La humedad no se va y aparecen los problemas de salud

Cuando las jornadas de lluvia se extienden, la gente comienza a sentir molestias por el exceso de humedad, especialmente cuando se suceden días grises y sin sol. El estado de ánimo cambia, pues afecta a nuestra salud.

Un día de sol eleva el ánimo, comenzamos con mejor humor, sin embargo cuando amanece el día gris y sin sol comenzamos lamentándonos.

El sol nos transmite buen humor en general, generando un estado anímico agradable. En días de sol estamos de mejor humor, somos más receptivos, estamos más sonrientes y está demostrado que las temperaturas cálidas y las horas de sol disminuyen los niveles de ansiedad, aumentando los pensamientos positivos.

De todos es sabido que los países cálidos son más alegres que los fríos y esto está directamente relacionado con la melanina, y por este motivo el sol actúa a modo de despertador natural; además sus rayos disparan los niveles de serantonina, tan necesaria para nuestro bienestar.

En tanto, el exceso de humedad en épocas lluviosas hace que casi podamos sentir la lluvia en los huesos. Cuando disminuye la presión barométrica y aumenta la humedad los tejidos se hinchan, excepto para las personas que padecen artritis, a las cuales la más mínima inflamación les resulta muy doloroso.

El exceso de humedad afecta de manera negativa también a aquellas personas que sufren migrañas. Se calcula que hasta un 60 por ciento de las mismas pueden estar desencadenadas por los cambios de presión atmosférica, pues el frío contrae las venas capilares y el calor las dilata, provocando una alternancia que puede desencadenar jaquecas a personas propensas.

Humedad en casa: problemas de salud

Tener humedad en una casa no es solo un problema estético, son que también afecta a la salud de una familia.

La alta concentración de humedad ambiental en una casa puede empobrecer la calidad del aire que respiras. Y no solo eso, sino que crea el caldo de cultivo perfecto para la aparición y proliferación de hongos, mohos y ácaros.

Tener humedad en casa es más importante de lo que puede parecer a simple vista. No solo se trata de eliminar el antiestético moho que mancha las paredes o de repintar esas zonas en las que la pintura se ha descascarado. En casos de una humedad severa y prolongada, puede poner en riesgo la estructura de la vivienda.

En 2009, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la “Guía sobre calidad de aire interior: humedad y moho” y estableció que hay evidencia epidemiológica suficiente para concluir que los ocupantes de edificios con humedad están en riesgo de desarrollar síntomas del tracto respiratorio superior e inferior (incluidos la tos y el silbido al respirar), infecciones respiratorias, asma y exacerbación del asma. Y en el año 2011 la propia OMS añadió la falta de aire (disnea), la bronquitis y la rinitis alérgica a la lista previamente citada. En todos estos casos, los niños y los ancianos suelen ser los más perjudicados.

Como todo en la vida, el mejor remedio es la prevención. No existen recetas mágicas, pero sí algunos consejos que pueden ayudarte a mantener a raya la humedad en casa.

Una buena ventilación

Es fundamental que el aire circule por los diferentes espacios de la casa. Ventilar es muy sano. Basta con unos 10 minutos diarios. Nunca está de más abrir las ventanas tras la ducha o después de cocinar, ya que son actividades que suelen generar humedad.

Intenta disminuir la producción de humedad que está en tus manos. Por ejemplo, al cocinar usa siempre el extractor, tapa las ollas cuando el agua está hirviendo o cocinando al vapor. Son pequeños gestos, pero con importancia.

Calefacción eficiente y eficaz

Mantenla a una temperatura adecuada, cerca de los 20 ºC. No solo ahorrarás en consumo, sino que generarás menos humedad, ya que el aire caliente produce más humedad que el frío.

La ropa, fuera

Siempre que puedas, procura tender la ropa al aire libre o en el patio de luz, con ello ayudarás a disminuir la humedad dentro de casa.

Existen determinadas clases de plantas de interior, especialmente las tropicales, que ayudan a reducir el exceso de humedad y a mejorar la calidad del aire. La palma de caña, la hiedra inglesa o el lirio de la paz son algunas de ellas.

Pero si la humedad ya ha hecho aparición en casa, no lo dudes: ponte en manos de un profesional cualificado para que pueda valorar el alcance del problema lo antes posible y solucionarlo antes de que vaya a más. Porque la humedad no desaparece por arte de magia. Al contrario, el paso del tiempo es su mejor aliado.

Efectos de la humedad en tu salud

  1. Infecciones respiratorias
  2. Asma
  3. Alergias

AIM