Una nueva jornada de protestas tras la matanza en Gaza

Gaza vive este martes otra jornada de protestas, después de la masacre causada ayer lunes por Israel contra el pueblo palestino, el día más mortífero del conflicto en cuatro años.

Una nueva jornada de protestas tras la matanza en Gaza

Al menos 59 manifestantes palestinos murieron y otros 2.400 resultaron heridos por la respuesta de las fuerzas israelíes a las protestas que se desataron en la frontera de la Franja por el traslado de la Embajada estadounidense a Jerusalén. Hay al menos un centenar de heridos en estado crítico. Este martes, la frontera fue declarada zona militar cerrada y el Ejército impidió el paso durante dos horas a centenares de periodistas antes de dejarles entrar.

Además, hay convocada una huelga general en Cisjordania y en Jerusalén Este, en el Día de la Nakba (desastre en árabe), en el que los palestinos recuerdan siete décadas de exilio y de pérdida de territorios tras el nacimiento de Israel. En Jerusalén Este está siendo ampliamente secundada.

Los palestinos están enterrando hoy a las víctimas, tras los violentos enfrentamientos con el Ejército israelí. La de ayer fue la jornada más sangrienta del conflicto israelo-palestino desde la guerra del verano de 2014 en la Franja de Gaza. El Ejército israelí desplegó a centenares de francotiradores, responsables de la mayoría de las muertes y de los heridos. También utilizaron gases lacrimógenos contra los manifestantes. Entre las víctimas de este lunes había ocho menores, entre ellos, un bebé, Leila Al Ghandur, una niña de apenas ocho meses que falleció tras haber inhalado gases lacrimógenos durante los choques entre manifestantes y soldados en la frontera, según ha anunciado el Ministerio de Salud palestino. Por el momento no está claro a qué distancia se encontraban la niña y su familia de la valla que separa Gaza de Israel.

Durante las últimas siete semanas, la llamada Gran Marcha del Retorno suscitó masivas manifestaciones en el límite de la franja de Gaza con Israel, que se soltaron hasta ahora con más de de un centenar de muertos y unos 10.000 heridos de bala. El Ejército había advertido a la población gazatí, mediante octavillas escritas en árabe lanzadas desde aviones, de que no se acercara a la valla de separación. Unidades de combate, fuerzas especiales, servicios de inteligencia y francotiradores fueron enviados a la frontera hasta duplicar el despliegue militar existente.