Prohíben el mate en Buenos Aires

El 20 de enero de 1616 una  misiva del rey de España prohibió tomar mate en Buenos Aires, ante quejas que le habían hecho llegar los vecinos.

El 20 de enero de 1616 una  misiva del rey de España prohibió tomar mate en Buenos Aires.

La misiva fue hecha cumplir por un bando del gobernador de Asunción, Hernando Arias de Saavedra,  yerno de Juan de Garay. Los españolos tomaron la costumbre de matear de los nativos guaraníes, que usaban el polvo de las hojas de yerba en las ceremonias

Los españoles tuvieron mala impresión del consumo de yerba mate; pero muchos la probaron, les gustó y adoptaron

Un funcionario de la época afirma en una carta; «Es una vergüenza que mientras los indios la toman una sola vez al día, los españoles lo hacen todo el día” y lo decía porque a diferencia de los nativos, los llegados de ultramar descuidaban sus actividades “para tomarse unos amargos”.

Ell rey recibió una carta  que daba cuenta del «vicio abominable y sucio” que es tomar la yerba con gran cantidad de agua caliente” y agregaba que la costumbre ” y afirma que esa costumbre “hace a los hombres holgazanes y que esa costumbre es la total ruina de la Tierra». Algunas autoridades civiles y religiosas consideraron que se trataba de un “vicio satánico, capaz de destruir al género humano” e intentaron prohibir el cultivo y consumo.

Finalmente, el gobernador de Asunción, que compartía esta opinión, dio a conocer un Bando por el que se prohibía tanto el consumo como el cultivo de la infusión verde. En el decreto de prohibición estableció que comprar y vender yerba eran dos hechos delictivos que debían ser castigados gravemente. Mandó secuestrar toda la yerba de la ciudad y una parte fue quemada en la Plaza Mayor y otra arrojada al río.

Pero no hubo fuerza capaz de borrar del mapa la costumbre de tomar mate en estas costas. A pesar de todas las prevenciones, el «vicio» fue en aumento y no solo por razones de costumbre. Los españoles descubrieron que la yerba era también un excelente negocio e iniciaron su explotación comercial, controlando su producción y exportación. Con el paso del tiempo, los estudios científicos comprobaron la presencia de vitamina C en las hojas de la yerba mate y otros los beneficios de la infusión de las hojas de la yerba mate, aunque muchos extranjeros aún se asombren cuando ven a un argentino, uruguayo o paraguayo, amorosamente prendido a su mate.