Un incendio devastador en Gran Canaria

El incendio en Gran Canaria provocó ya una catástrofe ambiental, debido a que las llamas continúan avanzando sin poder ser controladas, obligando a la evacuación de más de nueve mil personas en las comunas de la isla, popular meta turística ibérica.

Un incendio devastador en Gran Canaria

El fuego y las llamas con alturas de más de 50 metros están devorando a la isla española, tras el incendio desatado el pasado sábado. Las imágenes que circulan en las redes sociales muestran porciones de territorio y vegetación del noroeste de la isla carbonizados por las llamas del incendio, que el jefe de la Emergencia de Gran Canaria, Federico Grillo, definió como incontrolable y “más allá de toda capacidad de extinción”.

“La ceniza llega a los balcones, se posa sobre los automóviles, llegan hasta aquí, a kilómetros de distancia”, contó Tommaso Ciardi, un romano de 54 años, que vive en Gran Canaria desde hace más de 20 años. El incendio -descrito por las autoridades locales como “un monstruo”- ya causó enormes daños ambientales, con diversas áreas naturales afectadas, entre ellas una de las grandes joyas verdes de la isla, el parque natural de Tamadaba.

Hasta ahora no fueron registrados daños en las casas, pese a que las llamas alcanzaron áreas con viviendas. El presidente de las Islas Canarias, Angel Víctor Torres, explicó que el fuego afectó a ocho comunas de Gran Canaria. Durante la noche, entre el domingo y este lunes, el avance del incendio obligó a evacuar a varias áreas habitadas, entre ellas todo un centro urbano de Valleseco (comuna con 3.784 habitantes), y algunas zonas de las comunas de Tejeda, Agaete y Gáldar.

En el área fue activado un despliegue de fuerzas sin precedentes para la isla, con la participación de casi mil personas en tierra y el soporte aéreo de 16 naves: cuatro hidroaviones, un avión forestal y 11 helicópteros, nueve de los cuales se dedicaron a combatir el fuego y dos para tareas de coordinación.

Sobre el lugar ya se encuentra el ministro de Agricultura español, Luis Planas, que declaró que las próximas 48 horas serán cruciales en la evolución del incendio, resaltando que la prioridad es evitar pérdidas de vidas humanas.Torres dijo que 549 personas no estarán en grado de volver a sus casas este lunes y que ya fueron proporcionados más de 500 refugios temporales para los desplazados.

Desde el domingo por la noche, 40 personas quedaron confinadas, por órdenes de las autoridades, en el centro cultural de Artenara, del cual no pueden salir por motivos de seguridad. Los socorristas están manteniendo los contactos con el grupo y dijeron que los 40 serán evacuados apenas la situación del fuego lo permita.

El incendio es “una catástrofe ambiental sin precedentes en la isla” que afectó a más de 150 especies vegetales terrestres que son endémicas de este territorio insular, declaró a la agencia de noticias EFE el director del Jardín Botánico Canario “Viera y Clavijo”, Julio Caujapé.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) sostiene que el fuego “responde al nuevo tipo de incendios estrechamente relacionados con el cambio climático y las condiciones climáticas extremas, con olas de calor, baja humedad, por debajo de lo normal, y fuertes vientos”.

Las Islas Canarias seguirán estando extremadamente expuestas a incendios durante esta semana, debido a las altas temperaturas y las fuertes ráfagas de viento que se esperan para los próximos días El incendio que comenzó el pasado sábado es el segundo que afecta a Gran Canaria en lo que va del mes, luego de que las autoridades lograron controlar el fuego del pasado 10 de agosto alrededor de los municipios de Tejeda, Artenara y Galdar. En esa ocasión, 1.500 hectáreas de terreno se quemaron y miles de personas fueron evacuadas.

Por ahora no alcanzó la magnitud del que afectó a Gran Canaria en julio de 2007, que arrasó 16.000 hectáreas.

Las autoridades indicaron que en las próximas horas bajarán previsiblemente las temperaturas y subirá la humedad, lo que en principio favorecerá la extinción del fuego.

España sufre cada verano el azote de los incendios forestales, agravado en los últimos años por el aumento de las temperaturas.

Desde el 1 de enero al 11 de agosto de este año se produjeron 8.302 incendios, que quemaron un total de 57.697 hectáreas.

Fuente: Ansa y EFE