Promueven el cultivo de servicios para optimizar la sustentabilidad ambiental y económica 

Vicia, sembrada al voleo sobre soja antes de cosechar, para sembrar maíz tardio.

La Cooperativas Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar) fomenta la utilización del cultivo de servicios, para mejorar la fertilidad de los suelos y calidad del agua, controlar malezas y plagas, incrementar la biodiversidad en los sistemas, reducir costos y, en algunos casos, generar una renta del grano obtenido, informaron a AIM. 

A través de su equipo técnico agronómico, mediante desayunos de trabajo en las sucursales, Coopar explica los beneficios y experiencias del cultivo de servicios.  Además,  ofrece  una sembradora fertilizadora al voleo Altina para los asociados que quieran realizar este tipo de prácticas, que “brindan un aporte que puede ser de cobertura, evita en barbechos largos aplicaciones de agroquímicos para controlar malezas, mejora el aporte de carbono al suelo, al tener el suelo cubierto modera la erosión hídrica y en el caso de productores mixtos realiza un aporte extra de forraje. Otros, si se los cosechan, aportan granos con su beneficio económico, por lo tanto al mantener el suelo ocupado se realiza un mejor aprovechamiento de los recursos naturales como agua, sol y nutrientes”, explicó a esta Agencia Rogelio Riccardo, asesor técnico de la Cooperativa Agrícola Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren (Coopar) en la Casa Central.

Los cultivos que se proponen “son gramíneas, leguminosas como la vicia, y otras especies como la colza, que son esparcidos al voleo sobre los rastrojos de cultivos de maíz o soja aunque también se hace lo mismo en soja antes de trillar en su etapa de maduración, para adelantar el nacimiento del cultivo de servicio”, precisó.
Los cultivos de servicio son una técnica “que fue llamada de distintas maneras: abono verde, cultivos de cobertura, cultivos de servicios, y que se le siguen descubriendo virtudes,  además de distintas especies”, contó el asesor.

Asimismo, son fundamentales para la conservación de los suelos, el balance de nutrientes y la disponibilidad de agua y, también, pueden ser utilizados para alimentar al ganado.

“Estas formas mejoran la siembra directa y reducen la cantidad de aplicación de fitosanitarios por hectárea, lo que disminuye los costos, la contaminación y aporta carbono al suelo”, remarcó el ingeniero.