Las luchas paridas por la Ley de Identidad de Género

Este 9 de mayo se cumplen seis años de la promulgación de la Ley 26.743 de Identidad de Género en la República Argentina. Una de las referentes de la Mesa Trans de la ciudad de Santa Fe, Victoria Stefano, explicó a AIM cómo la sanción de aquella norma permitió profundizar otras luchas de los colectivos feministas y de diversidad sexual, como es el caso del cupo laboral trans.

“El reconocimiento de la identidad autopercibida permitió a muchos colectivos acceder a espacios de disputa que les eran negados porque sus integrantes eran nombradas desde una identidad que no las representaba”, contó Stefano, quien además es integrante de la Comisión Permanente por Cupo Laboral Trans, estudiante del Instituto Superior N°8 “Almirante Brown” e integrante de la Asamblea de Mujeres de este centro educativo.

Así, la Ley 26.743 resultó un notable avance en materia de derechos humanos no solo por aquello que estatuyó, sino también por su potencia como habilitadora de otras luchas. No obstante, y lejos de ser perfecta o estar acabada, también presenta algunas dificultades. En este marco, la estudiante y militante social resalta como una deuda el incumplimiento de su artículo 11, referido a la salud integral: “Aunque el acceso a la salud general no se niega, aún no se garantiza la atención específica para personas trans, como pueden ser las adecuaciones corporales o la reasignación del sexo. Por eso, los desafíos pasan por llenar estos vacíos que deja la norma, tal como sucede con la lucha por el cupo laboral trans.”

Sin embargo, entiende que la actual coyuntura político-económica impide avanzar en la promulgación de este último proyecto, “muy necesario para garantizar el derecho del libre acceso al trabajo”. Esto, porque “se complica dar nuevos pasos en un marco de políticas que apuntan al empobrecimiento de la población”. “Desde los colectivos trans entendemos que no es el momento adecuado para pensar en la lucha por el cupo laboral mientras existan cuestiones más urgentes como el hambre de la población”, explicó.

Stefano finalmente mencionó sus batallas cotidianas ante “determinadas resistencias o núcleos duros del campo cultural”. “Días atrás se dio a conocer un evento impulsado por un bar de la ciudad de Santa Fe, en el cual se mofaban de la identidad trans, relacionándola con la idea de un disfraz o de una performance”, ejemplificó.