La María Campos: Relatos de vida, que buscan curar heridas y empoderar a la mujer

Ver a La María Campos es romper con los límites del tiempo y espacio.  Es remontarnos a épocas de ruptura en el horizonte de muchas mujeres y abrir perspectivas  de autonomía, encuentro, lucha, identidad y reivindicación. Escuchar a La María Campos es sumergirnos en puños rockeros, gitanos, tangueros, bluseros, raperos y boleristas. En primera persona, dialogó con AIM y nos contó qué se siente ser popular (a pesar que le hayan augurado todo lo contrario).

Foto: Daniela cilli

“Empecé con clases de canto a los 12 años y a escribir a los 13. Mi primera banda era de Viveros de rock y blues. Las influencias fueron dependiendo de los amores. Pase por puños rockeros, gitanos, tangueros, blueseros, raperos y boleristas”, nos contó María, en entrevista exclusiva con AIM.

¿Sus influencias? Nos dice que la primera y más cercana fue su hermano Enrique Campos, “que escribe una poesía prosaica muy descabellada y me ha ayudado con las letras. Me anima a bajar a tierra cualquier idea que se me pueda ocurrir, sin reprimirme. Siempre escribo desde el humor y eso lo aprendí de las letras del tango”.

Se suman las letras de Andrés Calamaro y José Larralde, por su peso,  nobleza y una simpleza y sinceridad tremenda. También la conmueven las voces de mujeres grandes, como Amparo Echeverry, Chavela Vargas, la mexicana Lhasa de Sela, Concha Buika y Edith Piaf.

Consultada sobre su incidencia a la hora de escribir las letras, ella nos dijo: “El amor y la música nunca se separaron una de la otra adentro mío. Se trata de canciones autoreferenciales. Relatos de mi vida, buscando un refugio buscando curar heridas y empoderarme como mujer y madre en este mundo machista”.

Por ejemplo, el tema Popular “es real y cuenta la resistencia al sometimiento de una ex pareja que no creía en mi amor y mi talento, y en mi capacidad de ser yo misma. Y yo con la ironía de decir que quiero ser popular, en realidad solo quiero ser vista querida y aceptada como soy”, subrayó.

La María Campos

Su camino en el arte recorrió un largo camino. “La confianza y lucha por ser yo misma fue fuerte desde los 15 a los 33 años, cuando confié en un productor y grabe mi primer disco”, recordó a esta Agencia.

“Tenía escritas unas 300 canciones terminadas y demeadas, con música, letras, arreglos y de todo tipo de estilos porque escribo desde los 12 años, pero nunca las saqué a la luz porque no me animaba. Entonces, me junté con el productor Federico Cialaba, de Music Brokers, que se volvió loco por la cantidad de material que tenpia hecho y de ahí, en la productora preseleccionaron 30 de los cuales quedaron once finales. En el álbum hay cumbias, también boleros, una balada y una bachata”, explicó.

“La música siempre fue mi mejor amiga, ya que nunca me juzgó y siempre estuvo a disposición. Sacó mi mejor versión como persona, mi autenticidad, mi humildad y mi pura verdad”, concluyó.