Superluna con sangre de lobo

Entre el 21 y el 22 de enero se podrá ver la “superluna de sangre de lobo”,   más brillante y grande de lo habitual presentando un tono rojizo, para luego pasar a un eclipse total.

Si el cielo está despejado, podrá verse desde  cualquier punto del planeta, ya que a diferencia de los eclipses solares, los lunares son visibles desde cualquier lugar del mundo, una vez que la Luna está sobre el horizonte en el momento del eclipse, según explicaron expertos a la agencia EFE.

De todas maneras, hay zonas en las que se ve mejor que en otras y esta vez, según ABC, se verá mejor en América el Norte, América del Sur, oeste de Europa y África.

¿Por qué se le llama a esta luna “de lobo”? Simplemente porque a la luna llena de enero se le llama tradicionalmente “Luna de lobo” en Estados Unidos, según el Almanaque del granjero, por una tradición que viene de la tribu nativa americana de los algonquinos, según el sitio español 20 Minutos.

Y lo de luna “de sangre”, término que ni los científicos ni los astrónomos utilizan, es por el color rojizo con el que se ve esa noche. Los expertos simplemente hablan de un “eclipse lunar” para referirse a este fenómeno que ocurrirá antes de fin de mes.

Los eclipses lunares ocurren cuando pasa por la sombra de la Tierra, lo que no sucede todos los meses porque la órbita de la Luna está ligeramente inclinada con respecto a la de la Tierra-Sol (eclíptica)

En este caso, durante la totalidad del proceso, la Luna no desaparece de la vista, sino que adquiere una tonalidad rojiza dado que los rayos del sol que atravesarán la atmósfera se difundirán, excepto los rojos, que serán desviados por la atmósfera iluminando la superficie lunar.

La atmósfera de la Tierra  actúa como una lente desviando la luz del Sol, al tiempo que filtra eficazmente sus componentes azules, dejando pasar solo luz roja que será reflejada por la Luna, dándole un resplandor cobrizo característico.

Debido a que la órbita de la Luna es una elipse, hay momentos que se encuentra más cercana a la Tierra -perigeo- y otros más alejada -apogeo-.

Durante las superlunas (la Luna llena se produce cerca del perigeo), el diámetro lunar puede aumentar hasta en un 14 por ciento, y su brillo, alrededor de un 30 por ciento, respecto a una Luna llena en el apogeo.