Los créditos UVA siguen en caída

Cuando se pensaba que el otorgamiento de créditos hipotecarios UVA había tocado un piso en diciembre, los datos de enero y febrero muestran que la tendencia sigue en baja. De acuerdo con la información del Banco Central, en febrero pasado se otorgaron préstamos por 2052 millones de pesos, un 78 por ciento menos que en igual mes de 2018, cuando sumaron 9443 millones de pesos.

Créditos UVA.

Pero además se está produciendo un cambio en el público que demanda este tipo de préstamos: los tomadores, en general, ya no son inquilinos que buscan comprar su primera vivienda, sino personas que tienen una renta media alta y alta. Es lo que produjo el endurecimiento de la situación crediticia, con tasas de interés más altas y el aumento del valor de las propiedades en dólares, señala un informe publicado por el diario La Nación.

El récord de otorgamientos fue en marzo de 2018, cuando se prestaron 4.000 millones de pesos, y la primera baja fuerte fue en junio, cuando la cifra fue de 5573 millones de pesos. Luego de promediar los 3000 millones de pesos, en diciembre se llegó a 2693 millones de pesos otorgados. En enero el monto bajó a 2379 millones de pesos y en febrero, a 2052 millones de pesos.

El economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur), Amilcar Collante, dijo que los montos siguen cayendo y que ya se está a niveles previos al boom del crédito.

“En febrero tuviste un poco de movimiento del tipo de cambio y eso se suma a la incertidumbre política y a la pérdida del poder adquisitivo del salario real, que no llega a recuperarse”, afirmó. Sobre la macroeconomía dijo que no hay grandes perspectivas porque “la recesión se agudiza y se alarga”.

“Lo que hay es un stock mínimo, un flujo mínimo. Mensualmente vas a tener ese monto alrededor de los 2000 millones de pesos, que es bastante bajo respecto de lo que veníamos teniendo. Esto es lo que se ve de acá en adelante”, agregó.

Por su parte, fuentes de la Jefatura de Gabinete argumentaron que en enero y febrero suelen bajar las operaciones por un tema de estacionalidad, más allá de que hasta que no se recupere el sueldo en dólares no va a haber crédito. “La caída del salario real afectó la capacidad de ahorro, clave para esto. Hasta que no se recupere el sueldo en dólares (lo que se va a dar este año) y la capacidad de ahorro (llevará unos meses más) vamos a seguir así. Seguimos en el piso, estamos conociéndolo entendiendo por ahora estos meses, no es fácil saber el mes puntual”, explicaron.

Y si en diciembre hablaban de un promedio de 3000 créditos al mes, hoy se estaría más cerca de las 2000/2500 operaciones. Cabe recordar que desde enero de 2016 hasta la fecha se otorgaron cerca de 175.000 créditos hipotecarios, con un promedio de 1300 mensuales en 2016, cifra que se elevó a 7000 créditos mensuales desde 2017 hasta el primer cuatrimestre de 2018, con un pico en marzo, cuando se dieron 14.062 préstamos.

No solo bajan los montos y hay menos tomadores, sino que está cambiando el perfil de esa demanda. Por la suba de tasas y el aumento del valor de las propiedades en dólares ya no se acercan inquilinos en busca de comprar su primera vivienda, sino sectores con mayores ingresos. Fuentes de un banco privado dijeron que tuvieron “alrededor de 10 operaciones liquidadas en febrero, de las cuales casi el 70 por ciento fueron realizadas por personas de segmentos de renta media alta y alta”.

“Estos segmentos suelen no tomar el total de su calificación porque suelen necesitar un resto para terminar de construir, remodelar o adquirir su propiedad”, añadieron.

En tanto, en otra entidad dijeron que se originan pocas operaciones, “casi en el piso de los números de los últimos años”. “Cuando el crédito se encarece los que lo sacan lo hacen para adquirir una propiedad más grande o para aprovechar una oportunidad. Es un perfil con ingresos demostrables más altos, a diferencia de lo que sucedía en 2017 con los inquilinos que accedían a una vivienda con una cuota por el mismo precio que el de un alquiler”, señalaron.

Sin embargo, en líneas generales, dijeron que “hasta no tener una perspectiva de una inflación más baja, el cliente posterga la decisión de sacar un préstamo”.

Diario La Nación