Científicos presentan el proyecto de ley del Estatuto del Investigador

Tras meses de debate y presentaciones, científicos nucleados en el Conicet se presentarán este viernes el proyecto de ley del Estatuto del Investigador en Formación», el marco de una audiencia pública en el Congreso nacional, informaron a AIM desde Jóvenes Científicos Precarizados. Los trabajadores serán representados por la diputada nacional del Frente de Izquierda en Unidad, Romina Del Pla.

Científicos presentan el proyecto de ley del Estatuto del Investigador

Según pudo saber AIM, se trata de una iniciativa parlamentaria que busca reconocer los derechos como trabajadores plenos a unos 11.000 becarios y becarias del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), que año a año, buscan ingresar al máximo organismo científico del país para realizar la Carrera de Investigador (CIC).

Actualmente, los investigadores en formación “carecemos de representatividad colectiva sistemática tanto en los organismos contratantes como en los lugares de trabajo”, advirtieron a AIM desde el sector.

A partir, del proyecto de ley, el investigador en formación, de conformidad con las condiciones del contrato, tendrá derecho a:

a) Gozar de las prestaciones pactadas.

b) Percibir la remuneración y beneficios

c) Ser informado acerca de cualquier modificación que se produzca respecto de las condiciones de trabajo pactadas,

d) Solicitar a la Institución contratante el cambio total o parcial del Plan de Trabajo,

j) Contar con guarderías en el lugar de trabajo para sus hijos o percibir la asignación de un monto para tal fin,

k) Agremiarse y a la representación colectiva propia,

l) Maternidad: La licencia por maternidad será de 180 días corridos.

La Ley 25.467 de Ciencia, Tecnología e Innovación –promulgada en septiembre de 2001– expresa que “el Estado Nacional tiene la responsabilidad indelegable en materia de política científica, tecnológica y de innovación del Estado de promover la formación y el empleo de los científicos y tecnólogos”. En este sentido, los ministerios de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología y de Hacienda, las instituciones y los organismos de Ciencia y Técnica, Universidades, fundaciones y empresas privadas reactivaron iniciativas destinadas a la promoción de programas de Investigación y Desarrollo. Estos programas incorporan y forman investigadores dentro del sistema de Ciencia y Tecnología (CyT) presentando generalmente condiciones de arbitrariedad, inequidad e instancias de precariedad.

Como consecuencia, se obstaculiza la plena formación y, más grave aún, se desestiman las condiciones dignas de trabajo que no se condicen con la exigencia de exclusividad laboral: No se reconoce el derecho a la jubilación ni al aguinaldo, ni tampoco licencias, antigüedad, seguridad o higiene laboral.

Los años destinados al trabajo de investigación no son computados a efectos de una futura jubilación o pensión. No existe un verdadero régimen de licencias por enfermedad, accidente, violencia laboral o de género, a la vez que las licencias por maternidad y paternidad resultan insuficientes y su otorgamiento queda sujeto a numerosas irregularidades y arbitrariedades.

La duración y el período de las vacaciones deben ser negociados con el director. El tiempo trabajado –incluyendo el que se destina a docencia– no es considerado experiencia profesional. No existe un mecanismo que ajuste el estipendio percibido en función de una escala o indicador formal.

Se presentan situaciones disímiles respecto tanto de las tareas a desarrollar como de los derechos y deberes, a tal punto que el investigador en Formación puede tener que asumir responsabilidades que no le competen, con lo que se encubren situaciones de dependencia laboral e irregularidades entre la estructura de tareas y las correspondientes remuneraciones.