Citricultores no hallan salida ni en la exportación ni en el mercado interno

Mientras las exportaciones de cítricos siguen en caída, la crisis económica debilitó notablemente el consumo en el mercado interno, por lo que el sector citrícola no encuentra compensación ante los altos costos que debe afrontar para producir. Sumado a esto, las gestiones para resolver el problema de los numerosos juicios laborales contra productores avanzan a paso lento. “A diferencia de Chile, que tiene un 30 por ciento carga de impuestos, nosotros tenemos entre un 60 y un 65”, explicó a AIM el vicepresidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier),  Dante Grigolatto.

Se exporta menos y, en el mercado interno, se consume poco.

La caída casi continua de las exportaciones preocupa al sector citrícola, que tiene grandes costos para producir, sumados a una carga impositiva interna muy alta, y a los aranceles que nuestro país debe pagar en los lugares a los cuales se les vende: “Los números que los exportadores manejan con casi los mismos que se obtienen por mandar la fruta al mercado interno, incluso con menos riesgo”, dijo Grigolatto, en diálogo con esta Agencia.

Las exportaciones de Citrus tienen como destinos la Unión Europea, Filipinas y Rusia, pero el volumen que se vende al exterior es muy poco. En este sentido, el vicepresidente de Fecier explicó que “desde el año pasado, cuando ya se exportaba muy poco, hasta este año, cayeron un 20 por ciento las exportaciones de cítrico dulce (categoría que no incluye al limón)”.

“El problema principal son los costos de producción, los insumos a los que tiene que hacer frente el productor, y que están dolarizados. En 2017, uno de los elementos clave para sacar los hongos y la sarna a la fruta, como es el hidróxido de cobre, tenía un costo de 2000 pesos la bolsa. Durante estos días, sale entre ocho y 10 mil pesos”, ilustró Grigolatto.

A estos encarecimientos se le suma el del combustible, que es el elemento principal que tracciona la producción, y que también se encuentra sujeto a las fluctuaciones del dólar. “Los insumos han subido incluso más que el dólar; un bidón de glifosato, que valía entre 1.200 y 1.300 pesos, hoy vale 4.700. Esto nos deja afuera totalmente”, dijo el dirigente citrícola. “No podemos competir con Perú o Chile, que tienen menos costos y mejores arreglos comerciales que en Argentina”, agregó.

En este sentido, para Grigolatto, el problema principal radica en la alta presión impositiva que tiene Argentina: “A diferencia de Chile, que tiene un 30 por ciento carga de impuestos, nosotros tenemos entre un 60 y un 65. Y esto es lo que nos deja afuera de los mercados. Afuera, una caja (de mercadería) vale lo mismo para todos. ¿Cómo puede ser que un chileno o un peruano le sirva y a nosotros no?”

“Creo que los exportadores están peor que el mercado interno, porque, al no haber volumen de exportación se agrandan los costos. Ellos tienen que completar un cupo de contenedores para que un viaje de distancias largas les sirva y no se encarezcan los costos”, concluyó.

Juicios laborles

Por otra parte, Grigolatto señaló que, desde el sector, ven con preocupación el reemplazo de funcionarios en la cartera de Trabajo de la Provincia, que antes ocupaba Oscar Balla, como así también la posible salida del ministro Jorge Triaca del Gobierno nacional. Es que las gestiones que se estaban llevando adelante para modificar el convenio de trabajo del sector citrícola, para incluir categorías de trabajo temporal y evitar así el hostigamiento de juicios laborales que asedian a los productores.

“No esperábamos la salida de Balla, ni que se hable de la salida de Triaca. Va a haber que comenzar de nuevo con las gestiones. Nos informaron que la semana que viene habría una audiencia para tratar de avanzar en este sentido”, finalizó.