¿Qué frutas y verduras prefieren los niños?

Con el objetivo de concienciar a la población sobre los beneficios de una alimentación saludable, el I Estudio Lidl, conocido como «cinco al día», revela que a pesar de que el 50 por ciento de los encuestados afirmó haber incrementado el consumo de fruta y verdura en los últimos cinco años, sólo el 11 por ciento toman las cinco raciones recomendadas por los expertos.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es clara: una dieta baja en grasas saturadas, sodio y azúcares añadidos, y rica en frutas y hortalizas, cereales integrales (pan, pasta, arroz) y legumbres, así como un estilo de vida activo. De esta manera se pueden prevenir enfermedades crónicas muy comunes como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer. Pero, ¿cómo se alimentan los niños y adolescentes?

Los niños prefieren frutas antes que verduras

El 39 por ciento de los jóvenes consume fruta fresca una vez al día, mientras que el 38 por ciento lo hace varias veces al día. Suelen comerla para merendar (63 por ciento) o bien durante la comida (57 por ciento), siendo sus preferidas el plátano (69 por ciento), la manzana (48 por ciento), las fresas (43 por ciento) y las naranjas (37 por ciento). Mientras que las que menos les apetecen son las ciruelas (seis por ciento), el aguacate (seis por ciento) y el limón (cuatro por ciento). En un tres por ciento de los casos los padres afirman que sus hijos no comen fruta nunca o casi nunca.

El estudio también pone de manifiesto que el 59 por ciento de los padres considera que los más pequeños comen suficiente fruta, frente a un 41 por ciento que opina lo contario y reconoce que para potenciar su consumo deberían dar ejemplo, comiéndolas ellos y teniéndola siempre en casa.

En lo que se refiere a las verduras, un 31 por ciento de los niños las consumen una vez al día, mientras que un 19 por ciento lo hace varias veces al día. La hora de comer (94 por ciento) o la cena (58 por ciento) son los momentos preferidos para comer estos alimentos. Los más pequeños de la casa prefieren las patatas (71 por ciento), las zanahorias (48 por ciento), los tomates (45 por ciento) y las judías verdes (32 por ciento). Por el contrario, las que menos les gustan son las berenjenas (10 por ciento), el ajo (ocho por ciento) y las alcachofas (seis por ciento).

Los padres reconocen que sus hijos no comen suficientes verduras y hortalizas en un 36 por ciento de los casos y que deberían poner los medios para influir en que sus hijos lleven a cabo una vida sana, explicando por qué son buenas para la salud y buscando alternativas para aumentar su consumo.

Fuente: ABC Familia.-