Las cocinas contaminan más que los autos

Varias investigaciones revelan que la atmósfera de nuestra casa puede estar más contaminada que el aire exterior. La cocina, los muebles y los productos de limpieza son algunas de las fuentes de contaminación.

El humo cargado de tóxicos no solo sale por los tubos de escape de los vehículos que funcionan con motor de combustión. Las cocinas de casas y restaurantes dejan escapar una cantidad de agentes contaminantes que superan las emisiones de los automóviles. Por tanto, estamos expuestos a estos tóxicos tanto en medio de un atasco de tráfico como en casa.

Y los contaminantes no solo proceden de la cocina. Los materiales con que están fabricados los muebles, el PVC de los suelos, los aislamientos de materiales sintéticos, los tapizados y cortinas, los productos de limpieza y los perfumes contribuyen a la contaminación de la atmósfera del hogar y después de la exterior.

La doctora Heather Stapleton, profesora de la Universidad de Duke, y Marina Vance, profesora asistente de ingeniería mecánica en la Universidad de Colorado en Boulder realizaron estas afirmaciones en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (Aaas, por sus siglas en inglés).

En las cocinas el aire puede ser “poco saludable”

Marina Vance, por su parte, presentó los resultados del estudio HomeChem, que consistió en observar durante un mes las emisiones que se realizaron en un hogar controlado, donde se midieron las emisiones de actividades cotidianas como cocinar y limpiar.

Los investigadores americanos prepararon la cena típica para el día de Acción de Gracias con pavo asado, lo que disparó los niveles de partículas en el aire hasta niveles “poco saludables” para los estándares del índice de calidad del aire de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos. La contaminación por partículas se relaciona con enfermedades respiratorias, ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares, de acuerdo con la EPA.

No conocemos bien lo que ocurre en nuestras casas

“Pasamos alrededor del 90 por cientode nuestro tiempo en interiores”, dijo Vance, para a continuación advertir que “conocemos con detalle la química de la atmósfera exterior, las reacciones y procesos que tienen lugar en ella, pero carecemos del mismo nivel de conocimientos sobre lo que ocurre en nuestras casas y dentro de los edificios en general”.

La cocina no es la única fuente de contaminación en los hogares. Los agentes contaminantes se encuentran por toda la casa. Heather Stapletom afirmó que las investigaciones de su equipo en la Universidad de Duke sugieren que “estamos expuestos a diario a miles de productos químicos en los ambientes interiores”.

Staplelton reveló, por ejemplo, que los niños que viven en hogares donde el sofá contiene retardantes de la llama (éteres de difenilo polibromados, Pbdes) sufren retrasos en el desarrollo neurológico y alteraciones endocrinan, entre otros efectos adversos para la salud. En estos niños, los niveles de Pbdes multiplican por seis lo de la media de la población. La Unión Europea ha prohibido estos compuestos en los aparatos electrónicos, pero continúan utilizándose en muebles y otras manufacturas.

El estudio de Stapleton también halló que los niños que viven en hogares con suelos de PVC muestran en su orina niveles 15 veces más altos de metabolitos de ftalatos que los niños que viven en hogares con suelos de otros materiales. Los ftalatos se emplean para fabricar plásticos flexibles y se han relacionado con problemas de salud que incluyen trastornos respiratorios y reproductivos.

Puedes reducir tu exposición a tóxicos en casa

Los investigadores realizaron algunas recomendaciones dirigidas a los ciudadanos para minimizar la exposición a los agentes químicos tóxicos que se generan o se acumulan en los hogares. Las más importantes son utilizar menos productos de limpieza o cuidado personal, ventilar la cocina mientras cocina y lavarse las manos antes de comer. Stapleton explicó que algunos productos químicos se transfieren a través del aire o del contacto con la piel y del contacto de la mano con la boca.

Recomendaron asimismo que los consumidores busquen información sobre los productos que necesitan para su hogar. Debemos interesarnos por los ingredientes y elegir los productos que sean más naturales y, si es posible, que cuenten con alguna certificación.

Por Claudina Navarro para Revista Cuerpo Mente.-