Los productos de la canasta básica que más aumentaron en el primer semestre

La escalada del dólar, que inició el 25 de abril y que en las últimas dos semanas pudo ser estabilizada por el Banco Central, impactó en el precio de los productos de la canasta alimentaria e incrementó la inflación principalmente en mayo y junio. En ese contexto, la harina encabezó el ranking de aumentos en el primer semestre de este año con un alza de 83 por ciento, seguida por pastas secas (33,3 por ciento) y polentas (29,3 por ciento), según un informe de la consultora Focus Market.

Foto ilustrativa.

En el top 13 de categorías de productos que más aumentaron en el período enero a junio de 2018 son: Harina 83 por ciento; Pastas Secas 33,3 por ciento; Polentas 29,3 por ciento; Helados 24,8 por ciento, Insecticidas 23,4, Sopas 23,3 por ciento; Té 22,9 por ciento; Tapa de Empanadas 22,9 por ciento; Pastas Frescas 20, 8 por ciento; Mayonesa 18,7 por ciento; Gaseosas 13,5 por ciento y Leche + 13,1 por ciento.

En tanto, entre las 13 categorías de productos que más aumentaron en el período de junio de 2018 respecto a mayo del mismo año figuran Madalenas 37,6 por ciento, Harina 27,9 por ciento , Chocolates 15,5 por ciento, Insecticidas 13,3 por ciento, Pastas Secas 11,7 por ciento, Aceite 8,8 por ciento, Té 8,1 por ciento, Caldos 7,8 por ciento, Pastas Frescas 7,1 por ciento, Pañales 6 por ciento, Pan Rallado 5,1 por ciento, Papel Higiénico 5,1 por ciento y Leche 4,3 por ciento, según se desprende del relevamiento de precios que la consultora realizó sobre un conjunto de 101 productos, a través de lector de punto de venta Scanntech.

El director de Focus Market, Damián Di Pace, remarcó que el rubro alimentos “está pegando fuerte en la suba de precios”. En ese sentido, sostuvo que el aumento en el caso de la harina, se da porque el trigo es un commodity dolarizado y por la devaluación del tipo de cambio que fue llevando el precio pecificado a valor de la divisa en los últimos dos meses.

Asimismo, agregó que influye el contexto internacional dado que aumentó la tonelada de trigo a nivel mundial. “Australia es un gran jugador en el mercado y redujo 25 por ciento la producción de trigo por efecto de la sequía. Y Estados Unidos se dedicó a la soja, al algodón y al maíz y descartó un poco el trigo. Esto hizo que mermara la oferta del mercado mundial”, detalló.

En otro orden, hizo hincapié en el aumento de otros productos como el aceite y afirmó que un alza de 8,8 por ciento en junio de 2018 respecto a mayo, “es una cifra que preocupa dado que está por encima de la media de lo que puede llegar a dar la inflación en alimentos para dicho período”.

Di Pace también hizo foco en productos que no registraron fuertes aumentos como el flan o la barra de cereales (por debajo del 2 por ciento) y sostuvo que una suba de precios en algunos ítems como los mencionados “implicaría una restricción de la demanda”.

Cabe destacar que el Indec difundirá este martes la inflación de junio estimada por consultoras en torno al 4 por ciento, junto con otros dos indicadores de precios que definirán el panorama de la evolución en los próximos meses en el segmento minorista, mayorista y el costo de la construcción, tras el impacto de la corrida cambiaria.

En ese marco, la preocupación del Gobierno es lograr este año un alza de precios inferior al 32 por ciento, techo para poder cumplir con sus compromisos frente al FMI, y para poder recibir las partidas de crédito que todavía faltan ser desembolsadas.