Volvieron las heladas a Paraná y el resto de la provincia

A las 8 de la mañana en Paraná, se registraron 1,8° de temperatura y la sensación térmica que soportaron los que salieron a la calle era de unos 0°.  En localidades de la costa del Uruguay, el frío de sintió de igual manera y las heladas se pudieron ver en campos y patios de la provincia, registró AIM.

Heladas en Entre Ríos.

El frente frío que se desplazó por el centro del país durante el domingo y que se sintió con fuerza el lunes, se intensificó hoy en Entre Ríos, con temperaturas mínimas inferiores a un grado y sensaciones térmicas aún más bajas.

En la capital provincial, a las 7 y a las 8 se registraron 1,8° y una sensación térmica de 0,2°. Esto hizo que la helada vuelva a verse en patios, veredas y campos en diferentes localidades entrerrianas.

De acuerdo a lo que informa el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), por detrás de este frente frío prevalece un centro de alta presión que genera buen tiempo en gran parte del país. Sin embargo, se espera que a partir del jueves comiencen a darse condiciones de inestabilidad que se prolongarán hasta el fin de semana.

Para ese día se esperan algunas lloviznas y lluvias aisladas en Misiones, este de Corrientes, este de Entre Ríos y el noreste de la provincia de Buenos Aires. Durante el viernes 27, la nubosidad estará presente en gran parte del territorio, acompañada de lluvias y lloviznas aisladas en Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones, Córdoba, Chaco y La Pampa. El sábado 28 la región de mal tiempo será la misma que la del día anterior, pero ahora en forma de lluvias, chaparrones y algunas tormentas, donde durante este periodo se esperan valores de precipitación acumulada cercanos a los 30 mm, principalmente en el este de la provincia de Buenos Aires, sur de Entre Ríos y sur de Santa Fe. El domingo 29 los fenómenos se irán desplazando al este, afectando principalmente la costa y el este de Buenos Aires.

Sobre las heladas

Existen diferentes tipos de heladas. De acuerdo a su origen se clasifican en:

Heladas de advección: se presentan en una región cuando ésta es “invadida” por una masa de aire frío cuya temperatura es inferior a 0ºC. Este tipo de heladas se caracteriza por la presencia de vientos con velocidades iguales o superiores a los 15 km/h y el gradiente de temperatura (variación de la temperatura con la altura) es negativo, sin inversión térmica. Las áreas afectadas son extensas y la nubosidad no influye sobre la temperatura, que experimenta variaciones con la marcha horaria. Las plantas se enfrían por contacto.

Heladas de radiación: Se producen por el enfriamiento de las capas bajas de la atmósfera y de los cuerpos que en ellas se encuentran debido a la pérdida de calor terrestre por irradiación durante la noche. Se produce una estratificación del aire en donde las capas más bajas son más frías y las capas más altas son más cálidas (inversión térmica). Este tipo de heladas se produce en condiciones de viento calmo o escaso, ya que la ausencia de viento impide mezclar estas capas, y además, con cielo despejado que permite una mayor pérdida de calor desde la superficie terrestre. La pérdida de calor es mayor cuando las noches comienzan a ser más largas y el contenido de humedad del aire es menor. En los suelos cubiertos de vegetación y en el fondo de los valles es más probable que se den este tipo de heladas. En el caso de la cubierta vegetal, esta actúa como aislante entre el suelo y la atmósfera, evitando que el calor del suelo se trasmita con rapidez al aire. Además disminuye la acumulación de calor en el suelo al impedir el ingreso de la radiación solar. El relieve del suelo, por sus diversos accidentes, determina la dirección e intensidad del flujo de aire frío nocturno. Si el suelo tiene pendiente, el aire frío (más denso) buscará niveles más bajos, donde se estacionará y continuará enfriándose. Es por ello que el fondo de los valles es un lugar propicio para la formación de heladas.

Heladas de evaporación: Debidas a la evaporación de agua líquida desde la superficie vegetal. Suele ocurrir cuando, debido a la disminución de la humedad relativa atmosférica, el rocío formado sobre las plantas se evapora. El paso de agua líquida a su estado gaseoso requiere calor. Ese calor lo aporta la planta con su consiguiente enfriamiento.

Heladas mixtas: Se denominan de este modo a aquellas heladas que se producen simultáneamente por el vuelco de aire frío y la pérdida de calor del suelo por irradiación.

De acuerdo a los efectos visuales que este fenómeno causa:

Heladas blancas: se produce cuando la temperatura desciende por debajo de OºC y se forma hielo sobre la superficie de las plantas. Este tipo de heladas se produce con masas de aire húmedo. Además el viento calmo y los cielos despejados favorecen su formación.

Heladas negras: En la helada negra el descenso por debajo de OºC no va acompañado de formación de hielo. Su designación responde a la visualización de la coloración que adquieren algunos órganos vegetales debido a la destrucción causada por el frío. Este tipo de heladas se produce cuando la masa de aire es seca. El cielo cubierto o semicubierto o la turbulencia en capas bajas de la atmósfera favorece la formación de este tipo de heladas.

Las heladas son frecuentes en el invierno, pero ocurren también en otoño y primavera, conociéndose a las otoñales como heladas tempranas y a las primaverales como heladas tardías. En estas dos estaciones las plantas tienen una gran sensibilidad a los descensos bruscos de temperatura.

Con estas bajas temperaturas, hay que tener en cuenta una lista de recomendaciones para enfrentarlas, como ser: dar atención a personas enfermas, de la tercera edad, niños e indigentes; comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C; abrigarse con ropa gruesa, protegerse el rostro y la cabeza y cubrirse boca y nariz.

También se advierte mantener los lugares ventilados en caso de uso de calefactor, horno o chimenea, ya que podría intoxicar el monóxido de carbono que generan. Una alimentación acorde, con la cantidad de calorías justa, siempre es necesaria.