La reforma electoral que impulsa Bordet es proscriptiva y tiende al bipartidismo

El proyecto del Código Electoral para Entre Ríos que remitió el gobernador Gustavo Bordet a la Legislatura tiene un espíritu “antidemocrático y proscriptivo, que busca polarizar las elecciones provinciales en las fuerzas políticas hegemónicas”, afirmó a AIM Luís Meiners, sociólogo y referente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). 

Foto: AIM.

La iniciativa que fijará las pautas para el proceso electoral en el distrito, que ingresará al hemiciclo del Senado la próxima semana, “esconde bajo un manto de presunta transparencia que significa la boleta única de papel y que se rote por género los cargos, una reforma política profundamente antidemocrática y proscriptiva”, indicó Meiners a esta Agencia.

El proyecto “busca sostener el bipartidismo, porque pone condiciones que solamente el Partido Justicialista (PJ) y la alianza electoral Cambiemos pueden cumplir, es decir, es una norma hecha a la medida de Bordet y (Mauricio) Macri”, explicó el profesor.

Precisamente, el núcleo de la reforma se condensa en los artículos que establecen que para presentar las candidaturas a gobernador se necesita tener no solamente candidatos a senadores en 17 departamentos de la provincia sino que, también, plantea que hay que tener candidatos a intendentes en 17 municipios (cabeceras departamentales) con sus concejales. “Esto es como que se exigiera a un partido político que para presentar candidato a presidente tenga candidato a gobernador en todas las provincias del país, lo que es inaudito”, dijo el dirigente de izquierda, quien apuntó que si se aprueba la Ley podría ser inconstitucional.

Políticamente, la iniciativa de Bordet “demuestra, una vez más, que es funcional al Gobierno nacional, porque impulsa una Ley en la que estarán de acuerdo los principales partidos en Entre Ríos, dejando afuera cualquier otro tipo de expresión”.

“La verdad es que el PJ se quiere garantizar por la vía de la restricción legislativa lo que no puede garantizar con la militancia, las propuestas y la lucha democrática y electoral”, remarcó el profesor universitario, quien destacó que la actitud “es sumamente restrictiva a las fuerzas emergentes”.

En ese marco, consideró que Bordet reafirma la voluntad del peronismo de sostener una democracia para unos pocos: “Hay una casta política privilegiada que cobra cientos de miles de pesos en salarios, que se enriqueció en la base de negocios con el Estado y el control del aparato estatal y quieren garantizar la continuidad de un sistema dominado por las castas políticas que legislan al servicio de los grandes empresarios”.

Sin embargo, el docente aclaró que no genera sorpresa el autoritarismo de Bordet: “Nos tienen acostumbrado a esto; ya hicieron lo mismo en años anteriores. Cada vez que al PJ se le presenta una dificultad electoral  no tienen ningún problema en modificar las reglas del juego. Quieren un régimen bipartidista absolutamente cuestionado por la sociedad; la sociedad en el 2001 criticó a los partidos tradicionales por eso surgieron otras fuerzas políticas”.

Ante ese escenario, Meiners adelantó que el MST analiza las posibles acciones a realizar, “desde las calles, en la Legislatura y desde el punto de vista legal, porque no se puede admitir una norma que restringe la democracia”.