Lluvia, bichos y temor por el brote de enfermedades

La lluvia, el calor y la humedad son el caldo de cultivo que necesitan virus y bacterias para reproducirse, por lo que intensificar las medidas de prevención para evitar enfermedades que pueden transmitirse a través del agua  o por las alimañas que se diseminan por el desborde de arroyos,  debe ser clave en esta época del año. Estrategias para la prevención.

Las lluvias son caldo de cultivo para algunas enfermedades.

En Entre Ríos, las lluvias generan preocupación a los pobladores, no solo por los anegamientos y desbordes de arroyos que se producen en distintas localidades, sino por el riesgo  de que se desarrollen casos de leptospirosis, mordeduras de víboras, picaduras de arañas y escorpiones y que se despierte el tan temido dengue.

El  ministerio de Salud de la provincia y la municipalidad de Paraná advirtieron recientemente que pueden aparecer casos de contaminación de las fuentes de agua y alimentos, así como proliferación de roedores, moscas y mosquitos. Es por eso que se reiteraron diversas recomendaciones para evitar enfermedades como el dengue y la leptospirosis, entre otras. Además, advirtieron sobre la presencia de alacranes y cómo actuar ante una picadura.

Dengue, mejor prevenir que curar

El ministerio de Salud elaboró y promueve una serie de recomendaciones para prevenir la proliferación de mosquitos transmisores de dengue, mientras desde la municipalidad de Paraná piden a los vecinos que eliminen los criaderos. “Ahora que llovió, si uno tenía portamacetas afuera o si las hojas que están cayendo de los árboles frenan las canaletas, ahí se acumula el agua. Y con el calor que hace, con temperaturas superiores grados, el huevo eclosiona y el mosquito sigue vivo”, indicaron a AIM desde Salud municipal.

Además, el dengue se puede desarrollar por las picaduras de mosquitos infectados: “El calor favorece el crecimiento de la población de esos insectos”, advirtieron.

También recordaron que los síntomas aparecen, aproximadamente, tres días después de la picadura y son: fiebre alta, mareos, vómitos, dolor de cabeza, y de articulaciones y huesos. Además, el paciente puede presentar manchas rojas en la piel, cansancio sin razones aparentes y sangrado de nariz y encías. Ante la aparición de cualquiera de ellos se debe acudir a un centro de salud y seguir el tratamiento indicado por el médico.

Qué hacer para prevenir

– Limpiar, fregar y secar bien el interior de recipientes que pueden juntar agua.

– Tirar agua hirviendo en canaletas y rejillas. Además cubrir las rejillas con tela mosquitera.

– Dejar dados vuelta los envases que pueden acumular agua.

– Evitar tener recipientes con agua acumulada.

– Renovar agua de floreros y bebederos de mascotas cada dos o tres días.

El temor a la leptospirosis

Las infecciones de leptospirosis, también conocida como enfermedad de Weil o ictericia de Weill, están causadas por la bacteria Leptospira y las sufren personas y animales de todo el mundo. Los principales síntomas incluyen fiebre, diversos dolores musculares y óseos, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las meninges. No obstante, la capacidad de la bacteria para causar estos problemas y para saltar de unas especies a otras depende de sus diferentes cepas.

La leptospirosis puede afectar porque la bacteria que la produce suele aparecer en la orina de ratones, perros, cerdos, caballos y animales silvestres.

La leptospirosis se transmite con mayor frecuencia a los seres humanos a través del agua contaminada, y se observan brotes en áreas tropicales y subtropicales después de grandes cantidades de lluvia o inundaciones. El agua puede contaminarse inicialmente a través de la orina de animales infectados, incluyendo ratas, ganado, caballos, ovejas, cerdos y perros. En Uruguay este problema es especialmente grave ya que las exportaciones de carne y productos lácteos son las principales fuentes de ingresos del país.

El avance de esta enfermedad infecciosa es variable. “Cuando aumentan las lluvias y se producen crecidas del río, la bacteria encuentra mejores condiciones para proliferar”, explicaron a esta Agencia desde la comuna. En el verano pasado, creció el río Paraná, y hubo gente evacuada en Santa Fe y Entre Ríos. “Algunos se quedan. Y otros vuelven y se encuentran en terreno húmedo, que favorece la transmisión de la enfermedad. Estas condiciones ambientales contribuyeron al desarrollo del brote”.

Los alacranes siguen vigentes

La proliferación de alacranes en esta época del año, sobre todo en las ciudades, obliga a tomar medidas para  evitar las picaduras. En síntesis, es preciso no alarmarse ante estos arácnidos, que están sobre la tierra desde hace por lo menos 200 millones de años, sino solo  tomar las precauciones necesarias para prevenir un accidente.

“Los alacranes o escorpiones son de hábitos nocturnos (se resguardan de los rayos del sol, para evitar una deshidratación que le resultaría fatal), pasan la mayor parte del día en escondrijos  sombríos: debajo de piedras, maderas, escombros, lugares húmedos (desagües, lavaderos, canaletas, etc.)

Son hábiles cazadores, se alimentan de arañas, cucarachas y otros escorpiones, atrapan a sus víctimas con las pinzas y las desmenuzan rápidamente. Si la presa es de mayor volumen y de fuerzas superiores a las suyas, la pican  con su aguijón inyectándoles una ponzoña paralizante.

El calor de verano los hace buscar lugares más frescos, por lo que  suelen entrar a las casas (cocina, baño, sótanos). Accidentalmente o al ser molestados pueden provocar una muy seria y dolorosa picadura, que causa parálisis e incluso la muerte.

Para prevenir un accidente, las recomendaciones son:

* Evite caminar descalzo, especialmente durante la noche cuando los  escorpiones están más activos.

* No deposite residuos cerca de su vivienda y evite la acumulación  de leña, ladrillos, escombros, etc.

* Mantenga limpios los baldíos cercanos a su domicilio.

* No introduzca las manos en huecos de árboles, cuevas, troncos, caños, debajo de piedras, etc.

* Sacuda las prendas y zapatos antes de vestirse y la ropa de cama  antes de acostarse.

* Desinfecte periódicamente la vivienda, especialmente resumideros.

* Use malla mosquitera en ventanas y en las rejillas de desagües

* Mantenga la higiene dentro de la vivienda, especialmente en  rincones y detrás de los muebles.

* Revoque las paredes, cielorrasos y tape las grietas.

Estas precauciones evitarán además la proliferación de otros  insectos que también pueden resultar peligrosos, como por ejemplo los ciempiés, y también de aquellos que sirven de alimento para los  alacranes, tales como cucarachas, arañas, etc.

En caso de accidente recurrir de inmediato a la consulta médica, tratando de llevar  el ejemplar que ha picado, para su identificación.

De la Redacción de AIM.