Reciclan el 97 por ciento de botellas plásticas (en Noruega)

El centro de depósito de botellas Infinitum recicla el 97 por ciento de las botellas de bebidas plásticas de Noruega, casi todas a un nivel tan alto que se pueden convertir de nuevo en botellas. ¿Debería el mundo seguir su ejemplo para ayudar a enfrentar la amenaza de la contaminación plástica?

Noruega recicla el 97 por ciento de botellas plásticas.

Los desechos plásticos matan a más de 100,000 mamíferos marinos y un millón de aves cada año en todo el mundo. Es poco sorprendente porque, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el mundo produce actualmente 480.000 millones de nuevas botellas de plástico al año. Todo tiene que terminar en alguna parte, o sea que cada minuto se descarga en el mar el equivalente a una carga de camión.

Noruega ha estado viviendo en carne propia este problema: en 2017 apareció en la isla de Sotra, en la costa de este país, una ballena de seis metros de largo. Estaba tan enferma que veterinarios y zoólogos que la revisaron decidieron que había que sacrificarla para detener su dolor. En su estómago encontraron más de 30 objetos de plástico, incluyendo envoltorios de productos con inscripciones en danés e inglés.

A las afuera de Oslo están las instalaciones de Infinitum, una empresa que administra el esquema de recolección de botellas y latas de plástico de Noruega. la compañía recicla un sorprendente 97 por cientode todas las botellas de bebidas plásticas en Noruega, y un 92% de ellas con un nivel tan alto de reciclado que se pueden volver a hacer botellas: algunas han regresado al mercado más de 50 veces.

“Somos el sistema más eficiente del mundo”, dice Sten Nerland, director de logística y operaciones. “Como empresa ambiental, podríamos pensar que deberíamos intentar evitar producir plástico, pero si se le trata de manera eficiente y se le recicla, el plástico es uno de los mejores productos para usar: ligero, maleable y es barato”, agrega.

 

Esta alta eficiencia se debe a que el sistema está estrictamente controlado por organismos del Estado: los materiales como el pegamento de las etiquetas y las tamas se controlan para que que agreguen la menor cantidad de plástico virgen posible. Como su nombre lo sugiere, el equipo de Infinitum quiere crear un ciclo continuo de reutilización plástica.

El sistema noruego, simple pero impresionante, se basa en dos incentivos clave. Primero, cuanto más reciclan las empresas, menos impuestos tienen que pagar. Si alcanzan un objetivo colectivo a nivel nacional de más del 95 por ciento, entonces no pagan ningún impuesto en absoluto, como ha sido cada año desde 2011. En segundo lugar, los clientes deben pagar un depósito por cada botella, o sea que no hay botella gratis; estas se consideran en préstamo en todo momento -como funcionan las botellas de vidrio retornables en todo el mundo- y al devolverlas cada personas recibe su dinero de vuelta.

Otros países siguen sus pasos muy de cerca: por ejemplo el Reino Unido recicla el 43 por ciento y los Estados Unidos el 28 por ciento. El promedio mundial es de menos del nueve por ciento.