teología de su época, aunque fuera confusa, e incluso heterodoxa.