Los 33 orientales

El 19 de abril de 1825 un grupo de orientales al mando del general Juan Antonio de Lavalleja desembarcaron desde Entre Ríos en la costa uruguaya para liberar a su tierra del Brasil jurando “libertad o muerte”.

El grupo de orientales desembarcó en la costa uruguaya para liberar a su tierra del Brasil jurando “libertad o muerte”.

El grupo partió de Buenos Aires, cruzó el sur de Entre Ríos y pasó a la Banda Oriental a la altura de la playa llamada Arenal Grande o “Graseada” por haber allí un matadero de ganado. El nombre, que pareció inconveniente, fue cambiado por la historiografía por “La Agraciada” como se conoce hoy.

El lugar queda en el departamento de Soriano, donde llegaron los orientales procedentes de las costas entrerrianas. El movimiento se había fraguado en la logia conocida como los Caballeros Orientales. Los revolucionarios partieron en dos grupos, uno comandado por el teniente coronel Manuel Oribe, y el otro por el coronel Juan Antonio Lavalleja, comandante a su vez de toda la expedición.

Tras haberse reunido ambas comitivas el 17 de abril en Brazo Largo, en el sur de Entre Ríos, desembarcaron en la playa 19 de abril.

Las acciones militares que siguieron a este movimiento fueron la toma de Dolores y de Villa Soriano. Causaron la llamada Cruzada Libertadora, movimiento que dio origen gracias a las intrigas británicas no a la incorporación de la Banda Oriental a las Provincias Unidas sino a la creación de un Estado independiente.

El Juramento de los 33 orientales fue expuesto en Montevideo en 1878, con un gran flujo de público deseoso de contemplar la representación de uno de los hitos forjadores de la “Patria”

Lavalleja era miembro de una logia masónica fundada por Carlos María de Alvear en Montevideo. Posiblemente a eso se deba el número 33 que designa a la expedición, ya que es el grado máximo del rito escocés de libres y aceptados masones.