Paraná no escapa a la ola de calor

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anuncia para esta semana en Paraná, mucho calor. Se espera para hoy una máxima de 35°, posibles lluvias y tormentas y un registro similar para este miércoles, registró AIM. En esta nota, algunas formas de superarlo y evitar problemas de salud. 

Ola de calor agobiante

Para este martes, el organismo nacional espera que en Paraná se registren 35° de máxima y una sensación térmica similar a la de ayer (42°). Para la tarde podrían llegar lluvias y tormentas.

En tanto, el miércoles el calor también estará presente pese a que se pronostican tormentas aisladas para toda la jornada. Amanecerá con lluvias posiblemente, con 23°, mientras que por la tarde la máxima será de 31°.

El jueves y viernes el mal tiempo seguiría, pero se aguarda que la temperatura descienda un poco, con una máxima de 28° aproximadamente.

Ante este escenario, es necesario tener en cuenta algunas ideas para no pasarla mal. Por eso, si un día de mucho calor provoca en usted alguno de estos síntomas: a) se duerme en las esquinas, b) no puede caminar ni una cuadra, c) se siente un estropajo, hay tips para tener en cuenta.

En verdad, todas las personas sufren trastornos por las altas temperaturas. Esto ocurre cuando el cuerpo no puede compensar el calor y enfriarse adecuadamente.

-Normalmente, el cuerpo se enfría mediante el sudor. Pero cuando la humedad es alta, la transpiración no se evapora fácilmente y esto impide que el cuerpo libere el calor con rapidez.

Las personas mayores, los niños menores de 6 años, los obesos que sufren enfermedades del corazón, las personas con mala circulación que emplean cierto tipo de medicamentos o consumen alcohol y las mujeres embarazadas son más susceptibles a las altas temperaturas.

-La embarazada sufre el calor porque su temperatura corporal está de medio a un grado aumentada sólo por la preñez.

La consecuencia más común que el calor provoca en el cuerpo es el agotamiento. Puede desarrollarse después de varios días de exposición a altas temperaturas y un reemplazo inadecuado de líquidos.

Para los deportistas, ésta es una época poco grata porque la fatiga aparece mucho antes y el rendimiento disminuye.

-El rendimiento físico en un ambiente muy caluroso es inferior al normal, ya que disminuye el aporte de sangre al músculo. El cuerpo desvía más sangre a la circulación superficial para que allí sea enfriada y se rebaje la temperatura interna del organismo.

El peligro del agotamiento por calor es que puede derivar en un golpe de calor. Esto ocurre cuando el cuerpo no puede controlar la temperatura y ésta se eleva hasta los 41°C en pocos minutos.

Los síntomas varían según el paciente, pero pueden ser: temperatura muy elevada; piel roja, caliente y seca (sin sudor); pulso acelerado y más fuerte de lo normal; dolor palpitante de cabeza; mareo; náuseas; confusión o pérdida de la conciencia.

Usar el sentido común. No dejar a niños o animales en autos con las ventanillas cerradas. Evitar las comidas calientes o pesadas, tomar mucho líquido y, sobre todo, proteger a niños y ancianos.

Refrescarse. Tomar baños de agua fría en los momentos más calurosos del día.

No esperar a tener sed. Tomar más líquidos (no alcohólicos), sin importar el nivel de actividad y sin esperar hasta tener sed. Si el médico limita la cantidad de líquidos que debe tomar, conviene preguntarle cuánto puede beber cuando hace mucho calor.

Seleccionar las bebidas. No tomar líquidos que contengan cafeína, alcohol o grandes cantidades de azúcar, porque hacen que el cuerpo pierda más cantidad de líquido. Además, los médicos sugieren evitar las bebidas muy frías porque pueden causar calambres.

Refrigeración. En un día de calor extremo, es conveniente permanecer adentro y, si es posible, en un lugar con aire acondicionado o ventiladores.

Aprovechar el fresco. En los días de calor extremo se aconseja limitar las actividades al aire libre a la mañana y la tarde.

Deportistas. Para las personas que tienen que hacer ejercicios, los médicos recomiendan tomar entre 2 y 4 vasos de líquidos fríos sin alcohol cada hora y descansar frecuentemente a la sombra.

Recuperar minerales. Las bebidas deportivas pueden reemplazar la sal y los minerales que se pierden al sudar. Advertencia: si usted mantiene una dieta baja en sal, hable con su médico antes de consumirlas.

Cuidado con el sol. Para protegerse del sol, lo ideal es usar un sombrero de ala ancha (lo mantiene más fresco) y lentes. Además, hay que cubrirse con protector de factor 15 o más. Recuerde que las quemaduras de sol le impiden al cuerpo enfriarse adecuadamente.

Bebes y sol I. Según la Sociedad Argentina de Pediatría, sólo son necesarios entre 5 y 10 minutos de exposición diaria al sol para sintetizar la vitamina D (necesaria para el crecimiento y la prevención del raquitismo). En bebes de menos de seis meses no se recomienda la exposición directa al sol, ya que el niño podría sufrir quemaduras y golpes de calor.

Bebes y sol II. A partir de los 6 meses, se deberán usar filtros solares altos que contienen parsol o dióxido de titanio. El filtro debe distribuirse en todo el cuerpo del bebe, incluidas cara y orejas, media hora antes de exponerlo al sol. Se deberá reponer cada dos horas o cada vez que el niño se moje.

Horarios de sol. Los horarios aconsejables para la exposición al sol son antes de las 11 y después de las 15:30. Hay que evitar la exposición directa en horas del mediodía, ya que la radiación es sumamente alta debido a que la inclinación del sol en esos momentos es prácticamente vertical.

Bebes en la playa. No es conveniente para el bebé pasar todo el día en la playa o junto a un río, a pesar de contar con carpa o sombrilla. Según mediciones efectuadas últimamente, entre septiembre y marzo nuestro país está sometido a niveles de radiación ultravioleta de intensidad similar a los que se registran en el Sahara, África.

Nubes peligrosas. Los rayos ultravioletas, invisibles al ojo humano, de todas maneras penetran las nubes y pueden provocar serias quemaduras de piel.

Hidratación de los niños. Si el bebé se alimenta a pecho no es necesario darle líquido de más. Es muy importante que la mamá ingiera frutas, verduras y carnes, y beba al menos dos litros diarios. Si el bebé se alimenta con otras leches será conveniente incorporar líquidos claros y abundantes frutas frescas.

La ropa. El uso de ropa adecuada, como gorro y prendas de telas finas y colores claros, es considerado de gran utilidad para la prevención del golpe de calor.

Embarazadas. Además de los consejos generales, las mujeres embarazadas deben descansar varias horas acostadas, preferentemente sobre el costado izquierdo, para permitir que la sangre de los miembros inferiores se distribuya y vuelva hacia el corazón. Esto mejorará la diuresis y así se resuelven los edemas.

Mascotas. Los animales domésticos que están afuera deben tener suficiente agua (ubicada en un lugar fresco). En esta época, las necesidades energéticas son menores, por lo que es habitual que consuman menos alimento que en invierno.

Personas mayores. Los mayores de 65 años deben tener especial cuidado porque con la edad el cuerpo va perdiendo su capacidad de responder a los cambios de temperatura.

Ante el golpe de calor. Si observa algún síntoma de golpe de calor, lo primero que conviene hacer es buscar refugio en la sombra o en un lugar con aire acondicionado. Después, tratar de bajar la temperatura con agua fría hasta los 38°C y conseguir asistencia médica. No se debe consumirse bebidas alcohólicas.

Trucos para sobrellevar el calor

Mantén tu hogar lo más fresco posible: baja las persianas durante las horas de sol. Mantenla en penumbra hasta el anochecer. Abre las ventanas entonces, ventila y deja que se refresque durante toda la noche. ¡Cuidado con las corrientes si tenés un bebé!

Los electrodomésticos son una fuente de calor. Desconecta todo lo que no estés utilizando.

Trata de mantener tu temperatura corporal en sus 37º para su correcto funcionamiento. ¿Cómo hacerlo? Al tomar bebidas o alimentos muy fríos el organismo se enfrentará a una repentina bajada de temperatura y tendrá que trabajar más para recuperarse. Bebe alimentos del tiempo.

Por este motivo, resulta más eficaz ducharte con agua templada. Si lo haces con agua fría, se producirá un choque térmico en nuestro cuerpo que nos aliviará de inmediato, pero que a la vez, producirá un efecto rebote: sentiremos calor enseguida.

Lo mismo ocurre con la ingesta de alimentos muy típicos de la estación, como el gazpacho o las ensaladas frías. Al contrario de la sensación que nos producen en un primer momento, no nos hacen reducir el calor.

Para los adultos. No abuses de las bebidas con cafeína, alcohol (menos aún si estás embarazada) o bebidas con mucho azúcar. Pueden hacernos perder líquido corporal.

Si tienes ocasión, te ayudará mojarte los pies, las manos y la nuca. Es un método eficaz para refrescarte y refrescar a tus hijos.

Nunca practiques deporte al aire libre entre las 12 y las 17. Evitar esas horas al sol con niños. Busca la sombra.

De cualquier forma, reduce tu actividad física.

Y, por supuesto, bebe agua, mucho agua, aunque no hagas deporte ni actividad física alguna.