Lucha contra el ciberacoso a menores

A partir de un proyecto de ley, la diputada Anabella Hers Cabral (PRO-Buenos Aires) busca  establecer un marco de acción en el ámbito de los niveles primario y secundario de las instituciones educativas públicas de gestión estatal y privada, para prevenir que menores sean víctimas de prácticas de ciberacoso sexual (Grooming). La iniciativa ingresó esta semana y aguarda tratamiento en las comisiones de Familia, Educación, Comunicaciones e Informática, y Presupuesto y Hacienda, supo AIM.

Foto ilustrativa

El proyecto de ley crea el Programa Nacional de Prevención del Ciberacoso Sexual a Menores (Grooming). La autoridad de aplicación puede invitar a participar en el desarrollo de las campañas a organizaciones no gubernamentales, universidades públicas y privadas, medios de comunicación, proveedores de internet y personas físicas o jurídicas que trabajen la temática o puedan aportar conocimientos técnicos o recursos de diverso tipo a los efectos de implementar y desarrollar las campañas.

En ese marco, se entiende por ciberacoso sexual a menores a las acciones desarrolladas por un adulto para ganar la confianza de un menor, a través de medios informáticos, con el objeto de obtener material personal y/o sexual o, incluso, acceder a un encuentro que posibilite la materialización de un abuso físico.

Asimismo, la iniciativa a la que tuvo acceso AIM dispone la creación de una línea gratuita para ayuda al menor víctima o en situación de riesgo de prácticas de ciberacoso.

El ministerio de Educación y Deportes de la nación reglamentará la presente ley teniendo en cuenta arbitrar los medios para elaborar políticas de prevención, garantizando el diseño y difusión de campañas destinadas a la comunidad educativa orientadas a la prevención del acoso cibernética.

Se contará con profesionales especializados en la problemática a fin de asesorar a las instituciones para garantizar la prevención.

“Vivimos en una época donde el avance tecnológico se ha convertido en una herramienta indispensable para el desarrollo del ciudadano, como medio de trabajo, de ocio e incluso escolar y educativo”, argumenta el texto y agrega: “Los menores están mucho más expuestos y sobre todo más desprotegidos a la hora de utilizar las redes sociales, ya que el uso de Internet es accesible desde cualquier sitio, a cualquier hora, de forma totalmente anónima y sin un control adecuado para los diferentes contenidos, espacios y servicios que se pueden utilizar en la red”.

De acuerdo a estudios realizados en nuestro país, marcan que los padres tienen gran desconocimiento de lo que hacen sus hijos en Internet, subestimando los potenciales riesgos que los menores pueden pasar en la web.

En otro estudio elaborado en el Reino Unido se concluye que el 27 por ciento de los niños de 8 a 11 años dicen pertenecer a una red social, aunque todas en principio, prohíben la entrada a los menores de 13 años e indica que del total de jóvenes entre 14 y 18 años, cuando se despiertan por la noche, un 29 por ciento, lo primero que hace es mirar y hablar por las redes sociales, y el 37 de estos jóvenes cuando se levantan por la mañana, la primera acción es la de comunicarse a través de la red social.

Tanto pediatras, autoridades educativas y especialistas en nuevas tecnologías coinciden en la importancia de tomar medidas para que los menores se alejen de una situación de vulnerabilidad que, por ejemplo, los hace caer en la trampa de sitios de pornografía, pedofilia, entre otros.