Los alimentos ya acumulan una suba de casi el 10 por ciento en 2019

La inflación de febrero subió a 3,8 por ciento y acumula en el primer bimestre del año un 6,8 por ciento. Más allá del impacto de la suba de tarifas, preocupa la aceleración de la inflación núcleo (que no incluye servicios regulados ni productos estacionales), que muestra la persistencia de la suba de precios, sobre todo en alimentos.

Los alimentos ya acumulan una suba de casi el 10 por ciento en 2019

En febrero, la inflación núcleo se aceleró al 3,9 por ciento, desde el tres por ciento que había registrado en enero, y es un reflejo de que los precios de los alimentos subieron 5,7 por ciento el mes pasado y acumulan un 9,3 en los dos primeros meses del año. Y 58,3 en el año.

No en vano ayer el Banco Central anunció medidas adicionales para endurecer su política monetaria, como reacción a estos números altos de febrero.

“El hecho de que la núcleo se mantenga alta implica mayor inercia inflacionaria, y por eso es siempre la principal preocupación a la hora de bajar la inflación. Los rubros regulados son anunciados por el gobierno, dejan de subir cuando el gobierno deja de anunciar aumentos o se consigue cierta estabilidad en precios relativos. Los estacionales suben, como su nombre lo indica, estacionalmente. Pero la núcleo es el termómetro que marca la tendencia real del proceso inflacionario”, dijo Nicolás Crespo, economista de Elypsis.

La consultora espera que la inflación núcleo empiece a bajar gradualmente. “Es importante que no haya saltos discretos en el tipo de cambio, porque te revierten la tendencia y te implican mayores ajustes en precios de servicios públicos, naftas, etc., que no ayudan a mantener bajos registros de inflación”, agregó Crespo.

Sin embargo, la aceleración de la inflación core se dio a pesar de que en febrero el tipo de cambio estaba estable, las tasas de interés estaban descendiendo, pero se entiende que las empresas trataron de trasladar parte de la devaluación del año pasado a precios que no habían podido realizar por la recesión.

Alimentos

La inflación núcleo se acelera porque los alimentos sufrieron fuertes subas durante febrero, explicadas principalmente por la suba en los precios de la carne.

Este mes puntualmente la suba de los alimentos impacta de lleno en lo que es la núcleo, por eso ves una aceleración al 3,9 por ciento (por encima del nivel general). Eso te lo explica el aumento del 5,7 de aumento en la categoría de Alimentos y Bebidas.

En febrero fue muy relevante el aumento en el precio de los cortes de carne: El cuadril subió 15,6 por ciento; la nalga, 15 por ciento; la paleta, 14,5 por ciento; el asado, 12,3, y la carne picada común, 11,4, según el Indec.

La aceleración en los alimentos y bebidas se dio principalmente por la carne, porque hubo un aumento de demanda proveniente del exterior que hizo subir el precio local y subió la inflación.

Según EcoGo, la carne tuvo una incidencia de 0,9 puntos sobre el índice general de 3,8 por ciento.

Proyecciones

Para marzo, EcoGo espera una desaceleración de los alimentos hacia un cuatro por cidento desde el 5,7, porque se diluye gradualmente el impacto de la suba en el precio de las carnes. El problema es que, sumado al arrastre que dejó febrero donde la suba se profundizó hacia fines de mes, los alimentos no aflojaron durante marzo y siguen mostrando subas que te van a agregar presión sobre la inflación de marzo.

Elypsis espera que la inflación se mantenga en niveles de entre 3,5 a 4 por ciento al menos hasta abril. E índices interanuales que superen el 50 por ciento (en febrero fue 51,3) hasta junio próximo. En el trimestre febrero-abril los ítems que componen el rubro de Regulados son el jugador principal en la inflación. Mientras el tipo de cambio no sufra saltos discretos significativos que lo hagan incrementarse considerablemente por encima de la tasa de inflación, su impacto debería ser limitado.

LCG espera aumentos en torno a 1,9 por ciento mensual para la segunda mitad del año, lo que implica un piso de inflación del 35 a diciembre, consistente con una suba promedio del 47 por ciento anual.