Por la cara os conoceréis

Una de las maravillas tecnológicas modernas más grandes de China se está extendiendo lentamente a los baños públicos en todo el país, combatiendo el desperdicio y el robo de papel higiénico.

El Parque Baotu Spring, en China, cuenta desde hace unos días con tecnología de reconocimiento facial en un dispensador de papel higiénico en sus baños públicos.

Funciona así: la persona se acerca a la máquina y se le escanea la cara, y luego el dispensador le da aproximadamente 70 centímetros de papel higiénico. Para obtener otra ronda de papel, los usuarios deben esperar nueve minutos, y pasar por otro escaneo facial.

Al parecer, el dispenser puede decidir si es una persona nueva la que lo está usando, o si es un usuario recurrente.

Hasta el momento, el baño pasó a consumir cuatro rollos de papel higiénico por día, o sea 10 rollos menos que antes de la instalación del guardián tecnológico.

Esta tecnología se implementó por primera vez en China en los baños públicos del Templo del Cielo en Beijing, en marzo pasado, luego de que surgieran informes de que los lugareños visitaban los baños y se llevaban todo el papel higiénico que podían cargar. Desde entonces, han estado apareciendo en varias ciudades.