Argentina presentará una oferta a los bonistas con fuerte quita del 62 por ciento

Habrá una quita del 62 por ciento y se comenzará a pagar en 2023. El anuncio lo hizo el ministro de Economía junto al Presidente. «Argentina está en una suerte de default virtual», sostuvo Alberto Fernández.

Finalmente no hubo acuerdo con los bonistas y el Gobierno presentará mañana una propuesta a los acreedores con una fuerte quita. Así lo anunció el ministro de Economía, Martín Guzmán, en una reunión en la quinta de Olivos que encabezó el presidente, Alberto Fernández con los gobernadores.

Guzmán anunció esta tarde que la propuesta de pago de deuda planteará una quita de 3.600 millones de dólares en stock de capital y de 37.900 millones dólares en intereses, equivalente al 62 por ciento. «Argentina empezaría a pagar en 2023», dijo y advirtió que «hay gente jugando muy fuerte, los acreedores quieren que la Argentina pague más y hay muchos intereses en juego».

Dijo que la oferta propone un interés promedio de 2,33 por ciento, una quita de 3.600 millones de dólares en el stock de capital, equivalente al 5,4 por ciento y de 37.900 millones en intereses, que corresponde al 62 por ciento.

En resumen, la oferta incluirá una quita del 62 por ciento en intereses y 2,33 por ciento en capital. Comenzará a pagarse en 2023 con un interés de 0,4 por ciento por ciento que irá subiendo hasta 4,5 por ciento con un promedio de 2,33 por ciento.

Guzmán, advirtió que la Argentina «hoy no puede pagar nada», mientras destacó que el Gobierno presentará una propuesta «sostenible», y rechazó la posibilidad de un mayor ajuste fiscal, como piden los acreedores.

«Tenemos que estar todos unidos atrás de esta oferta. Es fundacional para sentar las condiciones de un desarrollo sano. Seguiremos trabajando día a día», afirmó el funcionario.

Destacó que hay «fuertes similitudes» con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y señaló: «Hoy la Argentina no puede pagar nada» y sostuvo que no sólo en la actualidad no puede hacer frente al pago de la deuda, «sino que durante ciertos años no puede pagar».

Por su parte, Alberto Fernández destacó que el país está en un especie «de default virtual» y destacó que se buscará afrontar la deuda «sin postergar las necesidades» que tiene el país, mientras remarcó que el Gobierno no está «firmando cheques en blanco».

El mandatario aseguró desde Olivos que «tal vez esta sea la oportunidad par crear un país más justo». «Tenemos que construir de una vez y para siempre es un país que contenga a todos», enfatizó.

Además insistió: «No estamos firmando cheques en blanco ni papeles que no vamos a poder cumplir» y según pronosticó, este viernes «será definitorio porque los mercados van a saber las condiciones» en las que la Argentina puede «pagar y cumplir».

En tanto, Guzmán enfatizó que «lo que la Argentina propone es algo consistente con lo que consideramos en un marco sostenible» y lanzó que los acreedores piden «más ajuste fiscal, rápido y en mayor cantidad». «La realidad es que eso destruiría el futuro y las oportunidades de millones en la Argentina. Es algo que nosotros no vamos a permitir», apuntó Guzmán.

La reunión se realizó en la residencia de Olivos y también participó la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y el ministro del Interior, Eduardo ‘Wado’ de Pedro.

Entre los que concurrieron a Olivos están Omar Gutiérrez (Neuquén), Gustavo Valdés (Corrientes), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Gerardo Morales (Jujuy), Horacio Rodríguez Larreta (Ciudad de Buenos Aires), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Juan Manzur (Tucumán) y Jorge Capitanich (Chaco).

También asistieron Rodolfo Suárez (Mendoza), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Omar Perotti (Santa Fe), Mariano Arcioni (Chubut), Raúl Jalil (Catamarca), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Uñac (San Juan) y Arabela Carreras (Río Negro).

En tanto, por videoconferencia participaron Juan Schiaretti (Córdoba), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Sergio Ziliotto (La Pampa), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Gildo Insfrán (Formosa).

Axel Kicillof también participó a la distancia «por una cuestión de responsabilidad», según confrmó, tras haber visitado el viernes pasado un hospital en la localidad de San Martín donde se confirmaron 15 casos de coronavirus.

Como anticipó Ámbito, el Presidente busca “como lo hizo con la declaración de cuarentena o su renovación, por ejemplo, una foto absoluta y definitiva del poder que lo rodea mientras el país hace la propuesta de reestructuración de deuda a Wall Street”.

Fuente: Ámbito