Recordarán a Hernán Pujato en Diamante

La municipalidad de  Diamante recordará al general Hernán Pujato en otro aniversario de su nacimiento con un acto que presidirá el intendente, Lénico Aranda.

El 5 de junio se cumplirán 115 años del nacimiento de Hernán Pujato, cuyo nombre lleva  un mirador situado en la esquina de Sara Romero y Colón

Pujato murió en 2003 a los 99 años. Nació en   Diamante. E gresó del Colegio Militar en 1938 y fue destinado al Centro de Instrucción de Montaña, en Mendoza, donde iba a incrementar sus conocimientos sobre la vida en la montaña.

En 1944, fue nombrado jefe de la Agrupación Patagonia y se dedicó casi por tres años a efectuar expediciones en el Sur, en las que más de una vez arriesgó la vida. El año 1947 fue decisivo en su carrera militar y en la concreción de sus anhelos de expedicionario. Nombrado agregado militar en Bolivia, tuvo la oportunidad de explicar su proyecto antártico al entonces presidente Juan Domingo Perón.

Tres años después, en 1950, un acuerdo de ministros aprobó los propósitos de la expedición antártica que Pujato, con el grado de coronel, puso en marcha sin pausa. El 12 de febrero de 1951, partió de Buenos Aires como líder de la Primera Expedición Científica a la Antártida Continental. Treinta y siete días más tarde, junto a una dotación de siete personas, izó por primera vez la bandera nacional al sur del círculo polar antártico al inaugurar la Base General San Martín.

De regreso a Buenos Aires, se convirtió en el primer director del Instituto Antártico Argentino, que había sido creado por Perón el mismo día en que la expedición zarpó al continente blanco. Ya como general de brigada, el 20 de diciembre de 1954 fundó la Base General Belgrano, en el corazón de los hielos eternos. En 1980 debió ser reubicada por razones glaciológicas, ya que estaba emplazada sobre el hielo flotante de la barrera de Flichner, en el mar de Weddell.

Permaneció en el continente blanco hasta 1957, y al regresar con el rango de general de división pidió voluntariamente el retiro. Con la llegada de la Revolución Libertadora, Pujato percibió una sensación de soledad en su fervor antártico.

Durante siete años vivió en diversos lugares del mundo. Estuvo casado con Fernanda Julia Gnecco, pero no tuvo hijos. Sus últimos años de vida los pasó en el Hospital Militar de Campo de Mayo, desde donde narró con clara memoria sus vastas expediciones al continente blanco.