Son seis cuerpos, del tamaño de una heladera común cada uno, que permanecen precintados, embalados y con los sellos de importación adheridos, donde se lee la procedencia: Japón, ubicados uno al lado del otro en la sala de reuniones de la obra social. Se compraron por medio de un proceso de licitación pública, a un costo superior a los 300 mil pesos.
La obra social recuperaría la inversión a través de los servicios de atención que den a sus afiliados esos hospitales, en el marco de un convenio de reciprocidad. Aunque la apuesta es mayor todavía: en el Iosper pensaron ese gasto como una forma de “ordenar” el mercado de la salud privada, y “bajar” los precios que suelen poner los institutos de hemodiálisis por cada sesión de diálisis. El costo es hoy cercano a los 3.120 pesos por 13 sesiones mensuales, aunque estiman que el costo real debería ser la mitad.
El 22 de enero el presidente del Iosper, Silvio Moreyra, remitió sendas notas al ministro de Salud y Acción social, Ángel Giano, y al secretario de Salud, Mario Elizalde, poniéndolos al tanto de que los seis equipos de diálisis estaban en la obra social, a la espera de ser recibidos, para ponerlos al servicio de los pacientes renales en los hospitales de Concordia y Concepción del Uruguay.
Hasta el viernes último, Moreyra no había obtenido ninguna respuesta.
“La compra de esos equipos de diálisis forma parte de una política de salud del Iosper. Cualquiera me podría decir que ese dinero pudo destinarse a otra cosa, y lo acepto. Pero fue una decisión que adoptamos, y que apunta a poder regular el valor del mercado: una sesión se está cobrando en la parte privada a 240 pesos, y en Uruguay y Concordia sólo hay prestadores privados. Ningún hospital tiene equipos de diálisis. Por estudios técnicos que tenemos, sabemos que el valor real de cada sesión debería ser de 120 pesos. Si hay competencia, podemos hacer bajar esa prestación, y para el Iosper significaría un ahorro importante”, explixó Moreyra.
Las notas que llegaron a manos del ministro Giano y del secretario Elizalde son de igual tenor, y dicen: “Me dirijo a usted informando que se encuentra a su disposición seis puestos de diálisis, determinando tres para el Hospital Masvernat de la ciudad de Concordia, y tres para el Hospital J.J. de Urquiza de la localidad de Concepción del Uruguay, conforme al convenio Iosper-Salud firmado el 01/06/07, y aprobada por Resolución D-Nº 456/07”.
El convenio, de junio de 2007, fue firmado no por Giano sino por su antecesor en el cargo, el actual intendente de Concordia, Gustavo Bordet, quien al momento de la rúbrica celebró el hecho, y dijo que “a través de este convenio se podrá realizar hemodiálisis a pacientes en los hospitales públicos de la ciudad de Concordia y de Concepción del Uruguay mediante el cual en este emprendimiento conjunto, el Iosper hace el aporte del equipamiento en los puestos de diálisis que se requieren para poder contar con este servicio”.
Según advirtió el titular de la obra social, según el acuerdo suscripto el gobierno tiene “90 días para instalarlos, si no lo hace nos da derecho a exigir la indemnización, y el cobro de lo que nosotros invertimos, por más que nos lo usen”.
80 pacientes renales en la provincia de Entre Ríos están a la espera de un transplante de riñón, y por eso deben recurrir a la diálisis, según registros del Instituto Nacional Coordinador único de Ablación e Implante (Incucai).
Fuente: El Diario.