Mar de refugiados, mar de muertos

Rescatistas españoles continúan este miércoles la búsqueda de 17 inmigrantes desparecidos, dos días después de encontrar los cuerpos de otras tantas personas que murieron cuando trataban de cruzar el mar Mediterráneo en embarcaciones desde el norte de África. En lo que va del año la cifra de migrantes muertos en esa zona asciende a 2000, según la ONU.

Mar de refugiados, mar de muertos

La Guardia Civil española precisó el martes que, además de los cadáveres de 17 inmigrantes, también encontró ayer 22 sobrevivientes, 13 de ellos menores no acompañados, todos del norte de África, luego de que su bote de madera golpeara un arrecife cerca de la costa, al oeste del Estrecho de Gibraltar.

En este sentido, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) informó también que los migrantes y refugiados muertos en el Mediterráneo ascienden a 2000 en lo que va de año, tras la muerte de 17 personas que se dirigían a España, informó la agencia EFE.

“Durante muchos años el Mediterráneo ha sido la ruta marítima con mayor mortalidad para refugiados y migrantes en el mundo, y esto no lo podemos aceptar”, dijo en una rueda de prensa en la ONU el portavoz de ese organismo, Charlie Yaxley.

Un total de 150 000 solicitantes de asilo y migrantes han conseguido llegar a Europa desde que empezó el año, lo que indica que el nivel actual es similar a los registrados antes de 2014, cuando comenzó la gran crisis de refugiados en el Viejo Continente, la peor desde la Segunda Guerra Mundial.

La Acnur indicó que las muertes revelan que la tasa de mortalidad ha aumentado fuertemente, particularmente en el Mediterráneo central -entre la costa del norte de África e Italia-, donde se han registrado la mitad de los fallecimientos.

“En septiembre, uno de cada ocho migrantes que cruzaban murió, lo que se debe en gran parte a la reducción en las operaciones de búsqueda y rescate”, explicó Yaxley.

Algunas organizaciones no gubernamentales con fines humanitarios han debido interrumpir esas operaciones por restricciones logísticas y legales, por lo que las tareas de búsqueda y rescate de víctimas de naufragios han disminuido de forma importante.

“Si las operaciones de rescate de las ONG se detienen completamente, estamos ante el riesgo de volver a la misma peligrosa situación que vimos en Italia después de que la operación naval Mare Nostrum terminó en 2015 y cientos de personas murieron en un solo incidente cerca de la costa de Lampedusa”, comentó el portavoz.

La Guardia Costera libia ha asumido la coordinación de la búsqueda y rescate, pero la extensión del área marítima a vigilar (unos 160 kilómetros) implica que se requiere apoyo.

En ese sentido, la Acnur pidió que se permita a todo aquel que quiera contribuir que lo haga y recordó que todas las personas que son rescatadas en aguas internacionales, es decir más allá de las 12 millas náuticas de aguas territoriales libias, no deben ser devueltas a Libia, donde impera la inseguridad.